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  • EFE

El presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, magistrado Roberto Rivas, rechazó hoy la propuesta que hizo la Conferencia Episcopal de Nicaragua, CEN, al presidente del país, Daniel Ortega, de cambiar el sistema electoral del país.

"Creo que desde el momento en que los señores obispos presentaron candidatos a magistrados, no habría mucha capacidad para poder hacer un planteamiento", dijo Rivas vía telefónica al canal 12 de televisión local.

La propuesta fue hecha por los obispos durante el diálogo que sostuvieron con Ortega ayer miércoles en la sede de la Nunciatura Apostólica, en las afueras de Managua.

"Le pedimos con todo respeto que ofrezca su palabra de honor para garantizar en el 2016 para Nicaragua un proceso electoral presidencial absolutamente transparente y honesto, con nuevos y honorables miembros al frente del CSE, en el que brille sin ningún tipo de duda, la voluntad popular", señala la propuesta eclesiástica hecha a Ortega.

Rivas dijo este jueves que los señalamientos contra el Poder Electoral eran injustos.

"No escuché la voz de la Conferencia Episcopal cuando ganaron los gobiernos neoliberales las elecciones, parece ser que se han dejado llevar un poco por la agenda que les está marcando algún medio de comunicación, o alguna corriente política de este país, en el sentido de sumarse a las injustas críticas que le hacen a la institucionalidad y al Poder Electoral", sostuvo.

Planteamientos

La Conferencia Episcopal planteó a Ortega que la falta de cédula de identidad era un problema de "extrema gravedad", ya que el documento "no es necesario sólo en función de las elecciones, sino para cualquier transacción.

Las cédulas de identidad son extendidas por el Consejo Supremo Electoral y la oposición sostiene que no son entregadas a los opositores de Ortega para evitar que voten contra su Gobierno en los procesos electorales.

Los obispos también pidieron "un proceso electoral abierto irrestrictamente a observadores de instituciones nacionales y extranjeras", algo que el CSE no ha garantizado desde las elecciones de 2007, cuando Ortega volvió al poder, según la oposición.