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El Rama

Algo inaudito fue la acción humillante de tres diputados costeños de la Comisión de Asuntos Étnicos de la Asamblea Nacional, quienes llegaron a Ciudad Rama para conducir un foro sobre la conformación de un nuevo departamento y la integración de los cuatro municipios del territorio denominado Zelaya Central, entre éstos, Muelle de los Bueyes, El Rama, El Ayote y Nueva Guinea.

Estos diputados tenían su propio foro, en la segunda planta de un restaurante de esta ciudad, con la presencia de cuatro concejales regionales, tres candidatos a elecciones municipales, un alcalde e invitados especiales que sumaban unas 30 personas.

A esa misma hora, en el gimnasio municipal de esta misma ciudad y a tres cuadras de distancia, la mayoría del Consejo Regional de la RAAS, con su presidenta María Lourdes Aguilar Gibbs, con la gobernadora Yadira Flores, gobiernos municipales y representantes de instituciones de los 12 municipios de la RAAS, y centenares de personas entre estudiantes de diferentes colegios y municipios, se realizaba otro foro donde el Consejo Regional con toda buena voluntad, escucharía las propuestas de los miembros de la Asociación de Municipios de Zelaya Central (Amuzec), para su posterior integración al resto de la Región Autónoma.

En la apertura del evento, el alcalde de El Rama, Róger Araica Canales, lamentó la actitud de los tres diputados de negarse a sesionar en el gimnasio donde estaba el pueblo reunido, y que deseaba ser escuchado por los padres de la patria. Un grupo de miembros del Consejo se puso de pie y exigió que se fuera a pedir a los diputados que se hicieran presentes y que no sesionaran a escondidas del pueblo que los eligió.

La presidenta del Consejo, Lourdes Aguilar, y Yadira Flores, la gobernadora, le explicaron al público presente que muy diplomáticamente les fueron a visitar y les pidieron que sesionaran con ellos en el gimnasio donde estaba el pueblo reunido, pero que ellos se negaron.

De inmediato, la mayoría de los presentes se puso de pie y pidió que se fueran donde estaban estos diputados reunidos. Ante la presión del pueblo, la gobernadora dijo, que estaba bien y que iban para allá. “Estos diputados tienen que escuchar al pueblo que los eligió”, señaló.

La multitud se trasladó hasta donde estaban los diputados, y en el portón principal ya les esperaba un cordón policial antidisturbios. Desde afuera, la multitud gritaba a los diputados diferentes epítetos, entre ellos: cobardes, ladrones, sinvergüenzas, cercenadores de nuestro territorio, violadores de nuestros derechos, de nuestras leyes y de la Constitución.

Después de forcejeos y gestiones con los diputados y con la Policía, se logró la entrada de Yadira Flores y de Lourdes Aguilar. Éstas suplicaron a los diputados que escucharan al pueblo que los eligió, que los esperaba en la calle, bajo un sol inclemente.

A pesar de los gritos de afuera y de las peticiones de las lideresas del gobierno y del Consejo Regional, el diputado Francisco Sacasa no se detenía de hablar, tan fuerte como si estaba ante el plenario de la Asamblea Nacional, presentando su propuesta de la conformación de un nuevo departamento. Sacasa dejó de hablar hasta que un ciudadano le bajó la palanca del sistema eléctrico.

El diputado Brooklyn Rivera, muy “valientemente”, dijo a los protestantes: “Si quieren que les escuchemos, escúchennos a nosotros primero, y después les vamos a escuchar a ustedes”. También se disculpó al decir que ellos ya tenían su trabajo y que no lo iban a abandonar por irse al gimnasio.

Yadira Flores y Lourdes, desconsoladas, decidieron irse con el pueblo al gimnasio, pero quedó claro que a estos diputados no les interesa escuchar al pueblo que los eligió, y que sólo cuando necesitan de los votos los buscan, expresaron los quejosos.

En el gimnasio, la asamblea escuchó las opiniones del pueblo presente, y la propuesta de los cuatro alcaldes para la integración de sus municipios al gobierno regional de la RAAS.