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Enero del año 2009 es un mes que Maribel Aguilar nunca olvidará, pues en esos días vivió dos acontecimientos que marcaron su vida para siempre: se convirtió en madre por primera vez y supo que tenía cáncer de mama.

Pese a que Joshua, su hijo recién nacido, fue su mayor alegría, quince días después no pudo evitar sentirse devastada por la noticia de su enfermedad y hasta pensó que iba a morir.

Y es que, tras dar a luz, los doctores del Hospital Regional “César Amador Molina”, de Matagalpa, trataron un fuerte dolor e inflamación en su pecho derecho como una mastitis y le recetaron antibióticos, pero ello solo empeoró la situación: su mama tomó un color anaranjado y el pezón se hundió.

Noticia fatal

Aguilar regresó muy preocupada al centro asistencial y tras una serie de preguntas, entre ellas la existencia de pacientes de cáncer en su familia, le practicaron una biopsia con aguja fina. Una semana después recibió la noticia de que tenía cáncer de mama en estado avanzado y debían amputar su seno derecho.

“Eso fue un viernes y me dijeron que me iban a operar el lunes siguiente”, recuerda.

Pero hoy, a sus 40 años, Aguilar cuenta con el 80 por ciento de su seno derecho y puede celebrar el Día de la Madre, y cualquier otra fecha especial junto a su familia, gracias al apoyo que recibió de la Fundación Ortiz Gurdián, FOG, para combatir el cáncer de mama.

Detección temprana

El cáncer de Aguilar dio señales cuando ella tenía 20 años, pues a esa edad detectó una pequeña pelota en lo interno de su seno derecho y aunque le provocaba molestias cada vez que menstruaba, nunca acudió a un especialista para saber de qué se trataba.

Teresa Campos, coordinadora del Programa de Lucha contra el Cáncer de Mama de la FOG, asegura que el principal objetivo es la detección temprana de esta enfermedad. Por eso, a través de sobrevivientes distribuyen cada año “bonos saludables” para que mujeres de escasos recursos se realicen un chequeo ginecológico.

Campos explica que distribuyen 10 bonos saludables por cada sobreviviente que trabaja como voluntaria y estas, a su vez, los entregan a mujeres de sus barrios o comunidades, quienes llegan a la clínica de la FOG para los respectivos exámenes.

“A las que salen saludables se les da un seguimiento de dos años, a las que son diagnosticadas les proveemos el tratamiento (quimioterapia y radioterapia), la cirugía y se les garantiza la hormonoterapia”, refiere Campos, quien afirma que trabajan en base a los protocolos de atención del cáncer de mama utilizados en Estados Unidos y Europa, pues Nicaragua no cuenta con uno oficial.

Vidas salvadas

En el período 2010-2013, la FOG realizó 765 detecciones tempranas y trató a 300 mujeres por año, pero se debe agregar que antes de contar con una clínica privada, la fundación otorgó el tratamiento a 8,000 pacientes entre el 2004 y el 2008 en el Hospital Bertha Calderón.

Según Campos, hasta el 2013 entregaban cada año 6,000 bonos saludables, por lo que diagnosticaban entre 250 y 300 mujeres con cáncer de mama; sin embargo, a partir de este año, están distribuyendo 3,000 bonos saludables con la idea de diagnosticar entre 150 y 170 casos.

El tratamiento para cada mujer, que generalmente dura más de un año, oscila entre los US$21,000 y US$25,000, asevera Campos, y por eso anualmente invierten US$1.5 millones. El dinero, agrega, proviene de donaciones que realizan empresas amigas y particulares, así como de la familia Ortiz Gurdián.

Satisfecha y agradecida

Maribel Aguilar llegó a la FOG porque se rehusó a que extirparan su seno derecho. Cuenta que una doctora matagalpina le habló del Programa de Lucha contra el Cáncer de Mama de esta organización y no dudó en buscar una esperanza allí.

Con la cirugía, Aguilar solo perdió el 20 por ciento su mama y se sometió a ocho quimioterapias, 4 antes de la operación. Actualmente le realizan una mamografía cada año y una radiografía cada tres meses, además que trabaja como voluntaria distribuyendo bonos saludables.

Para ella, lo más importante ha sido que en la FOG se ha sentido en familia y ha contado con un apoyo incondicional.

“Siento que si no hubiera tenido a mi hijo, nunca me hubiera dado cuenta de que tenía cáncer de mama y me hubiera invadido totalmente, al punto que no iba a poder sobrevivir”, asegura Aguilar.

 

199 detecciones tempranas ha realizado la FOG en lo que va del 2014.

 

21 mil es el costo mínimo que la FOG cubre en el tratamiento de las pacientes de cáncer de mama.

 

Oportunidad de aportar un grano de arena

El Programa de Lucha contra el Cáncer de Mama, de la Fundación Ortiz Gurdián, FOG, es financiado con donaciones que hacen cada mes alrededor de 10 empresas privadas y particulares, identificadas con la causa, explica la directora ejecutiva de la fundación, Annie Ortiz de Horvilleur.

Sin embargo, en los últimos años han puesto a disposición del público varias formas de donación para que toda aquella persona que quiera aportar un granito de arena pueda hacerlo de forma cómoda y segura.

En ese sentido, en mayo del 2012 lanzaron el programa “Redondea tu compra y ayuda a salvar vidas”, que consistió en redondear al entero superior las transacciones realizadas con las tarjetas de crédito Banpro.

Sistema

“Es decir, si la compra es de C$100.20, el monto donado por redondeo es de 80 centavos, para que la compra llegué a los C$101.00 córdobas”, aclara Juan Carlos Gurdián, gerente de Negocios de Banca de Personas de Banpro.

Señala que actualmente tienen 1,800 clientes inscritos al programa y recaudan, en promedio, US$580 mensuales, pero invitó a los clientes a afiliarse en cualquiera de las sucursales de Banpro o llamando al número 2255-9595.

Hoy, por ser Día de la Madre, Banpro tendrá a disposición de sus clientes el servicio de donaciones a través de la red de ATM Banpro, donde podrán apoyar a la FOG, debitando de su tarjeta de crédito o débito el monto que estimen conveniente.