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El gobierno de Nicaragua denunció en la XVIII Cumbre Iberoamericana de El Salvador, que “algunos embajadores” de la Unión Europea participan en actos para derrocar y desestabilizar la Administración del presidente Daniel Ortega.

Según despachos noticiosos emitidos desde San Salvador, citando fuentes diplomáticas, el gobierno nicaragüense hizo su denuncia a través de un documento que presentó en la reunión de cancilleres iberoamericanos, previa a la comparecencia de jefes de Estado y de Gobiernos.

De acuerdo con la información divulgada por agencias de noticias desde la capital salvadoreña, el documento presentado por Nicaragua dice que esa supuesta campaña a la que se han “prestado” embajadores de la Unión Europea “busca, sin éxito, la desestabilización y el derrocamiento de un gobierno legítimamente constituido como es el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, presidido por el Presidente Compañero Comandante Daniel Ortega”.

Embajadores “alineados”
“Es de sobra conocido el involucramiento de algunos embajadores de la Unión Europea desde la campaña electoral de 2006, actuando de manera abierta o encubierta, alineándose a los ejes de confrontación que la derecha opositora de nuestro país despliega políticamente contra el gobierno de Reconciliación Nacional”, señala el documento, según los cables internacionales de noticias.

En ese mismo texto oficial, el gobierno sandinista hizo “un llamado a los representantes de países amigos, participantes en la XVIII Cumbre Iberoamericana, para apoyar el respeto a la institucionalidad de Nicaragua”.

En su discurso ante los mandatarios y representantes de los 22 estados que participan en la Cumbre, el presidente Ortega no hizo alusión al tema en cuestión, y basó su discurso, principalmente, en criticar a Estados Unidos y el capitalismo salvaje y llamó a todos los países a unirse para combatir la pobreza que afecta el futuro de los jóvenes latinoamericanos.

¿“Made in Secretaría”?
En la oficina de prensa de la Cancillería de Nicaragua desconocen la autoría y contenido del documento citado por fuentes de prensa en El Salvador.

“El canciller Samuel Santos no participa en la Cumbre y nosotros ignoramos quién es el responsable del documento, posiblemente haya sido elaborado por la Presidencia de la República, pero eso deben confirmarlo ustedes”, dijo Vilma Aburto, jefa de relaciones públicas y comunicación de la Cancillería.

En la sede de la Unión Europea, en la oficina encargada de prensa, funcionarios de ese despacho dijeron que debido a que la Unión Europea la integran 27 Estados, y que la presidencia temporal está en dominio de la Embajada de Francia, no podían emitir criterios sobre la información.

“Los comunicados de la Unión Europea son emitidos por la Embajada encargada, que en este caso es Francia, habría que ver si el señor Embajador puede pronunciarse al respecto”, dijo una funcionaria de la sede europea en Managua.

Los pecados de la UE
La fuerte acusación del gobierno del presidente Ortega se da una semana después de que diplomáticos europeos acreditados en Nicaragua, entregaran al canciller Samuel Santos, en nombre de los 27 Estados Miembros de la Unión Europea, un comunicado donde expresaban su preocupación por el acoso del gobierno sandinista contra organizaciones no gubernamentales, las cuales han estado bajo intensas jornadas de críticas, ataques e investigaciones en la actual administración.

El texto enviado al canciller Samuel Santos, decía que la Unión Europea “otorga gran importancia a que las ONG puedan desarrollar libremente sus actividades, dentro del respeto de la legislación vigente”, y recordaba que estas organizaciones son actores de su estrategia de cooperación con Nicaragua.

La respuesta del gobierno de Ortega, por medio del canciller Samuel Santos, fue descalificar el texto y la preocupación de los Embajadores, diciendo que estaban basadas en falsas percepciones mediáticas y que el documento estaba lleno de falsedades y errores.

Virulencia contra donantes
El comunicado de la Unión Europea es el segundo en este año donde los donantes manifiestan su preocupación sobre las condiciones políticas y sociales de Nicaragua, bajo la administración de Ortega.

En junio pasado, Mesa Global de Donantes, integrada por miembros de la Unión Europa y otros países, emitió un comunicado donde lamentó la cancelación de la personería jurídica al Partido Conservador y al Movimiento Renovador Sandinista.

Entonces, la reacción oficial fue fuerte y poco diplomática. Funcionarios de Cancillería y de otras instituciones llegaron al grado de calificar a algunos diplomáticos como “diablos”.

El mismo presidente Ortega calificó a los donantes como “moscas que se paran en la inmundicia” y que sólo daban migajas de ayuda.

No obstante el fuerte roce diplomático entre la representación europea en Nicaragua con el gobierno del presidente Ortega, los lazos de cooperación siguen tendidos de manera bilateral, al punto que la semana pasada, un día después del comunicado de la UE, el canciller Santos y funcionarios de la sede europea firmaron acuerdos de cooperación por montos de 270 millones de dólares para el país por los próximos cinco años.

Debate internacional
No sólo la Unión Europea se pronunció sobre la situación política en Nicaragua. Un comunicado del Grupo de Amigos de la Carta Democrática Interamericana, encabezado por el ex presidente Jimmy Carter, también mostró preocupación por la “restricción de los espacios democráticos” que han sido denunciados nacional e internacionalmente en los últimos meses.

Del mismo modo, el gobierno de Estados Unidos, desde Washington, se sumó al concierto internacional y pidió al gobierno de Nicaragua que garantice un proceso electoral “libre de intimidación, violencia y acoso hacia los votantes nicaragüenses que desean ejercer su derecho al voto”.

En apoyo internacional a Nicaragua salió al paso Moscú, cuando desde el Kremlin esta semana se emitió un comunicado donde se llama a Estados Unidos y la Unión Europea, a dejar de incidir en las elecciones municipales del próximo 9 de noviembre, y dejar que sean los nicaragüenses quienes resuelvan sus propios problemas políticos.


Callahan rechaza argumentos rusos
Matilde Córdoba.
En tanto, el embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, rechazó el comunicado de la Cancillería de Rusia emitido esta semana, en el que este país insta a Estados Unidos y a la Unión Europea a no influir en los resultados de las elecciones municipales.

“Rechazamos la acusación, y cuando digo rechazamos digo Unión Europea, Sociedad Interamericana de Prensa, Reporteros Sin Fronteras, grupos de intelectuales que han dicho que creemos que las elecciones deben ser libres y transparentes”, dijo Callahan luego de la entrega de equipos de buceo a la Fuerza Naval.

El Embajador aseguró que en el comunicado emitido por el Departamento de Estado al que se refiere la Cancillería rusa, “no han dicho nada a favor de un partido político, es simplemente una declaración a favor a la democracia”.

Tal como en la declaración, Callahan reiteró que es necesaria la observación electoral “porque eso da credibilidad”. Además, descalificó la opinión de Rusia, pues “si ellos creen que una declaración es injerencia y la invasión de un país soberano no lo es, que alguien explique eso”, expresó en referencia a la invasión rusa a Georgia antes de la separación de Osetia del Sur y Abjazia.