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Nicaragua no presentó su informe de país en la 10 Reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes en la Convención sobre Humedales (COP10), también conocida como Convención Ramsar, que se realiza desde el 28 de octubre hasta el cuatro de noviembre en la ciudad coreana de Changwon, bajo el lema: “Humedales sanos, gente sana”.

Es la primera vez que Nicaragua, como país contratante de la convención --establecida en 1971-- no presenta la información sobre la situación de los humedales en el país y las acciones que se dan para su protección, siendo el único de la región centroamericana en no presentarlo y sumándose a los 18 países de los 164 contratantes, que no presentaron este año su informe en la fecha límite, que fue el pasado 31 de marzo.

El ingeniero Francisco Gadea, Director de Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), señaló que el informe de Nicaragua no fue presentado porque las guías de trabajo que envía la convención Ramsar no llegaron a tiempo, pero se está trabajando para mandar el informe aunque sea desfasado.

“Ellos mandan unas fichas que se tienen que trabajar, en este caso la guía o ficha fue enviada fuera de tiempo; también hay un aspecto interesante, porque como Ministerio antes se trabajaba de forma unilateral, es decir, un funcionario de la institución sistematizaba lo que se desarrollaba en el territorio, sin embargo ahora se está trabajando con el Grupo Técnico de Humedales (GTH), integrado por organizaciones y personas que trabajan en los territorios que ayudan a completar el informe y establecen las acciones que se desarrollan in situ”, expresó el director de Áreas Protegidas.

También el ingeniero Gadea comentó que pese a no haber sido enviado el informe de país, se han dado avances en planes de manejo para ocho humedales que tenían de cinco a más años de estar siendo postergados.

“Estamos finiquitando planes de manejo de ocho humedales, y a la vez impulsando propuestas de universidades y centros de investigación como el CIRA-UNAN que desarrollan este tema, por ejemplo las lagunas de Moyuá y Las Playitas, y otros casos como el Tisma, Apanás y Asturias, que esperamos sean incluidos también dentro de la Convención Ramsar”, dijo Gadea.

Hasta la fecha, la Convención Ramsar protege a un mil 755 humedales que suman una superficie total de 161 mil hectáreas.


Consecuencias
Milton Camacho, especialista en áreas protegidas y asesor del Club de Jóvenes Ambientalistas (CJA), dijo que se encuentran anuentes a colaborar en el informe de país para la COP10.

“En la actualidad hay muchos usos que están afectando los humedales del país, no sólo la camaronicultura en el Pacífico, sino también otros usos a las zonas de manglares que son humedales costeros marinos como las salineras, poco o nada se esta haciendo para mitigar los daños”, dijo Camacho.

En principio, las consecuencias de no presentar el informe, dijo Camacho, son no estar al día con la Convención, así como también se pierde la posibilidad de que el país pueda optar a fondos para pequeños proyectos de restauración, conservación y protección de humedales en el país.


Los humedales
Éstos juegan un papel clave en la provisión de alimento y agua limpia, además de controlar las inundaciones, estabilizar litorales y protegernos de las tormentas como tsunamis. Los suelos y plantas de los humedales ayudan a purificar el agua de los metales pesados y otros agentes contaminantes. Los humedales son hábitat crítico de una gran diversidad de especies de flora y de fauna.

Muchos humedales se han convertido en principales destinos de ocio y turismo. Sin embargo, se está erosionando la capacidad de los humedales para ofrecer tales bienes y servicios vitales en la mayor parte del planeta.