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Luego de que el papa Francisco hiciera la proclamación con la que dos pontífices fueron elevados a los altares e instara a la inscripción de sus nombres en el Libro de los Santos, en Nicaragua en varios templos se escuchó el alegre repicar de campanas y el estallido de cohetes.

En la parroquia de Santa Ana, ubicada en el barrio del mismo nombre, que se localiza en la parte occidental de Managua, además del repicar de las campanas y el estallido de cohetes, por los parlantes se dejó escuchar la canción dedicada al ahora san Juan Pablo II en su segunda visita a Nicaragua en febrero de 1996.

Mientras en otras ciudades como Chinandega, en el occidente del país, los fieles católicos realizaron una procesión con las imágenes de los santos Juan Pablo II y Juan XXIII.

Renuevan promesas

En la norteña ciudad de Estelí, el obispo de esa Diócesis, monseñor Juan Abelardo Mata, celebró una misa en la Catedral de esa ciudad, en honor a los dos nuevos santos. En el acto litúrgico, 25 parejas renovaron sus promesas matrimoniales, como parte de los festejos.

En la comunidad Los Chinamos, jurisdicción de Santo Domingo, Chontales, el obispo de Juigalpa y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Oscar René Sándigo, inauguró una rotonda con el nombre “San Juan Pablo II” y anunció que en octubre próximo en esa comunidad se consagrará el primer templo en Nicaragua que llevará el nombre del recordado pontífice.

El cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, arzobispo de Managua, quien celebró misa en honor de los dos nuevos santos en la iglesia Jesús de la Divina Misericordia, ubicada en residencial Villa Fontana, exhortó a los fieles católicos a imitar las virtudes de los dos pontífices elevados a los altares.

“El papa Juan Pablo II --ahora san Juan Pablo II-- era una persona sensible que sintió la misericordia de Dios que nunca lo abandonó”, destacó el purpurado nicaragüense.

Presencia maternal

Brenes también manifestó que el ahora San Juan Pablo II, en su vida también sintió la presencia maternal de la Virgen María, especialmente el 13 de mayo de 1981 cuando fue herido de bala por Mehmet Alí Agca, a quien visitó en la cárcel y lo perdonó.

“María --la Virgen-- me ha salvado”, dijo el entonces pontífice en el hospital, horas después del atentado que conmocionó al mundo el 13 de mayo de 1981, recordó el cardenal Brenes.

Brenes dijo que había grupos minoritarios que se oponían a la canonización de Juan Pablo II, “pero la Iglesia recogió el sentimiento de las mayorías, que desde el momento de su muerte el 1 de abril de 2005 pidieron fuera declarado santo”.

Oró por los nicas

El cardenal Leopoldo Brenes, en su homilía recordó la primera visita hecha por el ahora santo Juan Pablo II a Nicaragua en 1983, en situaciones adversas para los católicos, donde el entonces papa con voz enérgica afirmó que la primera en querer la paz es la Iglesia.

“El papa Juan Pablo II oró por nuestras tristezas y por nuestras alegrías”, aseguró el cardenal Brenes, al recordar los hechos de 1983 y más concretamente cuando su santidad se dirigía al aeropuerto para abandonar el país; le pregunto tres veces (el papa) al entonces arzobispo de Managua cardenal Miguel Obando y Bravo, si el pueblo lo había escuchado.

Esta misma pregunta se la hizo al arzobispo de San José, Costa Rica, monseñor Román Arrieta Villalobos, quien al igual que el entonces arzobispo Miguel Obando le respondió que tuviera la seguridad de que el pueblo lo había escuchado.

La paz

Y prueba de que el pueblo nicaragüense escuchó a Juan Pablo II, es que los nicaragüenses alcanzamos la paz y la reconciliación, subrayó el cardenal Leopoldo Brenes.

En otra parte de su homilía, el cardenal Brenes relató que tras la segunda visita del ahora san Juan Pablo II a Nicaragua, una feligrés se le acercó para contarle su propia experiencia de las veces que miró al papa.

“Cuando la primera visita (marzo 1983), le grité cosas al papa (Juan Pablo II), pero ahora en la segunda visita (febrero 1996) el papa me ha mirado y no está enojado conmigo”, le dijo la feligrés al cardenal Brenes, según el relato del propio jerarca católico.

El santo de la sencillez

Al referirse al ahora San Juan XXXII, el arzobispo de Managua señaló que este nuevo santo dejó huellas imborrables en la Iglesia, que lo recuerda como “el papa bueno”, por su sencillez y humildad.

Brenes recordó que san Juan XXIII, como ahora se conoce a quien fue obispo de Roma entre 1958 y 1963, fue el propulsor del Concilio Vaticano II, al que convocó el 25 de enero de 1959, uno de los eventos más importantes de la Iglesia Católica en el siglo XX.

El arzobispo de Managua recordó que san Juan XXIII, también siendo cardenal le tocó mediar en grandes conflictos de su época, y lo hizo con buen suceso, logrando la reconciliación entre adversarios.

"El papa Juan Pablo II era una persona sensible que sintió la misericordia de Dios que nunca lo abandonó". Cardenal Leopoldo Brenes Solórzano.

 

Doble canonización en vivo

Los nicaragüenses que madrugaron este domingo para ver por televisión el acontecimiento histórico y que tienen servicio de TV por cable, tuvieron la opción de presenciarlo en 18 canales entre nacionales y extranjeros.

San Juan Pablo II al ser elevado a los altares fue declarado “Patrono de la Jornada Mundial de la Juventud”, misma que inauguró hace 20 años, y de la que su vigésima edición se realizará próximamente en su natal Polonia.

 

(Con la colaboración de Róger Olivas, Máximo Rugama y Mercedes Sequeira).