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La salvadoreña Alba Nohemí Lovo Rivera, de 26 años, condenada a 30 años de prisión por el delito de trata de personas, se fugó a las 3:40 p.m. del domingo de las celdas preventivas de la Policía Departamental de Chinandega, tras el descuido de un oficial encargado del resguardo de los prisioneros.

El comisionado mayor José Luis Cárcamo Narváez, segundo jefe departamental de la Policía de Chinandega, informó que la fuga ocurrió cuando un miembro de la vigilancia dejó sin candado la celda, por lo que la detenida desapareció.

Policía investiga

La salvadoreña cumplía condena desde el año pasado, tras ser encontrada culpable en un Juzgado de Chinandega por pertenecer a una red internacional de trata de personas, que conducían hacia El Salvador y Guatemala a personas del sexo femenino, para explotarlas sexualmente con el engaño de ofrecerles un trabajo “digno”.

Cárcamo aseguró que miembros de la Dirección de Asuntos Internos Departamental, a cargo del capitán Rafael Romero, investiga las circunstancias en que ocurrió la fuga, y establecerán el grado de responsabilidad que tiene el oficial que vigilaba las celdas.

Añadió que inmediatamente activaron el sistema policial, y tienen coordinaciones con la Policía de Managua, de León y de Estelí, entre otras, así como con los puestos fronterizos y con las autoridades de los municipios colindantes con Honduras y con El Salvador, para detener a la prófuga.

Lovo Rivera también está circulada por la Policía Internacional, Interpol.

“Se espera que con esta fotografía de la fugitiva, cualquiera que la identifique informe a la delegación policial más cercana, debido a que se trata de una persona muy peligrosa vinculada al crimen organizado”, dijo el oficial.

 

Otros escapes

En diciembre del año pasado, la salvadoreña Teresa Lastenia Velásquez, de 23 años, condenada por tráfico de drogas; la guatemalteca Carla Johan Paiz Sandoval, de 41, condenada por trata de personas; y el ex policía voluntario, Efraín José Jirón, de 35 años, originario de El Viejo; también aprovecharon un descuido de dos custodios para fugarse.

“Ellos informaron que tenían dolencias, por lo que procedimos a llevarlos al hospital que está a poca distancia de la delegación policial, ya informamos a la Interpol y a los puestos fronterizos, tenemos un dispositivo que los busca”, afirmó en aquella ocasión el comisionado mayor Douglas Pichardo Ramírez, jefe departamental de la Policía de Chinandega.