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Vidrios rotos, personas lesionadas y piedras por todos lados fue el resultado de un enfrentamiento entre simpatizantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), cuando los primeros intentaron tomarse la casa de Vamos con Eduardo, lanzando disparos por todos lados.

A eso de las seis de la tarde del lunes, simpatizantes del FSLN provistos con piedras, palos y armas de fuego, trataron de irrumpir en la casa de campaña de la Alianza Vamos con Eduardo, ubicada en el sector del Siete Sur, donde se encontraban simpatizantes del PLC, quienes se defendieron a capa y espada para impedir que los sandinistas se tomaran el local.

Queman camioneta
En el enfrentamiento resultaron sandinistas heridos en un intercambio de balas. Los disturbios dejaron cuantiosos daños a la propiedad privada en edificios vecinos, viéndose afectados por las turbas orteguistas que a su paso quemaron totalmente una camioneta.

Javier Pineda, quien fue fiscal de mesa del PLC, aseguró que en la casa de campaña sólo se encontraban segundos miembros y fiscales, cuando unos 200 simpatizantes orteguistas intentaron entrar con piedras y disparando balas. Los fiscales respondieron con pedradas evitando que los sandinistas se tomaran el edificio.

Pineda dijo que la multitud era coordinada por Víctor Cienfuegos, el activista orteguista que ha sido visto en otros disturbios parecidos. Según testigos, cuatro manifestantes sandinistas andaban armados, uno de ellos con un fusil AK.

Esto se dio en venganza a los hechos violentos protagonizados durante todo el día, por personas afines al PLC, quienes no conformes con el resultado de las elecciones, salieron en protestas a las calles de Managua, protagonizando enfrentamientos con grupos sandinistas que se encontraban celebrando el supuesto triunfo electoral de su partido.

“Cuantas veces quieran entrar a robarse las actas, les vamos a responder”, dijo Enrique Quiñónez, candidato a vicealcalde por el PLC, quien aseguró que no van a tirar la primera piedra, pero que tampoco pondrán la otra mejilla.

Los simpatizantes liberales aseguran que se mantendrán resguardando el lugar ante amenazas de posibles intentos de saqueo por parte de los orteguistas.