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“La escuela a la que uno va no es la que le enseña todo”

Elmer Miroslav Mosher Golovin, cursa quinto año de Ingeniería en Sistemas de Información en la sede de Matagalpa de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, y es el mejor estudiante de esta Alma Máter con un rendimiento del 100%.

A su juicio, la calidad de la educación superior depende de cómo el estudiante aprovecha los recursos.

¿Cómo crees que es la calidad de la educación que recibís?

La educación no viene solo del maestro, sino que tiene que ver con uno... A uno se le brindan los laboratorios de computación, la facilidad de experimentar, de hacer proyectos, de hablar con gente de experiencia, etc.

¿Qué sacrificios hacés para tener buen rendimiento?

La verdad no hice ningún sacrificio. Ese promedio de 100 solo dice que fui bueno en lo académico, pero no dice qué tan bueno fui en la práctica, cuando me relacioné con otra gente, cuando comencé a buscar trabajo o cuando me buscó gente ajena a la universidad para hacer trabajos.

¿Creés que no deben recibir clases no vinculadas con la carrera?

No lo creo, porque por ejemplo, las clases de redacción, de metodología, de español y de investigación aplicada son vitales porque le enseñan a uno cómo hacer su monografía y cómo escribir la información que uno investiga, para que los demás le entiendan.

Cuando entraste a la universidad, ¿sentiste que tenías vacíos en tu educación?

No, siempre he creído que la escuela a la que uno va no es la que le enseña todo, y yo siempre me esmeré tanto en primaria como en secundaria, cuando llegué a la universidad incluso tenía conocimientos de más.

 

“Hemos mejorado, pero todavía tenemos una gran brecha”

El presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, Telémaco Talavera, asegura que la inversión en infraestructura, formación de docentes e investigaciones ha contribuido a mejorar la calidad de la educación superior, pero admite que aún hay una gran brecha que, en parte, está determinada por las deficiencias que arrastran los estudiantes desde la educación básica.

¿Cómo impacta el 6% en la calidad?

Impacta porque invertimos en infraestructura, en capacitar a nuestros docentes desde el punto pedagógico, científico y tecnológico; en mejorar las becas, en mejorar las condiciones de trabajo de nuestros docentes y administrativos, en los procesos de intercambio, de transformación curricular, de dotación de libros, etc.

¿Cómo está actualmente la calidad respecto a cinco años atrás?

Hemos mejorado, pero tenemos una gran brecha todavía porque la brecha viene desde la calidad de los bachilleres. Tenemos que ser muy transparentes en reconocer el avance, y muy transparentes en reconocer la brecha que aún nos queda.

¿Cuáles son los principales desafíos para alcanzar plenamente la calidad?

La calidad nunca se alcanza plenamente porque la sociedad es cambiante, pero para tener mayores niveles de calidad tenemos que seguir calificando a nuestros docentes no solamente en aspectos científicos y tecnológicos, sino en los aspectos pedagógicos y didácticos.

El año pasado las universidades del CNU registraron una retención del 87% ¿Qué está pasando con el resto de estudiantes?

En ese 13% de deserción hay muchas razones que van desde la situación de la familia hasta la situación de la propia universidad, porque a veces tienen un rigor fuerte y algunos se retiran. En la medida que mejore la condición económica del país y de las familias vamos a ir aumentando la retención y la graduación.

¿Los egresados cumplen las expectativas de las empresas públicas o privadas donde están empleados?

Muchos de los profesionales que están empleados en el sector público y privado son egresados de nuestras universidades, están ahí siendo motores del desarrollo, y hay quienes incluso no están desempeñándose en su campo, pero que no podrían estar haciendo el trabajo que hacen si no tuvieran la formación que tienen.

 

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millones de córdobas invirtieron las universidades del CNU en infraestructura en el 2013.