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En 2010, Editorial La Prensa obtuvo adjudicación por Exclusión de Procedimiento por parte del Ministerio de Educación (Mined), que en la legislación actual se define como “Proceso Simplificado”, para la impresión y reproducción de “complejos didácticos y fascículos para multigrado”, por lo que cobró, en conjunto con la empresa Inversiones Papeleras, S.A.  (Inpasa) el total de C$122,104,444.24.

El Nuevo Diario tuvo acceso a documentos que confirman que de 2010 a 2013, la imprenta comercial de La Prensa ha ganado, en contrataciones directas y licitaciones del Mined, la suma de C$128,438,811, monto que incluye la coparticipación con la empresa Inpasa antes mencionada.

Este monto está dividido en al menos 10 contrataciones, entre las que existen licitaciones públicas nacionales e internacionales y públicas selectivas, así como por exclusión de procedimientos.

Pero el contrato de mayor monto adquirido por La Prensa fue adjudicado mediante “exclusión de procedimiento”, un proceso legal, que ha sido fuertemente criticado por el diario La Prensa desde la semana pasada, similar al que ganó Ardisa para la elaboración de cuadernos escolares, llamándole en una de sus notas “el laberinto de los cuadernos”, y en otra que “Ardisa no era el mejor oferente”.

La doble moral

El diario La Prensa, que predica estar “al servicio de la verdad y la justicia” debajo de su logo de 87 años de fundada, ha criticado a Ardisa con el argumento de que el Mined debió convocar a una licitación pública para la elaboración de cuadernos escolares por un monto de C$11.9 millones de córdobas, sin mencionar que no les molestó ganar, en conjunto con Inpasa, la reproducción de complejos didácticos y fascículos para multigrado por más de C$122 millones.

“Eso demuestra la doble moral de La Prensa, que critica el proceso simplificado solo cuando lo gana otra empresa, no cuando ella sale beneficiada”, comentó el gerente general de Ardisa, Ricardo Cuadra.

El Nuevo Diario se comunicó ayer por teléfono con la gerente de la imprenta comercial de La Prensa, Carmen Palacios, para consultarle sobre esta contradicción, pero ella se negó a dar declaraciones. “Estoy ocupada y tengo el día muy complicado con reuniones”, respondió Palacios.

Luego se llamó al gerente general de La Prensa, Hugo Holmann Chamorro, pero nunca atendió las llamadas.

“Queda claro que La Prensa intenta desprestigiar a Ardisa, con una campaña sucia, por una razón comercial. Ardisa, tras adquirir equipos modernos, se ha convertido en un competidor fuerte que le impide a La Prensa e Inpasa continuar monopolizando el negocio de las impresiones”, comentó el presidente de Ardisa, Arnulfo Somarriba.

Manzana de la discordia o tormenta en nuevo vaso de agua

Documentos públicos confirman que la imprenta comercial de La Prensa perdió dos licitaciones públicas internacionales convocadas por el Ministerio de Educación (Mined), a finales de 2013 e inicios de 2014, razón por la que ese periódico desató una campaña de difamación contra la empresa Arte Digital, S.A. (Ardisa), que resultó ganadora en ambos casos.

Otras cuatro empresas concursaron en estas convocatorias y “las mejores ofertas las hizo Ardisa”, explicó su gerente general, Ricardo Cuadra.

El Nuevo Diario supo, de fuentes vinculadas al Mined, que Editorial La Prensa presentó un recurso de revisión de estas licitaciones, horas después de haber publicado en la portada de su periódico la noticia “Extraña compra de cuadernos”, en que critica un contrato anterior ganado por Ardisa a Inpasa, empresa que ha participado en conjunto con Editorial La Prensa en otras licitaciones por la vía simplificada.

Rechazan campo pagado

Cuando el presidente de Ardisa, Arnulfo Somarriba, fue entrevistado por La Prensa la semana pasada, entregó a ese periódico un comunicado explicando la posición de Ardisa, pero no publicó nada.

Para que la ciudadanía conozca la verdad, Ardisa mandó ayer a publicar su comunicado en La Prensa y el diario Hoy, en campo pagado, pero la dirección de esta empresa lo rechazó después que su departamento de anuncios lo había recibido junto con el monto correspondiente al depósito de reserva del espacio, indicando que devolverían el dinero.