Ary Pantoja
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A escasos nueve días de los comicios municipales, la Iglesia Católica exhortó a su feligresía a no votar por “aquellos candidatos que promuevan el aborto”, ni por aspirantes que “proponen soluciones mágicas, que promueven maldades ocultas”.

Sin mencionar nombres, a través de un boletín informativo, la jerarquía eclesiástica también advierte a los electores “no escoger candidatos con tendencias egoístas que no promueven el bien común, y sólo buscan su propio beneficio”.

“No vote por candidatos simplemente porque se declaran católicos. Muchos de ellos son ‘católicos’ únicamente cuando buscan los votos de los católicos”, es otra de las advertencias que hace la Iglesia a sus creyentes antes de depositar su voto en las urnas.


Por quién votar
En su exhorto, la dirigencia eclesial da luces del candidato idóneo que, según su perspectiva, merece el voto de los católicos. En ese sentido instan a votar “por un ciudadano que no esté por encima de la ley, especialmente cuando esa ley viene de Dios; capaz de utilizar los fondos públicos confiados a él para el bienestar de los demás y no para su lucro personal y por una persona con criterio independiente”.

Otra de las cualidades del candidato merecedor del voto católico, según la Iglesia, es que “luche con integridad moral y con prudencia contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un individuo o de un sólo partido político; que se consagre con sinceridad y rectitud, más aún, con caridad y fortaleza política al servicio de todos”.

“Un candidato con actitud humilde que no utilice la mentira para favorecer a unos cuantos; una persona con un corazón generoso para planificar cosas buenas, utilizando palabras que ayuden a la gente a convivir en armonía” es, según la jerarquía católica, un candidato merecedor del voto.


Orientan a votar
En general, en el documento orientan a votar y señalan una serie de razones por las cuales consideran importante este ejercicio, entre ellos, que “todo ciudadano tiene derecho a elegir y ser elegido; porque no podemos dejar en manos de un solo sector decidir el rumbo de nuestro municipio, y porque como cristianos debemos ser responsables al estar presente en la vida pública, opuestos a las injusticias”.

Señalan que votar “es una obligación con nuestro municipio y con la nación. No votar es conformarse con lo que nos impongan; y porque debemos elegir inteligentemente entre lo malo y lo bueno; entre lo bueno y lo mejor”.