Jorge Eduardo Arellano
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Al menos tres abogados notables de todo el país fueron víctimas de una organización de personas que intentó, mediante la falsificación y alteración de sellos, firmas y documentos legales de varios tipos, apoderarse ilegalmente de las propiedades de una familia de empresarios de Jinotepe.

Luego que la familia Barberena denunciara ante EL NUEVO DIARIO que personas desconocidas anduvieron investigando sus bienes y tratando de autenticar documentos falsificados, para poner en venta tres fincas valiosas, el abogado y notario Gustavo Adolfo Vargas Rojas se presentó alarmado a la Redacción de este periódico a aclarar su situación.

Según el joven Vargas Rojas, citado en la denuncia como el notario que certificó uno de los falsos documentos clonados en alguna oficina, él nunca ha certificado ni visto documentos relacionados con los bienes de la familia Barberena, a la que tampoco dice conocer.

“No conozco a las personas que ahí mencionan ni he cartulado nada relacionado con esas propiedades, no he firmado nada y desconozco quiénes pudieran estar detrás de esas falsificaciones”, dijo el joven, quien de inmediato anunció que acudiría a las autoridades judiciales y policiales a presentar una denuncia y pedir que se investiguen los hechos, para dejar su imagen limpia ante la sociedad.

De acuerdo con el abogado, él nunca ha prestado sus sellos ni su protocolo a nadie, por lo cual sospecha que de algún documento legal realizado por él, los delincuentes pudieron valerse para falsificar sellos, firmas y demás datos.

Además de Vargas Rojas, la familia Barberena denunció que personas que trataban de apropiarse de sus propiedades falsificaron el sello y firma del abogado de la familia, un señor de apellido Valverde, y el de la propia Registradora de la Propiedad Inmueble y Mercantil de Jinotepe, Dominga Espino, junto a los documentos de identidad de al menos cinco personas más.