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  • EFE

Los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y Brasil, Dilma Rousseff, intercedieron de forma directa para que la firma del proyecto hidroeléctrico Tumarín, valorado en 1,100 millones de dólares, fuera cerrada de forma definitiva el pasado viernes en Managua.

"Estos señores que vinieron (de Brasil) no habrían estado ahí si no hubieran tenido el visto bueno de la presidenta Rousseff, y nosotros tampoco habríamos estado ahí sin el empuje del presidente Ortega", dijo el titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Emilio Rappaccioli, al canal 4 de televisión, de perfil oficialista.

La firma entre altos funcionarios del Gobierno nicaragüense y los máximos representantes de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), creada por la estatal brasileña Eletrobras y el conglomerado Queiroz Galvão, se dio de forma sorpresiva el 21 de marzo, luego de tres años de negociaciones con altibajos.

Horas antes, el asesor económico de Ortega, Bayardo Arde, había anunciado que si Tumarín no se construía con CHN, se ejecutaría con "otros inversionistas".

Por Brasil, firmaron el director de generación de Eletrobas, Valter Cardeal; el presidente de Queiroz Galvão, José Diniz, y el titular de CHN, Marcelo Conde.

Como parte del acuerdo, CHN cedió un 10 % a favor de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), recordó Rappaccioli.

Por Nicaragua estamparon su rúbrica Rappaccioli y el ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta.

Representación de Ortega

En representación directa de Ortega, según Rappaccioli, firmó el vicepresidente de la empresa mixta Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), integrada por PDV Caribe, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), y la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic), y tesorero del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Francisco López.

El proyecto hidroeléctrico Tumarín, que se construirá en el municipio de La Cruz de Río Grande, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), está planificado para producir 253 megavatios, que representa el 30 % de la producción energética nacional, según el ministro del MEM.

Energía limpia en un 79%

Con este proyecto, Nicaragua espera que su producción de energías limpias sea del 79 % para 2019 y ahorrar un promedio de 100 millones de dólares anuales en la factura energética, de acuerdo con los cálculos del MEM.

Tumarín sería financiado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), principal entidad de fomento del gobierno de Brasil, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el conglomerado Queiroz Galvão, y posiblemente entren el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, según la información oficial.