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Sismos amenazan franja del Pacífico

Unos tres millones de nicaragüenses que habitan en la región del Pacífico están expuestos a enfrentarse en cualquier momento a fuertes sismos como el de ayer, o de mayores magnitudes, que pueden convertirse en terremotos.

290314 terremoto

¿Seguirá temblando? La respuesta siempre será sí. La razón: Nicaragua se ubica a unos 160 km del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico y frente a la zona llamada de subducción, justo donde chocan las placas tectónicas de la corteza terrestre que los geólogos bautizaron con los nombres de Coco y Caribe.

La placa del Coco se hunde (subduce) bajo la placa Caribe, y durante este proceso es que se generan la mayoría de los temblores y terremotos que nos afectan.

“El 80% de la sismicidad de Nicaragua proviene de ese punto, y, como tal, un sismo de 5.2 (como el de ayer) es un fenómeno más de todos los que suceden a diario”, explicó la ingeniera Angélica Muñoz, directora de Sismología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter.

Pánico en juzgados

Momentos de pánico vivieron empleados y funcionarios de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, que laboran en el Complejo Judicial Central de Managua, cuando al sentir la sacudida del temblor y buscar la salida, no funcionaron las puertas magnéticas del edificio.

El funcionamiento del “sistema de seguridad inteligente” de las referidas puertas está a cargo de la Oficina de Seguridad del Complejo, y esta es la segunda vez que fallan al ocurrir un movimiento telúrico, refirieron empleados judiciales.

“Si hubiese sido un terremoto, todos habríamos muerto”, dijo una funcionaria judicial todavía visiblemente afectada por el momento de desesperación vivido. Los trabajadores reclamaron de lo sucedido al gerente del Complejo Judicial, Rodrigo Lacayo, pero este aclaró que la responsabilidad del “sistema inteligente” de las puertas magnéticas, está a cargo de la Oficina de Seguridad, cuyo jefe es Sergio Lazo.

Muro escolar partido

“El vigilante del centro me llamó y me dijo que el muro se movió como papel al momento del sismo, por lo que llamé a la municipalidad, al Ministerio de Educación y a la Defensa Civil, y tras evaluar el daño, decidieron derrumbarlo porque no vamos a esperar a que ocurra una desgracia” dijo Juan Ramón Peralta, director de la escuela “Douglas López”, ubicada en el barrio Waspam.

Los cuatro metros de muro perimetral, más seis metros que servían de pared a una biblioteca y otras dos oficinas del centro escolar, fueron derrumbados y sellados provisionalmente con láminas de zinc, “pero en la próxima semana el muro será repuesto junto a otras mejoras”, aseguró Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía de Managua.

Y así tembló en Managua

Matilde Córdoba

Mientras esperaba en la antesala de la Unidad de Labor y Parto del Hospital Alemán Nicaragüense, Daysi Pérez sintió repentinamente un mareo, pero pensó que la sensación podía deberse al cansancio, ya que durante todo el día y la noche del jueves su hija estuvo con contracciones y ella había viajado desde Malacatoya para ayudarla. Se frotó el rostro con las manos y esperó que la sensación pasara. Cuando las verjas y el candado empezaron a sonar, supo que aquello no se debía al cansancio. Era un temblor.

A esa hora, 8:36 a.m., Marco Antonio Mora también sintió un movimiento y se quedó quieto pensando que podría ser provocado por los buses y camiones que pasan frente a su vulcanizadora, en el Mercado Oriental, que en ese momento es un hormiguero.

Cuando constató que aquello era un temblor, corrió hacia una calle, a 25 varas de su tramo, donde hay un rótulo verde que dice “ruta de evacuación”, y en la que hay menos cables eléctricos. A la par de la casa de tablas donde trabaja Mora, está una gran muralla que sirve de perímetro a un conjunto de tiendas donde trabaja Idalia Martínez.

“Tuve la intención de salirme, pero como al quinto paso lo sentí más fuerte y no quise seguir caminando. Esto es antisísmico y como que se siente más fuerte”, dice Martínez, sobre el sismo de 5.2 grados en la escala de Richter, cuyo epicentro fue frente a Masachapa.

Calma y luces apagadas

“Mejor tuve calma, porque si nos desesperamos es peor. Lo que hicimos fue apagar las luces para evitar un incendio porque se venden cosas de plástico y metálicas”, cuenta Uriel Moreira, quien vende por donde fue el Cine México, también en el Oriental.

Sergio Lazo, encargado de seguridad del Complejo Judicial de Managua, sostiene que la evacuación en ese edificio --que a esa hora contaba con unas 1,500 personas-- duró unos ocho minutos.

La abogada Yadira Núñez se encontraba en el primer piso del Complejo, cuando después de sentir el movimiento escuchó el sonido de las alarmas. “Los CPF empezaron a gritar a todo el mundo que salieran por las escaleras”, dice.

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SISMOS se han registrado desde el lunes pasado hasta la fecha.

Recomiendan

 

La primera recomendación es guardar la calma. Hay que tener las llaves a mano.
En el hogar

No salir corriendo, sino caminar normal en busca de un patio o zona a cielo abierto, alejada de paredes, postes, rótulos y cables de electricidad. En caso de no poder salir de la vivienda, se recomienda arrimarse a un mueble que resista la caída de objetos y adoptar la posición fetal.