Lizbeth García
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Siete de las once personas que la Policía capturó como parte de la “Operación Troyano” contra los centros de acopio y células narcos en el país, quedaron en libertad ayer por la noche, porque la acusación que presentó la Fiscalía no reunía los requisitos de ley en cuanto a claridad.

“Se rechaza la acusación sin perjuicio de que el Ministerio Público pueda ejercer la acción en el tiempo establecido por la ley. Se ordena la libertad de todos los acusados”, resolvió la juez Sexto Penal de Audiencias de Managua, Gertrudis Arias, quien inmediatamente giró la orden de libertad para los nicaragüenses Jorge Luis Mendieta Romero, Óscar Norlan Herrera Flores, la abogada Vilma Vega, y los costeños Narda Natalia Downs y Ciril Martínez Mckenly.

Mario Borgen, abogados de estos dos últimos acusados, exigió a la Policía que les devuelvan a los costeños que se dedican a la pesca en Laguna de Perlas, las 60 libras de chacalines que les incautaron, las que ahora “no aparecen”.

El mexicano Martín Lugo Lucio y el hondureño Pedro Mendoza Romero también quedaron en libertad ayer, tras haber sido capturados en Bello Horizonte y en la comarca Cedro Galán, hace tres días.

Tras un análisis pormenorizado de la acusación que presentó el fiscal Giscard Moraga, la juez determinó que la acusación no explicaba cómo cada uno de los acusados había presuntamente incurrido en el delito de almacenamiento de drogas.

Lo único que estaba claro es que los 4,455 gramos de cocaína que la Policía encontró en la casa allanada en Bello Horizonte no se los ocuparon a nadie, porque estaban dentro del cielo raso del techo, en tanto que los otros 1,276 gramos que encontraron en la casa de Vilma Vega estaban sobre una cómoda. A ella la acusaron porque la vieron saliendo de la casa de Bello Horizonte, adonde llegó para hacer una escritura de constitución de una empresa turística que los acusados extranjeros pensaban abrir en Nicaragua.

Los únicos que quedaron presos ayer por supuesto almacenamiento de 26,569.7 gramos de cocaína fueron Grethel Ortega Pérez, de 21 años; Manuel Alejandro Barrantes, de 37; José Noel Castillo Barrantes, de 51, y Rosaura Castillo Barrantes, de 53 años, quienes fueron capturados el 29 de octubre en la quinta Felicia, ubicada en el kilómetro 12.3 de Carretera a Masaya. A todos ellos la juez Tercero Penal de Audiencias, Henryette Casco, les decretó prisión y les programó la segunda audiencia para el siete de noviembre. Hay un quinto acusado, pero como está prófugo, lo mandó a capturar.