•  |
  •  |
  • END

LEÓN
Al cierre de las urnas electorales en la ciudad de León, se registraron y denunciaron una serie de incidentes y anomalías que empañaron la jornada electoral en un tenso y dividido municipio, donde los liberales denunciaron el cierre anticipado de Juntas Receptoras de Votos, expulsión de fiscales e impugnación de urnas en lugares donde se supone iba perdiendo el FSLN.

El diputado liberal Carlos Langrand denunció ayer durante varias ocasiones que el presidente del Consejo Electoral Departamental (CED), Óscar Somarriba, orientó sacar a los fiscales de la alianza PLC bajo diversos argumentos, y con esa medida se estaba impidiendo la fiscalización del conteo de boletas marcadas.

Aseveró el parlamentario que al llegar a la JRV 0208, en el Recinto de la Universidad Cristiana Autónoma de Nicaragua, UCAN, se enteró de la expulsión a golpes y empujones del fiscal del PLC, Léster Manrique Cano, por parte de policías electorales, fiscales del FSLN y miembros de mesa.

De acuerdo con el reporte, el fiscal se opuso al cierre de la urna electoral a las cinco y cinco minutos de la tarde porque afuera aún había gente haciendo fila para ingresar al recinto.

Añadió Langrand que las autoridades del CED se hicieron presentes al lugar, e hicieron caso omiso a la situación que ocurría ahí, donde los liberales suponen que son centros de votación que benefician al PLC.

Es un fraude, dice
“Desde el sábado han estado detrás de nuestros fiscales, y por lo tanto estos resultados no van a ser puros, no van a ser limpios, sino que van a ser un fraude”, denunció.

“Le decimos al señor Somarriba que se despoje de la camisa rojinegra partidaria y que se vista del azul y blanco para ser funcionario público”, gritó el diputado.

Según el diputado liberal, José Pallais, las anomalías fueron por “cientos” en el municipio de León. “Ellos --el FSLN-- ya saben que las tienen perdidas, ellos han abierto maletas electorales y están manoseando este sufragio”, denunció, basándose en información suministrada por sus fiscales.

Langrand también aseguró “que el tendido del CSE estaba orientado al fraude electoral”, y acusó a Somarriba de orientar el cierre de puertas y urnas, cuando supuestamente confirmaron que sus simpatizantes ya habían votado.

Toda clase de anomalías
“Nosotros no podemos dar buena fe de estos resultados electorales, porque desde el sábado los fiscales de ruta, fiscales de centro y de las JRV no tenían credenciales, el material electoral se fue a las ocho de la mañana al área rural y no había fiscalización”, comentó el parlamentario.

Además de las urnas en la UCAN, los liberales denunciaron anomalías en decenas de JRV en horas de la tarde, y al cierre del proceso de votación se produjeron alborotos en los centros de votación de la Facultad de Derecho, en el colegio Sencicomp, en La Hormiguita, en el “Tránsito Berríos”, y en la casa comunal del reparto Vigil, entre otras.

Horas antes, los liberales, del mismo modo, habían denunciado que grupos de CPC se movilizaban por los centros de votación requiriendo las credenciales de los fiscales liberales, a quienes, según la denuncia, se les presionaba, insultaba y amenazaba para que dejaran sus puestos.

Del lado del oficialista partido FSLN no se conocían quejas o reacciones contra el proceso. De hecho, al cierre de las juntas, aún no se pronunciaban ni celebraban, como sí ocurrió en Managua desde las 6 de la tarde.

A pesar de pequeños incidentes de violencia, de amenazas de uno y otro bando, y de una fuerte ola de rumores y temores por actos de violencia política, las elecciones de realizaron, al menos en el casco urbano, de manera pacífica y bajo un tenso ambiente electoral, donde más que una fiesta cívica, parecía un evento fúnebre.