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Viéndolo ahí, sentado sobre una cama de hospital, vestido con ropa de enfermo, así de impasible, es difícil creer que era él a quien le temblaban las manos cuando fue abordado por un policía en el aeropuerto. Su perfil cabe más en el del tipo imperturbable que viajaría en avión por más de veinte horas, sin comer, apenas sorbiendo agua y con 91 óvulos llenos de cocaína dentro de su estómago.

Vladimir Sergeerch, el hombre inalterable que es fotografiado y filmado por los periodistas, es un ucraniano de 62 años que mide aproximadamente 1.8 metros, pesa unas 250 libras y fue detenido en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, de Managua, el pasado sesis de marzo, cuando se disponía a subir al avión que lo llevaría a su país, con tránsito en Panamá.

El extranjero debió ayunar antes de tragarse óvulo por óvulo, refiere una especialista, y su estómago seguramente soporta grandes cantidades de comida.

De acuerdo a la forense Sara Mora Grillo, "las mulas" deben tener un momento de preparación antes de ingerir la droga. “La preparación es con enemas evacuantes porque no puede haber materia fecal. Si ponés alimento en el estómago va a provocar aumento de la peristancia a nivel del colon”.

Los óvulos, que no deben sobrepasar los ocho milímetros de diámetro, son tragados con ayuda de un poco de agua, explica la forense. “Son más largos que una pastilla pero no pueden ser muy anchos porque la cavidad orofaríngea tiene un diámetro y no lo puede obstruir”.

Usualmente están envueltos en látex y empacados como chorizos, con amarres herméticos en los extremos para evitar la fuga del material. Lo importante en este caso es que la droga llegue intacta.

Los descubren

El seis de marzo pasado a las diez de la mañana, día cuando Vladimir Sergeerch se disponía a abordar un avión de Copa junto a Menorin Alexander Ivanovich, otro ucraniano, fueron requeridos por un policía al momento de pasar las inspecciones. Según la acusación presentada por la Fiscalía y en la que les imputan el delito de transporte ilegal de estupefacientes, ambos fueron perfilados por el agente y se mostraron nerviosos.

Posteriormente un perro olfateó las maletas que mandaron a sacar del avión, encontrando rastros de cocaína. Tras ser enviados al Hospital de la Policía, les hicieron radiografías que evidenciaron los elementos extraños en el estómago de Sergeerch. A las 5:45 p.m. de ese mismo día, le fue suministrado 30 cc de un laxante.

La forense Sara Mora Grillo explica que los laxantes usados para evacuar la cocaína no deben ser muy intensos. “El intestino grueso tiene sus propias contracciones y relajaciones y si te tomás un laxante severo no va a detener el óvulo en tu cuerpo sino que lo va a expulsar, y corrés el riesgo que ese movimiento brusco rompa los óvulos”.

El ucraniano ingirió en total tres dosis de laxantes de 30 cc cada uno y expulsó el primer paquete de óvulos 17 horas después.

¿Qué pasa si se rompen?

Según Mora Grillo, el rompimiento de un óvulo provoca en la persona que lo transporta un edema agudo del pulmón, entre otras dolencias. “Es un paciente que hace ruido al respirar, que tiene dificultad respiratoria desde muy leve, muy agitada hasta muy severa; pueden presentar dolores de cabeza, puede haber fiebre” y hepatoxicidad.

Asimismo, se presentan efectos secundarios como sudoración, taquicardia, irritabilidad y ansiedad. “La rupturas de cinco, seis óvulos, provocan un cuadro que va de infartos al miocardio, dificultad para respirar, depresión a nivel del sistema nervioso central y depresión de la médula, eso te lleva a un cuadro de depresión respiratoria y te morís. Depende de la cantidad de óvulos rotos y de las medidas que se toman cuando se rompen”, explica la forense.

El juez Quinto Penal de Audiencias, Julio César Arias, sostiene que los casos de "mulas" o "personas que realizan el traslado de la droga, en el caso de Nicaragua no ha sido tan abundantes pero tampoco inexistentes”.

“Hay que delimitar, el transporte es una cosa y el traslado otra, el traslado es cuando una persona se adhiere en el cuerpo o introduce la droga por cualquier cavidad, sea oral, vaginal o anal. La labor de mula se realiza también con el dinero que viene de retorno, desde Estados Unidos y México, hacia los países del sur, hay gente que viene y trae adherido dinero. El trabajo de mula se da en ambos sentidos”, dice Arias.

El judicial indica que usualmente las personas que ingieren óvulos son aquellos que trasladan la droga a sitios más lejanos, entre ellos Europa. “Generalmente trasladan drogas como la heroína o la cocaína pura y lo que nos dice la experiencia es que no son casos ni de nacionales ni de gente de la región, son personas que hacen vuelos internacionales de gran escala”.

Común ser mula

Citado por el diario El Universal de México, en un reportaje publicado en febrero pasado, Manuel Méndez, jefe del grupo que evita la entrada de estupefacientes en el Aeropuerto de Madrid-Barajas, dijo que la crisis económica ha provocado que muchos desempleados trabajen para los carteles de la droga, que pagan hasta 10,000 euros a empleados de la terminal aérea para que dejen pasar la droga.

En Barajas hay, incluso, vuelos denominados “calientes” y se estima en US$1,000 la paga por cada kilogramo ingerido, cantidad que en el mercado se vende en 40,000 euros.

 

585

DóLARES es el precio del kilo de coca en las selvas colombianas, según un informe de la OEA.

 

10

MIL dólares es el precio del kilo de coca en Centroamérica.

 

27

mil dólares vale el kilo vendido al mayoreo en EE.UU.

 

"En 14 años que tengo de ser juez he visto tres casos de este tipo y han estado involucrados irlandeses, holandeses y ahora estos ucranianos".

ABELARDO ALVIR

JUEZ PENAL

 

El artículo 353 del Código Penal de Nicaragua, precisa: Quien traslade en su cuerpo, adherido a él u oculto en su indumentaria, estupefacientes, psicotrópicos u otras sustancias controladas, será sancionado con prisión de dos a ocho años.

 

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