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En 2006 ya lo advertía el legendario guitarrista de la banda The Who, Pete Townshend. El músico, que entonces tenía 60 años, hizo un llamado a los jóvenes a no abusar de los audífonos para escuchar música, luego de verse obligado a suspender su colaboración con Roger Doltrey en un álbum por un zumbido constante en sus oídos.

Para el rockero, la raíz de su problema estaba en el intenso volumen de la música emitida por los audífonos que se usan en los estudios de grabación. “Sin querer he ayudado a inventar y a desarrollar un tipo de música que causa sordera en sus principales impulsores”, confesó en una entrevista.

Las acusaciones de Townshend no son falsas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que la pérdida de la audición por exponerse excesivamente al ruido es una de las enfermedades irreversibles más frecuentes en los jóvenes.

Los problemas auditivos producidos en jóvenes por escuchar música muy fuerte con audífonos es un fenómeno mundial y Nicaragua no se ha quedado al margen.

ANTES DE LOS 30 AÑOS

El otorrinolaringólogo Álvaro Fuentes asegura que desde hace unos seis años se ve este tipo de casos en Nicaragua. “Nosotros hemos enviado audiometrías (examen que evalúa la capacidad de una persona para escuchar sonidos), y estamos descubriendo traumas acústicos en personas jóvenes que no deberían tenerlos”, dice.

El académico y médico de la UNAN, Erasmo Aguilar, también ha visto casos de personas jóvenes que sin ningún antecedente de exposición a ruidos, además del uso de audífonos, presentan problemas auditivos.

“Un muchacho que a los 10 años empieza a utilizar audífonos y cuando llega a los 18 años va a trabajar en construcción, que es un área con mucha exposición a ruido, ya tiene dos factores que le van a afectar, y puede ser que antes de los 30 años esta persona ya tenga un nivel de audición reducido”, explica.

¿QUÉ TAN FUERTE LA MÚSICA?

Kiang Jiménez, estudiante de ingeniería en sistemas de la UNAN, confiesa usar audífonos la mayor parte de su día, lo que a veces significa que los tenga puestos hasta por 12 horas.

A pesar de escuchar música durante largo tiempo, la joven asegura que conoce los riesgos que conlleva el uso de estos aparatos, por lo que no sube tanto el volumen. “Pongo volumen medio. Si suena muy alto me duele el oído”, aclara.

El estudiante de administración de empresas en la UCA, Emmanuel Fonseca, los usa cuando estudia. “Me ayuda a concentrarme”, afirma.

El universitario dice conocer los daños que pueden provocar los audífonos, por lo que intenta no subir el volumen. “Estoy informado del riesgo. Incluso, les he dicho a mis amigos, pero no me hacen caso”, comenta.

OIGA EL RUIDO DE AFUERA

La OMS ha indicado que escuchar música a 85 decibeles o más con audífonos, por más de una hora, puede provocar daños en la audición de cualquier persona.

Aunque no es fácil medir los decibeles, el doctor Álvaro Fuentes recomienda poner un nivel que permita escuchar el sonido ambiente, y además quitarse los audífonos cada cierto tiempo para darle un descanso a los oídos.

“Si usted está escuchando el ruido de afuera entonces está dentro de lo permisible, si tapa el ruido ambiente probablemente esa música está muy alta”, dice el experto.

“Si los jóvenes no tienen la precaución de protegerse de un ruido fuerte y no solo los jóvenes, sino cualquiera que use audífonos, puede terminar requiriendo la utilización de auxiliares auditivos para poder escuchar, y, lamentablemente, el costo de ellos es muy alto. Entonces se vuelve, a la larga, un problema de salud bien serio”, agrega Fuentes.

Hay quienes recomiendan, además, elegir los audífonos externos con almohadillas por sobre los intrauriculares, no porque esos sean menos dañinos, sino porque aíslan el sonido ambiente, lo que puede significar para algunos no poner el volumen tan fuerte.

LOS TONOS AGUDOS

Al exponerse a un ruido muy fuerte o por tiempo extendido, lo que se daña son las células ciliadas internas, que son las encargadas de enviar la información al cerebro.

“Esas células son únicas, nosotros nacemos con un número ya contado de ellas, de manera que cuando se dañan por el ruido no se pueden reponer. Es un daño permanente”, asevera el doctor Fuentes.

El médico advierte que a partir de los 40 años, una persona puede comenzar a tener una disminución paulatina de la audición, principalmente de las frecuencias agudas, pero en el caso de los jóvenes que se exponen a altos volúmenes con audífonos puede ser a más temprana edad.

“El trauma acústico va a afectar primero a los tonos agudos, y como la palabra hablada está en medio, ni tan agudo ni tan grave, el joven no se dará cuenta de que está perdiendo la audición en un principio. Puede ser que tenga una disminución en una frecuencia determinada, como por ejemplo en 4 mil Hz., probablemente no percibirá que está escuchando menos en esa frecuencia específica”, comenta.

 

Consejos

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Volumen

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Audífonos

No escuchar con audífonos por muchas horas, o dar un descanso a los oídos cada cierto tiempo

 

Opciones

Optar por audífonos externos con almohadillas por sobre los más comunes intrauriculares, ya que los primeros aíslan el sonido ambiente