•   Granada, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La cubanoamericana Ana Sol Alliegro, deportada el viernes a Estados Unidos a petición del FBI, dejó tejidas en la ciudad de Granada muchas y controversiales opiniones sobre su personalidad.

Vecinos consultados por El Nuevo Diario aseguraron ayer que la mujer, de tez blanca y cabello rubio, demostraba buen carácter, pero otros la consideran una mujer “sospechosa”.

“Era una señora muy amable, cariñosa, una buena persona, sana, esa impresión dio durante el tiempo que estuvo aquí” en Granada, manifestó una señora que prefirió omitir su nombre.

Gustavo Argüello, quien tiene una oficina frente al ahora clausurado Euro Salón & Spa, propiedad de Alliegro, comentó que era “sospechoso” que en muchas ocasiones en ese local colocaban rótulos manuscritos solicitando los servicios laborales de mujeres jóvenes, y, en otras oportunidades, de hombres también jóvenes “con o sin experiencia en estilismo y masajes”, expresó.

Otros vecinos que rehusaron identificarse aseguraron que el lugar establecido formalmente como una sala de belleza (Euro Salón & Spa) parecía además una casa de citas.

 El salón

“A veces aparecían carteles pegados en la pared externa con los cuales buscaban personas que estuvieran interesadas en trabajar. Al poco tiempo se miraban muchachas de diferentes características, blanquitas o morenitas, altas y bajas, que entraban y salían, pero no puedo decir qué hacían exactamente… me parecía muy raro”, dijo otro vecino.

Alliegro fue deportada el viernes a Estados Unidos, donde enfrenta hasta cinco años de prisión y US$1,000,000 en multas, informó ayer El Nuevo Herald, de Miami.

La mujer enfrenta cuatro cargos, relacionados con el delito de fraude de finanzas en una campaña política en Florida, y se espera que el lunes haga su primera comparecencia en una corte ante el magistrado Patrick White.

 Los rumores

El negocio de Alliegro, Euro Salón & Spa, funcionó durante varios meses en una casona esquinera ubicada sobre la Calle Real Xalteva, desde donde atendía a clientes principalmente extranjeros.

“Ella ofrecía cortes de cabello, limpieza facial, arreglaba manos y pies, entre otras cosas que la gente buscaba”, expresó doña Rosaura Marenco, quien frecuentemente pasaba por el sitio.

Antes de habitar en este lugar del centro de la Gran Sultana, la extranjera vivió en un inmueble localizado contiguo al Palacio Episcopal, donde vecinos manifestaron que eran frecuentes los escándalos, gritos y golpes en el interior de la casa, señalamientos que Alliegro negó en mayo del año pasado en una entrevista con El Nuevo Diario.

La detención

El operativo que terminó con la captura de Alliegro el pasado martes por la mañana fue dirigido por agentes de la Dirección de Auxilio Judicial, DAJ, de Managua, quienes revisaron y levantaron todos los equipos y pertenencias de la mujer.

El jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía Nacional en Granada, subcomisionado Juan José Cerda, se limitó a informar que la detención se efectuó sin mayores incidentes.

“No hubo problemas, todo fue en calma”, dijo Cerda.