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EL RAMA

Humillantes y sinvergüenzas fueron, entre otros, los epítetos que los ciudadanos costeños endilgaron el jueves a los diputados regionales que el día anterior se negaron de forma despectiva a participar en los actos que tuvieron lugar aquí por celebración del 21 aniversario de la autonomía de la Costa Caribe.

Para María Lourdes Aguilar, la población costeña debe luchar por sus derechos constitucionales y no permitir el manoseo de otras personas que sólo buscan intereses personales o políticos y no los del pueblo.

“Con nuestra posición ante estos diputados demostramos que no vamos a permitir que destruyan nuestra región, no vamos a permitir que nos impongan departamentos y nos cercenen nuestro territorio. Por eso desde ahora vamos a luchar más unidos y le vamos a demostrar al Estado de Nicaragua que nos tienen que respetar como costeños. Somos más de 630 mil habitantes costeños que pertenecemos a Nicaragua y tienen que respetar nuestro territorio”, dijo Aguilar.

“Los pueblos costeños son pobres, pero es porque nos han empobrecido. Se han robado nuestros recursos con resoluciones y licencias desde Managua, tal es el caso de la madera y las langostas, entre otros, y no nos han dejado nada a cambio. Eso es lo que estas personas quieren seguir haciendo, pero ya no lo vamos a permitir. Nosotros somos dueños de nuestros recursos naturales y los vamos a defender hoy más unidos que nunca”, puntualizó la Presidenta del Consejo Regional Autónomo.

El alcalde de El Rama, Róger Araica, calificó de “lamentable, vergonzosa y humillante” la actitud de los diputados. Entre éstos destaca el rivense Francisco Sacasa Urcuyo, inapropiadamente electo para representar a los costeños en la Asamblea Nacional.

Para el reverendo Rayfield Hodgson, el desplante fue lo mejor que pudo haber ocurrido en este 21 aniversario de la Autonomía, pues ya se sabe públicamente que a los diputados no les interesa el pueblo costeño. “Y que no se les ocurra buscar votos otra vez”, puntualizó.

Igual coincidencia hubo entre Claribel Castillo y Zarifet Bolaños, ambas vicerrectoras de la universidad Uraccan de Bluefields y de Nueva Guinea, respectivamente, quienes dijeron que era lamentable y humillante dicha actitud de desprecio para el pueblo que había viajado desde sus comunidades, y al que no se le dio el derecho de ser escuchado por aquéllos a quienes un día eligieron como diputados.