Rafael Lara
  •   Managua, Nicaragua  |
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La falta de equidad continúa ante la aplicación de multas y candados en las calles capitalinas, y mientras en unos lugares se aplican las sanciones de tránsito diariamente, en otros, los candados brillan por su ausencia, en casos donde la invasión de los carriles de tránsito ocurre diariamente.

Jorge Mayorga Guerra, conductor de taxi, señaló que no es posible que la municipalidad le quite el pan de cada día. Por parquearse un momento a comprar una recarga telefónica le aplicaron una multa de C$500, mientras en zonas como la llamada Avenida Sureste, que se une a la Carretera Norte, una gran cantidad de vehículos y de motos obstruyen el paso sin ningún problema.

“Incluso, por las tardes, hasta ocupan dos vías, y regularmente los policías de tránsito se ponen al otro lado de la vía, y lo hacen a la vista y paciencia de ellos. No sé qué corona tienen”, se quejó Mayorga.

Alegó que es injusto, pues en el país no hay trabajo y tiene que defenderse para ganarse el pan de cada día para él y su familia.

“Cuando salí, me encontré con que el inspector de la Alcaldía de Managua le había puesto el candado a mi vehículo. Tuve que gastar para ir al depósito municipal, y como era medio día, me dijeron que esperara el encargado porque andaba comiendo”, comenta el disgustado taxista, quien alega que lo poco que había logrado ganar tuvo que gastarlo para pagar la multa.

Según la reforma a la Ley 431, en su Artículo 26, correspondiente a los valores de las multas por infracciones de tránsito, de acuerdo con su gravedad, la obstrucción de la libre circulación vehicular está entre las infracciones muy peligrosas, y en el inciso 20 se especifica que la sanción es de C$500.

Otros quejosos fueron Horacio Rojas y Francisco Cordero, del barrio Costa Rica, quienes comentaron que en los grandes negocios pueden parquearse donde quieren, sin sufrir consecuencias.