•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El teatro callejero hace referencia a la práctica dramatúrgica que se lleva a cabo en los espacios abiertos.

El actor suizo recientemente fallecido, Paul Gerber, dijo a El Nuevo Diario durante su visita al país el año pasado, que “el teatro callejero es una plataforma que permite transmitir mensajes sociales a un auditorio grande y variado y es más accesible al público que el teatro convencional”.

César Paz, director de Teatro Estudio de Nicaragua, y Marina Obregón, directora de Cultura de la Universidad Politécnica, Upoli, ambos con larga trayectoria en el mundo teatral, coinciden en que este tipo de teatro se manifiesta en plazas, parques, auditorios, caminos y en atrios de iglesia, entre otros.

Prolifera

En Nicaragua, Paz indica que existe una proliferación de teatro callejero en departamentos como Matagalpa, Estelí, Granada y León; de este último, en particular en una comunidad rural que se llama El Lagartillo y en el municipio El Sauce.

Las agrupaciones de teatro callejero de dichas zonas se denominan a sí mismas como teatros populares, explica Paz.

En Managua existen agrupaciones de teatro universitario que en ocasiones practican teatro callejero, como el caso de la Upoli, de igual forma que el Movimiento Cultural Leonel Rugama, Teatro Estudio de Nicaragua, entre otros.

Manifestaciones paganas

A simple vista, pocas personas piensan en teatro callejero cuando ven pasar a su alrededor procesiones de carácter religioso, fiestas patronales, o manifestaciones de los mitos y leyendas de sus localidades.

Lo cierto es que nos encontramos con teatro callejero cuando vemos en León El Padre sin Cabeza, La Carreta Náhuatl; en Masaya están Los Agüizotes, El Toro Venado, fiestas de honor a San Jerónimo; en Carazo El Güegüense, El Viejo y La Vieja, las fiestas de San Sebastián; en Boaco Los Moros y Cristianos, entre otros, de acuerdo con Paz y Obregón.

Un ejemplo muy representativo del teatro callejero en este ámbito es el caso de La Judea, que Salomón Alarcón caracterizó en una entrevista que se publicó en El Nuevo Diario, como aquella que es interpretada por actores populares “que dicen los textos con un cantadito, que viene de la liturgia que se cantaba en la santa misa desde los tiempos de la Colonia”.

En la práctica

Obregón considera que es teatro callejero todo aquel que se realiza sin los requerimientos que tiene una sala teatral, como butacas, aire acondicionado, luces especiales, etcétera.

Si bien, el teatro callejero se caracteriza por su espontaneidad e improvisación, Obregón señala que esto no significa que descuide las estructuras del teatro convencional, como la narración de una historia con introducción, conflicto, drama y desenlace.

Asimismo, tiene otras exigencias, como la grandilocuencia, porque no es lo mismo hablar en una sala cerrada. En los espacios abiertos el actor necesita una mayor fuerza de voz, indica Paz.

Y para que la gente se sienta atraída hacia las obras en los espacios abiertos, el teatro callejero debe ser muy llamativo, por tanto Obregón dice que durante un acto la obra tiene que apoyarse de otras manifestaciones artísticas como la acrobacia, los malabares, el uso de zancos; y de vestuario con máscaras o maquillaje especial. Asimismo, para ella funciona muy bien que haya música en vivo.

Los actores

Leonel Granados practica teatro desde que estaba en la universidad, por su experiencia sabe que para el artista que está acostumbrado a las comodidades de un teatro de sala, el teatro callejero es un poco chocante, aunque no sea su caso.

“El teatro callejero no te brinda comodidades, se adecúa a la situación, para solucionar la utilería tenés que ingeniártelas en la escena, poner eso que falta, eso que querés representarle a las personas, y hacer con tu actuación que las personas se lo imaginen”, expone Granados.

Para Uriel Molina, quien practica este arte desde el 2005, la experiencia en el teatro de los espacios abiertos ha sido gratificante, especialmente porque ha observado las distintas reacciones de su público.

“Si yo golpeo a una dama en escena, alguien (del público) puede decir: ‘Pero por qué la golpeás’, y puedo contestar: ‘Porque es mi mujer’. Tenemos que improvisar a una velocidad bastante rápida de manera intuitiva”, expresa Molina, a manera de ejemplo.

“Lamentablemente, pocas veces la gente sabe que hay grupos de teatro callejero, estos no dilatan, hay personas que se meten al teatro y se van”, porque este arte no es muy divulgado, indica Eduardo Benavides, quien actúa desde hace siete años.

 

La evolución

SIN RESPALDO • El actor Uriel Molina destaca que en la actualidad “el mayor apoyo que tienen algunos grupos de teatro es porque trabajan con organizaciones (no gubernamentales)”.

En su opinión, “debería de haber un poco más de aporte de parte del Estado y de empresas privadas al arte”.

Katherine Lara recientemente se unió a Teatro Estudio de Nicaragua, tiene 23 años, y comenta que lo hizo porque le llaman la atención las temáticas que abordan, como la no discriminación a los demás.

Le resulta bonito y educativo porque representa la cruda realidad que estamos viviendo y especialmente porque “enfrentamos al público, le preguntamos qué piensan sobre lo que se vio”.

Temáticas

El teatro callejero tiene una necesidad de transmitir algo y de que haya respuestas inmediatas, para poder incidir en el cambio de una sociedad, señala Marina Obregón.

César Paz narra que en los años 60 y 70, en América Latina utilizaron el teatro para hacer manifestaciones en contra del poder. En Nicaragua, en los 80 hubo un auge de teatro popular, como se le denominaba, en festivales, y con representaciones a los temas de coyuntura de entonces, como la guerra, los cortes de café o el trabajo obrero.

En los 90, el auge disminuyó, pero la Asociación de Promotores de la Cultura continuó con procesos de capacitación para realizar este teatro.

Actualmente, el teatro callejero se utiliza como herramienta para el cambio social con temas sobre el medio ambiente, VIH, violencia, equidad de género, entre otros de coyuntura actual.

 

El teatro callejero tiene poco respaldo, pero muchos jóvenes son encantados por este arte.