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Nicaragua busca ser autosostenible en las políticas de respuesta a la incidencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, empezando por comprar el tratamiento que requieren algunos pacientes con esta enfermedad, lo cual hasta ahora ha estado en manos del Fondo Mundial y que, por persona, tiene un costo aproximado de US$6,000 al año.

“El país está empezando a diseñar una propuesta con el Fondo Mundial para contribuir en la compra de los medicamentos y las pruebas (de VIH) que hasta ahora ha dependido de donaciones internacionales, pero estamos seguros de que en los próximos cinco años Nicaragua va a estar caminando por la ruta de la sostenibilidad en temas de VIH”, señaló Marianela Corriols, especialista en salud, de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid.

Según el Ministerio de Salud, Minsa, en el país hay unas 8,450 personas afectadas por el VIH y 2,400 de ellas reciben los tratamientos antirretrovirales. De acuerdo con información del Fondo Mundial, FM, el presupuesto para Nicaragua en ese sentido es de US$50.5 millones.

Nicaragua preparada

La representante de Pasca en Centroamérica, Lucrecia Castillo, comentó que Nicaragua ya cuenta con los instrumentos jurídicos que necesita para echar a andar una respuesta apropiada ante el VIH, lo cual coincide con la iniciativa del Consejo de Ministros de Salud de la región, Comisca, que consiste en crear una estrategia de sostenibilidad a mediano y largo plazo para sensibilizar sobre la epidemia de VIH y contenerla.

“La estrategia contempla enfocarse en donde está la epidemia y llevar más tratamiento para proteger de la muerte a las personas con VIH y evitar que sigan transmitiendo la infección; también contempla aspectos económicos como compra conjunta de medicamentos, que haría que los costos de estos insumos se reduzcan y se pueda tener más cobertura”, subrayó Castillo.

Primeros avances

Corriols añadió que en el 2012 todos los países de Centroamérica, a través del Comisca, firmaron una estrategia de sostenibilidad para dar respuesta al VIH, y aseguró que Nicaragua ya ha empezado a dar los primeros pasos con el diseño de una estrategia “que incluye cómo el país absorbe lo que hasta ahorita está siendo financiado por la cooperación internacional”.

Destacó que el país ya ha demostrado la capacidad que tiene para asumir el gasto en productos que históricamente han sido donados o financiados por cooperación internacional, como es el caso de las vacunas y los métodos anticonceptivos.

Antes del 2006, el 100% del costo de la compra de métodos anticonceptivos era asumido por la cooperación internacional, pero desde hace tres años el Tesoro asume el 75% de dicho gasto y el 25% restante es donado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, Unfpa.

Jóvenes vulnerables

De las 403 personas infectadas con VIH en el primer semestre de 2013 en Nicaragua, 259 tenían entre 20 y 39 años, según el informe Situación Epidemiológica del VIH-Sida, del Ministerio de Salud.

Sensibilización vs discriminación

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid, cerró ayer el Programa para Fortalecer la Respuesta Centroamericana al VIH, Pasca, el cual arrancó en el país el 1 de diciembre de 2009, y se centró en crear condiciones y políticas favorables para mejorar la atención de personas con VIH y aumentar el acceso a servicios preventivos de esta enfermedad que, solo en el primer semestre del 2013, afectó a 403 personas.

La especialista en salud de la Usaid, Marianela Corriols, afirmó que desde 2009 cada año se han invertido entre US$350,000 y US$500,000 para apoyar acciones como campañas de prevención y de reducción de la discriminación, abordaje de la violencia basada en género, y actualización de marcos legales y planes estratégicos nacionales.

Sin embargo, Corriols indicó que a pesar de los esfuerzos por sensibilizar sobre la epidemia del VIH, aún persiste entre gran parte de la población la discriminación hacia personas con VIH.

La representante de Pasca en Centroamérica, Lucrecia Castillo, refirió por su parte que la participación del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, como contraparte ha sido fundamental.

“La mayoría de personas infectadas son económicamente activas y si la empresa privada no se suma (a la lucha contra el VIH) se puede afectar el futuro económico de los países”, mencionó.