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Un eclipse total de Luna se podrá contemplar en Nicaragua desde antes de la medianoche de hoy y la madrugada de mañana Martes Santo.

El evento será visible plenamente en todo el continente americano y el océano Pacífico, y solo se verá parcialmente en Europa y África, según previsiones de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos, NASA.

Este fenómeno ocurre cuando la Luna, nuestro satélite natural, pasa por el cono de sombra que proyecta la Tierra y cuando ambos astros están alineados con respecto al Sol. Es decir, la Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna llena, empezando casi a la medianoche del martes.

A simple vista, lo que se apreciará será una Luna un poco enrojecida, como si se “tiñera” por unos minutos en el vasto escenario del cielo nocturno.

Hay que desvelarse

“Se trata de un espectáculo visual impresionante, pero habrá que desvelarse un poco para contemplarlo”, comentó Julio Vannini, presidente de la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados, Anasa.

Este eclipse es el primero de una serie de cuatro de este tipo que ocurrirán entre el 2014 y el 2015, lo cual se conoce como tétrada, es decir, cuatro eclipses totales de Luna consecutivos, que prometen ser visibles desde gran parte del planeta, en un intervalo de 12 meses.

El siguiente eclipse de esta tétrada ocurrirá el 8 de octubre del 2015 y también será visible en Nicaragua. Luego, el 4 de abril del 2015 y el 28 de septiembre del mismo año.

A diferencia de los eclipses de Sol, no se requiere ningún tipo de protección para los ojos al observar los eclipses lunares.

Vannini nos brindó una explicación científica de este fenómeno que involucra a la Tierra, el Sol y la Luna, e invitó a todos los nicaragüenses a observarlo.

¿Qué significado tienen estos eclipses desde el punto de vista de la astronomía?

Los eclipses lunares ayudaron a comprender la redondez de la Tierra de forma empírica con observaciones hechas en la Antigua Grecia, siendo las más conocidas las que hizo Aristóteles y reflejadas en su escrito “De Caelo”, alrededor del año 297 antes de Cristo. Eventualmente arrojaron evidencia y comprensión de cómo la Luna orbita alrededor de la Tierra.

¿Por qué se crea todo un ambiente de misterio y superstición alrededor de fenómenos físicos astronómicos como este?

La respuesta radica en la falta de educación científica y la innata necesidad de conectar al ser humano con todo lo que le rodea. Desde que la humanidad empezó a buscar respuestas para los eventos que ocurrían a su alrededor, la fantasía y el misticismo formaron parte de esta búsqueda.

Hoy en día conocemos mucho mejor cómo funciona el universo y no necesitamos ya inventar historias fantásticas. Sin embargo, mucho de la cultura popular influye en nuestro pensamiento, especialmente cuando se le da mayor cobertura a este tipo de creencias en lugar de al pensamiento crítico y ordenado del conocimiento científico.

¿Tienen alguna influencia física real sobre la Tierra los eclipses?

Ninguna. Más allá que un bello espectáculo digno de observar y del cual podemos aprender mucho.

¿Cuándo debe preocuparnos un fenómeno astronómico y cuáles son estos?

Un factor de riesgo real y que merece estudio y seguimiento es el posible impacto de asteroides o cuerpos cometarios en nuestro planeta. Frecuentemente se detectan pequeños asteroides, los cuales, a diferencia de lo que muchos medios sensacionalistas publican, no representan ningún riesgo para el planeta ni la humanidad. Aunque, de vez en cuando, recibimos una señal de advertencia, como la del año pasado con la caída de un asteroide en la ciudad rusa de Chelyabinsk.

Al observar la superficie perforada de la Luna podemos comprender la magnitud y frecuencia de estos impactos en el pasado. Por eso es importante observar y rastrear el cielo constantemente.

Debe aclararse, sí, que con el paso de millones de años, las posibilidades de que un objeto de considerable tamaño impacte con la Tierra —similar al que impactó en la Península de Yucatán hace 65 millones de años— se han reducido muy notablemente, a tal punto que es poco probable que suceda pronto. Lo bueno es que hoy en día contamos con la tecnología para detectar esas rocas. El punto crítico está en su detección temprana con quizás décadas de tiempo antes del impacto, para poder desviarlo de su ruta.