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El doctor Jorge Huete, fundador del Centro de Biología Molecular de la Universidad Centroamericana (CBM-UCA), propone como urgente la necesidad de que la ciencia sea un elemento importante en la toma de decisiones en Nicaragua, y sugiere una política de Estado que le dé impulso.

 

“Nicaragua no avanzará si no hay promoción de la ciencia”

El científico Jorge Huete, presidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua, ACN, analiza la situación del país en esta área. A su criterio, ha habido un avance en las ciencias y hoy hay más recursos humanos capacitados, pero se precisa una política de Estado que fomente la promoción y la investigación científica.

¿Qué avances se han logrado en términos científicos desde la Academia de Ciencias de Nicaragua?

Después de cuatro años de fundación de la Academia de Ciencias, la valoración nuestra es muy positiva. Se ha ubicado como una organización que tiene cierto liderazgo entre la comunidad académica científica del país. Nicaragua era uno de los pocos países del continente que no contaba con una academia de ciencias, nosotros prácticamente vinimos a ser la academia más joven del continente, aunque hace pocos meses se inauguró la de Uruguay. La ACN busca convertirse en la voz de los científicos nicaragüenses y ha venido representándonos dignamente en los foros de academias del mundo. Se cuenta con nicaragüenses de dentro del país, así como de la diáspora profesional.

Este es un proceso que abona en la institucionalización de la ciencia en Nicaragua, que ha conllevado a apreciar el rol de la ciencia en la sociedad.Creemos que hay varias áreas en las que se debe aportar; por un lado, resaltar que la educación debe ser de calidad y para que una educación sea de calidad tiene que ser científica; hemos tratado de incidir en esa comprensión.

Hemos tratado de incidir en la reivindicación del quehacer investigativo en el país. Uno podría asumir que es obvio que en las universidades se valora el trabajo científico, sin embargo estaríamos equivocados, porque aún en las mismas universidades donde se da la investigación existen serias dificultades para reconocer ese trabajo. Eso se puede ver en el hecho de que la mayoría de las universidades que sí hacen investigación, podemos señalar unas cinco, seis del total decincuenta y algo, aún en esas, la investigación está considerada como una función subalterna a la docencia. Hay serias dificultades para promover el desarrollo de la investigación y hemos tratado de incidir en eso, de trabajar en conjunto con el Conicyt.

Es importante que en Nicaragua se empiece a considerar la ciencia como un elemento importante en la toma de las decisiones del país, no existe en Nicaragua consejería científica y estamos atrasados respecto a otros países, donde cada ministerio o entidad del Estado tiene consejeros científicos. En el mundo actual muchas de las decisiones fundamentales tienen que ver con aspectos científicos; sino, veamos el tema del canal interoceánico, se necesita urgentemente una valoración científica nacional al respecto.

Uno se pregunta dónde se hace ciencia en Nicaragua, en qué áreas y cómo esas investigaciones benefician a la población.

Nicaragua cuenta ya con una masa crítica de investigadores que debería estarle dando mayor beneficio al país, 35 años atrás no existían centros de investigación en las universidades y el quehacer científico era muy poco por la falta de recursos humanos.

Después fue creciendo el número de investigadores y Nicaragua cuenta ahora con unos sesenta centros, institutos y grupos de investigación distribuidos en las universidades, que investigan y las investigaciones aportan al conocimiento de la problemática nacional.

Tienen mucha pertinencia los proyectos que se realizan, tienen un impacto, aunque muy limitado porque no caen en un medio fructífero y esto es porque en Nicaragua no existe una cultura de promoción del desarrollo científico.

Los investigadores compiten en la búsqueda por fondos en el extranjero, esa dificultad restringe el desarrollo científico del país. La ACN ha tratado de promover ese entramado, esa estructura de investigación. La institución incorporó a un grupo de gente talentosa --como el Dr. Pedro Álvarez, la Dra. Sonia Ortega y el Dr. Richard Roberts, entre otros-- para promover y crear este diálogo con las instituciones del Gobierno, con las universidades y con agencias internacionales, de manera que se creen políticas que promuevan el desarrollo científico del país. Queda claro que Nicaragua no podrá avanzar sin el debido concurso de la ciencia.

¿Sobre qué se está investigando?

Es muy amplio el abanico. Si tomamos en cuenta que hay por lo menos sesenta centros o institutos de investigación y cada uno tiene unas cinco líneas de investigación, se hace una lista bastante larga, pero haciendo una pincelada, por ejemplo, la UCA tiene los mejores estudios a nivel centroamericano de récords de radiación solar, un equipo muy pequeño, cuatro, cinco personas, liderados inicialmente por el padre Julio López de La Fuente, S.J. (q.e.p.d.). Esos estudios son de gran impacto para la agricultura, para los estudios de cambio climático, para proyecciones sobre nuevas energías renovables. Son muy profundos, del más alto nivel internacional.

Nicaragua ha avanzado en estudios de salud pública,epidemiológicos, hay grupos de estudio en la UNAN-León en microbiología. Nosotros, en el Instituto de Biología Molecular de la UCA, estamos haciendo estudios en el área de biodiversidad marina. Nicaragua ha estado de espaldas a sus dos mares y son grandes recursos que deberían ayudar tanto para la seguridad alimentaria como para estudios de conservación.

Hay un esfuerzo de centros, institutos y grupos, pero no puede redundar en mayor impacto si no existe un medio apropiado, y ese medio debe ser propiciado en parte porel Estado y desde las mismas instituciones.

Han avanzado en la capacitación de recursos, pero ¿qué áreas científicas deberían ser priorizadas en un país como Nicaragua?

Uno de los trabajos de la ACN es implementar un observatorio de ciencia, tecnología e innovación. Este año va a comenzar y lo que busca es mantener un diagnóstico actualizado de las investigaciones que están haciéndose y dónde; y por otro lado, que ese conocimiento sirva para la propuesta de políticas científicas y definición de prioridades del país.

Las fortalezas de investigación en Nicaragua están en buena medida en el área biomédica, más específicamente en salud pública y enfermedades infecciosas, ¿por qué?, porque son los estudios menos caros; cuando uno entra a hablar deAlzheimer, enfermedades cardíacas, cáncer, son más complejos y costosos.

Por otro lado, Nicaragua es un país que será afectado por el cambio climático, sería absurdo que Nicaragua no se alistaray no preparara recursos. En el área de la biodiversidad, Nicaragua ha sido afortunada, así como en los recursos naturales, ¿por qué no aprovechar, conocer, protegerlos y utilizarlos de manera sostenible? Esta es un área en la que Nicaragua cuanta con pocos expertos y estamos tratando de contribuir allí.

Aquí podría haber una gran cantidad de especies que no se han estudiado y que podrían ser incluso muy importantes para el estudio de la biotecnológica, farmacéutica y biomédica. Nicaragua ha adquirido la reserva de biosfera de Seaflower y ni siquiera la conocemos.

Cada año egresa una cantidad considerable de estudiantes que se supone realizaron una investigación final, ¿de qué forma estas pueden contribuir a la ciencia?

Es un punto muy importante, hay dos aristas, por un lado es importante que las investigaciones que hacen en su proceso de formación estén más adecuadas a la realidad, porque les ayudará a conseguir empleo y, por muy modestas que sean, pueden tener cierto impacto en la sociedad, en la comunidad.

Además, como la sociedad financia a las universidades, estamos en la obligación de devolver conocimiento y aplicación de estos a la solución de problemasconcretos.

¿Cuál es la dificultad? Que en esta tendencia al consumismo, se conviertala educación superior en unsimple negociolucrativo, se baje la calidad y se tienda a que estos productos de investigación no tengan aplicabilidad ni impacto en la sociedad. Es un riesgo que probablemente ha ido incrementando y contra lo que debemos luchar con vehemencia.

 

Nicaragua cuenta ya con una masa crítica de investigadores que debería estarle dando mayor beneficio al país.

 

El emprendedor

Jorge Huete

Doctor en Bioquímica y en Biología Molecular

Presidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua

 

Fundador del Centro de Biología Molecular de la Universidad Centroamericana (CBM-UCA). Sus principales áreas de investigación abordan temas de biología molecular, de enfermedades infecciosas, tipificación de ADN humano y bioprospección de actividades enzimáticas.