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Novedad. Pese a que por asuntos de fe abundan quienes prefieren los entierros, la idea de incinerar a los difuntos cobra auge en Nicaragua. En promedio, cada mes se realizan ocho cremaciones en las dos funerarias de Managua que ofrecen el servicio. El método oscila entre US$920 y US$1,150.

 

La cremación doblega creencias

Cuando en 2008 Roberto Cardenal Gurdián instaló un crematorio en su funeraria, pasó seis meses sin usarlo porque nadie llegaba a solicitar ese servicio. Entonces, la idea de convertir en cenizas a los difuntos era vista con un sinfín de prejuicios y aunque aún persisten muchos, la situación ha cambiado a lo largo de los años, de manera que actualmente en promedio se realizan ocho cremaciones al mes en las dos funerarias de Managua donde se ofrece este servicio.

Los que optan por la cremación son nicaragüenses que han vivido en el exterior y extranjeros que radican en Nicaragua, coinciden las personas consultadas en las funerarias, quienes sostienen que cremar a un difunto es más económico que enterrarlo.

“Esta es una industria que está tomando más aceptación”, dice Roberto Cardenal López, gerente de la funeraria Monte de los Olivos, quien aduce que la poca cultura de incinerar a los difuntos está fundamentada más en “un tema de preferencias que de costos”.

YA ES EL 40%

“Una cremación cuesta US$1,050 y un entierro en un ataúd bonito puede costar mucho más que eso, pero además tenés que pagar el local, el cementerio”, entre otros gastos, agrega.

Después de recibir su primer cliente, en Monte de los Olivos esperaron otro mes para que llegara el segundo. “Luego recibimos uno al mes, posteriormente dos, más tarde cuatro y ahora ocho”, relata Cardenal López.

La situación en la funeraria Don Bosco no dista mucho. Hasta el 20 de marzo se habían realizado siete cremaciones, de acuerdo con Xavier Reyes, administrador de esta funeraria.

“La demanda no ha crecido, pero se ha mantenido”, dice Reyes, quien calcula en un 40% el porcentaje de cremaciones que hacen respecto a los demás servicios que ofrecen.

SIN PROHIBICIÓN

Rafael Valdés, quien está al frente del Centro Ecuménico Fray Antonio Valdivieso, expresa que al menos en el caso de los cristianos no hay impedimentos de carácter religioso para no preferir la cremación. “La Biblia dice que polvo somos y en polvo nos convertiremos. A nivel cristiano no hay nada que lo prohíba”.

El censo de 2005, el último realizado, reveló que el 58.2% de los nicaragüenses son católicos.

“Para los católicos fue prohibido hasta 1983, que se dio la reforma del derecho canónico, pero los católicos tenemos una reserva y es que las cenizas no deben ser repartidas. Tengo entendido que esa es una disposición de hace no mucho. Deben ser enterradas o guardadas juntas”, explica el sacerdote dispensado Edgar Zúñiga.

Luis Vega, sacerdote anglicano, indica que en esa religión la cremación es opcional. “No tenemos ninguna prohibición, la familia lo decide. Normalmente aquí en Nicaragua no hemos tenido ninguna experiencia, todos los miembros de la iglesia han sido sepultados. Yo preferiría también ser enterrado”.

En otras religiones como la budista se promueve la cremación bajo la lógica de que el cuerpo es portador del alma al nacer. Los judíos, en cambio, están en total desacuerdo, y se le ha dado a la cremación una connotación más negativa por todos los judíos que luego de ser asesinados fueron quemados durante el holocausto. Los mormones también incentivan a sus fieles a evitar esta práctica y abogan por que la naturaleza se encargue de la disolución del cuerpo.

En tiempos modernos la principal crítica a este método ha estado enfocada en los efectos que provoca la incineración en el medio ambiente. El Centro Nacional de Referencia sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes de España, recomienda que previo a la cremación se evite la presencia de plásticos, metales y compuestos de cloro en el material y aditamentos del ataúd para reducir la generación de contaminantes orgánicos persistentes.

En países desarrollados donde esta práctica es usual, se han propuesto otras alternativas. La bióloga sueca Susanne Wiigh-Mäsak ideó un método denominado promesión, que consiste en un baño químico caliente que disuelve el cuerpo.

"Se congela el cuerpo en el hospital o en el 'prometorio', entonces pasa al equipo técnico que se llama 'promesor' y allí se separan el ataúd y el cuerpo", dijo la bióloga a la BBC. “El ataúd se transforma en leña, y el cuerpo es expuesto a nitrógeno líquido. Eso hace que el cuerpo se vuelva quebradizo, y con la combinación de una corta vibración muy especial, en un minuto el cuerpo cae desintegrado en pedazos", explicó.

 

5 Horas puede durar la cremación

5 Libras pueden pesar las cenizas

1,150 Dólares es el costo máximo de la cremación en Nicaragua

920 Dólares es el costo mínimo de la cremación

200 Dólares puede costar un jarrón de hierro importado para guardar las cenizas

Otros aspectos de la cremación

El proceso de cremación puede durar entre tres y cinco horas.

Precalentamiento

En el primer proceso de precalentamiento del crematorio, el cuerpo se deshidrata, luego la llama reduce los restos a ceniza.

Fragmentos

A veces quedan fragmentos de hueso, los que son metidos en un cremulador, una especie de licuadora, que los termina de calcificar. Los crematorios de las dos funerarias están localizados en Masaya.

sin contaminar

Según el Centro Nacional de Referencia sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes de España, los crematorios nuevos y grandes deberían estar equipados con sistemas de control de la contaminación atmosférica.

EMISIONES

Los sistemas de control buscan reducir al mínimo la emisión de dióxido de azufre, cloruro de hidrógeno, monóxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles, material particulado y contaminantes orgánicos persistentes.

 

LA VOZ

 

HAROLD RIVERA

ABOGADO

“Absolutamente de acuerdo si la persona lo autoriza, aunque recomendaría que donaran sus órganos antes de ser cremado”.

 

AMANDA CAMACHO

ABOGADA

“No le veo nada de malo. Si el cadáver está deformado creo que debe ser cremado y que se donen los órganos”.

 

JOSÉ BARQUERO

ABOGADO

“Se puede hacer la cremación, pero los familiares deberían reunirse para decidirlo”.


CARLOS FERREY

PERIODISTA

“Para los deudos es un triste recuerdo verte en un cajón, es mejor que te den en una urna. Quisiera que mis cenizas sirvieran para el jardín”.

 


"Por respeto al difunto y a sus familiares, el cuerpo se mete con ropa en el crematorio, solo se le quitan los zapatos".

Roberto Cardenal López,
FUNERARIA MONTE DE LOS OLIVOS