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Marlen Auxiliadora Chow Cruz, de profesión salubrista y parte del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, denunció que desconocidos invadieron su casa con evidentes señales de intimidarla, esto supuestamente por haber denunciado en diversos foros los atropellos que el pueblo nicaragüense está sufriendo bajo el régimen de Daniel Ortega.

“Se metieron a mi casa, y si hubiese sido un ladrón cualquiera se habría llevado varios objetos de valor, pero el acto fue totalmente dirigido”, expresó la denunciante, señalando que la acción es característica de “las maniobras de presión psicológica de “paramilitares”.

Registro dirigido
Chow alega que lo interesante son los indicios de registro por toda la casa, centrándose en su pequeña biblioteca, donde evidentemente con violencia lanzaron al piso libros sobre el VIH, sobre el aborto terapéutico, de salud sexual y reproductiva. Así también documentos del MAM, del Movimiento Renovador Sandinista, y del Rescate al Sandinismo, entre otros documentos de carácter político. Libros que con temáticas diferentes no fueron tocados.

“Algo también extraño es que se robaron mi computadora portátil con información personal, pero dejaron dos televisores, el DVD, el discman, una cámara fotográfica digital y otra de video, entre otras cosas de valor. Ésta es una de las formas utilizadas para que uno conozca que te tienen controlado, siendo esto una forma de intimidación y de intervención política en mi persona”, alega la señora Chow, quien vive sola.

Ella considera que la acción, entre otras situaciones extrañamente infortunadas, pueden ser una reacción violenta “por denunciar los atropellos del gobierno Ortega-Murillo”, dijo Chow, mencionando que esto lo ha hecho de manera particular tanto a nivel nacional como internacional en diversos foros y conferencias, como invitada de organizaciones de mujeres, populares e indígenas.

“Esto es atemorizante, porque si llegan de esa manera a tu casa y rompen las ventanas sin que nadie se entere, pueden hacer cualquier otra cosa”, expresó, luego de recordar que desde su adolescencia luchó contra la dictadura de Anastasio Somoza, posteriormente se distinguió en las filas del Frente Sandinistas por su capacidad organizativa con la juventud y en los barrios. Actividades de las que se distanció cuando el partido “rojinegro” abandonó la causa original por la que lucharon y murieron miles de nicaragüenses.

La invasión de desconocidos en su propiedad, ubicada en los Altos de Nejapa, ocurrió en su ausencia de mes y medio, cuando estaba en España. Chow conoció del suceso a su regreso el 21 de octubre.

“Cuando me fui la casa quedó en poder del gerente de la empresa de vigilancia del reparto, quien recogió la información e inspeccionó el inmueble luego de la invasión, pero no denunció el hecho a las autoridades. Se descubrió que en el ventanal sin verjas rompieron las orillas de los vidrios, sacándolos lo suficiente como para que una persona entrara. Otra cosa peculiar fue que esto no sólo ocurrió en una, sino en cuatro ventanas. En dos del frente y dos traseras, sin que ni vecinos ni vigilantes escucharan ni se percataran de algo”.

Vigilantes no denunciaron el hecho
La explicación de que la empresa no denunció el delito fue porque estaba la temporada de lluvia y se podía mojar el interior, además que podían meterse a robar. Por lo tanto movieron la escena, esto incluyó tapar las ventanas violentadas.

Entre los hallazgos que la empresa de vigilancia asegura haber encontrado, además de lo especificado, había huellas de lodo y se observa que se subieron a la taza del inodoro y defecaron.

En su caso, la propietaria del inmueble indica que a su regreso no denunció antes la situación, pues primero deseaba tener mayores elementos para presentar a las autoridades.

La denuncia la presentó en una carta escrita y dirigida al comisionado Yuri Valle, jefe de la delegación del Distrito III, con copia a la primera comisionada Aminta Granera, y a la comisionada Glenda Zavala, jefa de auxilio policial. La carta quedó en manos de su asistente porque aseguró que el funcionario público se encontraba en una importante reunión.

La denuncia también fue interpuesta por la tarde en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.