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La falta de quórum del jurado ha postergado durante siete meses el juicio por estafa, iniciado por el representante legal de la empresa de envíos 22-24, en contra de Yugarina del Socorro Chang Cajina, quien fungía como vicegerente general y otros trabajadores administrativos de dicha empresa en Nicaragua.

De acuerdo con el señor René Javier Ortega Cajina, representante legal de 22- 24, la falta de quórum ha impedido juzgar a los demandados que estafaron a la empresa por más de doscientos mil dólares, provenientes de las remeses que nicaragüenses trabajadores depositan en Miami, para ayudar a sus familias.

“Como empresa responsable asumimos los costos de esta estafa, vendiendo nuestras casas que eran la única posesión que teníamos gracias a décadas de trabajo, no hemos dejado en ningún momento a nadie sin la remesa correspondiente, y seguimos operando ,pero queremos que se haga justicia”, dijo el señor Ortega Cajina.


Fiesta con dinero ajeno
Antes de iniciar la causa, el caso fue investigado por la Dirección Económica de la Policía Nacional, y la empresa realizó una auditoría en la que se encontró que los acusados enviaban reportes falsos sobre los ingresos y egresos, y también se encontró que los acusados Yugarina Chang Cajina y los hermanos Henry Antonio Mejía Vado, tesorero de 22-24, y Ricardo García Vado, responsable de distribución, hacían retiros del dinero de las remesas y no los distribuían a las 30 agencias.

Ellos retiraban el dinero de las remesas de la cuenta abierta para ese fin, explicó la abogada acusadora Noemí Pavón Gallard, pero no lo depositaban a las cuentas correspondientes en los departamentos o agencias de Managua para ser distribuido, sino que triangulaban el dinero a cuentas personales que tenían en la misma entidad bancaria.

La abogada acusadora manifestó que las investigaciones policiales dan fe de que su representado hizo todos los depósitos de las remesas desde Miami a Nicaragua.

“El modus operandi de la señora Chang fue en un inició enviar cantidades superiores a las establecidas a algunos departamentos, y después llamaba para solicitar que la cantidad de más que había enviado fuese depositada a otra cuenta, o enviaba a su compañero de vida o a cualquiera de los hermanos Vado a traer el dinero, el cual usaban como si les pertenecía, cuando su trabajo y responsabilidad era prestar un servicio, no hacer fiesta con dinero ajeno”, dijo la licenciada Pavón Gallard.


¿Y la Superintendencia de Bancos?
Pese a que la Superintendencia de Bancos (SIB) tiene a su cargo autorizar, supervisar, vigilar y fiscalizar la constitución y el funcionamiento de todos los bancos, sucursales y agencias, e incluso establece reglamentos para la apertura de cuentas de ahorro, no se enteró de que uno de los acusados --el señor Henry Mejía Vado-- y su compañera de vida, Martha Velásquez, transfirieron y manejaron --del siete de diciembre de 2005 al 20 de marzo de 2007-- 228,296 dólares en su cuenta personal. Todo, dinero proveniente de la cuenta central de envíos 22-24.

La compañera de vida del señor Mejía Vado es cajera de un banco, y consideramos que por ello la institución bancaria pecó de buena fe, dijo la licenciada Pavón Gallard, porque depósitos de 90 mil y 98 mil dólares en una misma semana, llaman la atención, ya que no existe en este país un negocio que dé esas cantidades de dinero
“La SIB establece para abrir cuentas mayores a los mil dólares una serie de requisitos, los que al parecer fueron obviados por la entidad, pero esto nos sirve para demostrar la culpabilidad de los acusados en este caso”, expresó la licenciada Pavón Gallard.


Querían quebrar empresa
Para concluir, la abogada Pavón Gallard señaló que la intención de estas personas que hoy están siendo acusadas, era hacer quebrar la empresa, sin importar que miles de familias nicaragüenses quedaran sin el dinero que les envían, vía remesas, desde Miami, y que representa alimentos, educación y salud, y que su representado fuese puesto en prisión.

“No se afectó a quienes reciben las remesas, pero hubo una afectación a mi representado en su patrimonio, porque en Estados Unidos ellos son regulados por el Gobierno Federal, de forma que si no hubiesen actuado tan rápido, como hicieron para corregir el fraude que estas personas cometían, él estaría en prisión y ellos no estarían siendo acusados, y se habrían burlado de la justicia y del esfuerzo y trabajo que representa para miles de nicaragüenses en Estados Unidos enviar dinero a sus familiares, privándose ellos de algunas cosas para sostener a sus familias aquí”, dijo la abogada.


Preséntense, por favor
La abogada acusadora de la empresa de envíos solicitó a las personas llamadas para ser jurado en este caso que se presenten, pues el juicio ha venido siendo postergado desde hace siete meses por la falta de quórum.

“El gasto en el que incurre el Estado por cada juicio que se suspende oscila entre los tres y los cuatro mil córdobas. No es posible que se siga deteniendo la justicia por falta de jurados, así que si a usted le llega una notificación para presentarse como jurado, por favor preséntese para evitar que la justicia se tarde tanto en llegar, como ha ocurrido en este caso y en otros cientos que se encuentran en los juzgados de Managua”, concluyo Pavón Gallard.