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Durante décadas en el ambiente minero latinoamericano prevaleció la idea de que era de mala suerte que una mujer entrara a una mina de oro.

En la cultura tradicional de los primeros mineros se decía que existen cerros hembras y cerros machos. Los cerros hembras son los que albergan el mineral precioso, mientras los cerros machos no tienen nada que ofrecer.

“Por esa razón, se decía que los cerros hembras sentían celos de las mujeres y no les gustaba que ninguna llegara a sus entrañas, y si alguna lo hacía, el cerro se desquitaba llevando alguna desgracia a la mina, de ahí surgió la idea de prohibir la entrada de las mujeres a estos sitios”, relató el ingeniero peruano Salvador Tuncar, gerente de operaciones de la empresa B2Gold Corporation que opera en la Mina El Limón.

Este tipo de creencia también prevaleció por más de 70 años en la Mina El Limón, ubicada en el municipio La Reynaga, departamento de León, a unos 160 kilómetros al norte de la capital.

La mina funciona desde hace siete décadas y media, pero fue hasta hace cuatro años, bajo la administración de B2Gold, que las mujeres empezaron a ocupar puestos en el proceso minero, que antes estaban reservados solo para hombres.

La labor de las mujeres incluye la entrada al subterráneo de la mina, justo en el túnel bautizado como Santa Pancha (nótese el nombre de mujer), sin embargo, en vez de llevar desgracia a la mina, desde entonces los resultados de la presencia femenina son notables y no para mal.

El trabajo en la mina nunca para, ni de día ni de noche. Y en el subterráneo de Santa Pancha hoy en día trabajan cuatro mujeres en cuatro turnos diferentes de seis horas cada uno.

Ellas laboran en zonas conocidas por los mineros como “polvorín”, son especies de bodegas construidas como apéndices a un lado de la calle principal del túnel, en las cuales se guardan herramientas y equipos que en total suman más de 200 items ocupados en el proceso minero.

Son ocupaciones que no requieren de un gran esfuerzo, y además la empresa B2Gold ha invertido mucho dinero en equipos y tecnología de punta que permiten hacer cada vez menos esfuerzo físico.

“Dado esa coyuntura, hemos visto conveniente que hace cuatro años, en forma progresiva y planificada, ir metiendo personal femenino en distintos puntos de la mina”, indicó el ingeniero Tuncar.

Manejan explosivos

Tuncar comentó que empezaron con cuatro muchachas de las mismas comunidades vecinas, trabajando en el polvorín, donde además se almacenan explosivos, para ser utilizados en las perforaciones y prolongación de la profundidad del túnel.

Por lo tanto, se trata de una zona clave en el funcionamiento de la mina, la cual constantemente es fiscalizada por la DAEM, Dirección de Registro y Control de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Materiales Relacionados, de la Policía Nacional.

“La manipulación, almacenamiento y transporte de explosivos es un tema muy delicado en la operación minera. Se necesita un control estricto, un orden permanente y un registro tanto de entrada como salida de los explosivos, y todo eso lo están manejando mujeres”, destacó Tuncar.

El ingeniero peruano asegura que desde hace cuatro años que llegaron las muchachas, la DEAM no ha realizado ninguna observación en el manejo de los explosivos, y asegura que ellas están capacitadas y autorizadas en el manejo de este material por el Ministerio de Energía y Minas, a través de un proveedor autorizado llamado Explotec.

Puestos claves

Otro puesto clave que está siendo ocupado por mujeres en la Mina El Limón es en la bomba que despacha el combustible diesel para todos los vehículos que funcionan en el complejo minero.

“Aquí tenemos dos turnos de ocho horas cada uno, donde hay dos muchachas trabajando desde hace tres años. Aparentemente es un trabajo simple, pero de mucha responsabilidad y de capacitación, el manipular combustible requiere de ciertas normas de seguridad y permisos con los que hay que estar adecuados, y ellas ya han recibido la certificación de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo, DNP”, afirmó Tuncar.

Parte del proceso minero incluye la voladura con explosivos que se produce en el subterráneo. Tras la explosión, toneladas de tierra y rocas son liberadas de las paredes del túnel que luego son evacuadas por camiones que pesan 30 toneladas, que recorren una distancia de siete kilómetros cargando el mineral que será procesado en un molino.

Hasta hace un año este trabajo de llevar los camiones cargados con el mineral al molino era realizado 100 por ciento sólo por varones.

“Pero apostamos por capacitar a las muchachas a través de nuestro proveedor de capacitación AutoStar, durante dos meses en forma teórica y práctica y después bajo un plan de inserción en la operación minera, ellas ya están operando camiones en los subterráneos”, dijo el gerente de operaciones de B2Gold en Mina el Limón.

Tuncar admite que no ha sido un proceso fácil. Les tomó más de un año hallar mujeres con requisitos mínimos como el tener licencia de conducir ordinaria con al menos un año de antigüedad, además de encontrar a mujeres dispuestas a asumir el reto de conducir un camión.

“Pero los resultados están a la vista. Con ellas no tenemos problemas, no tienen ausencias, y en el mantenimiento, orden y limpieza de los equipos, siempre van en el primer lugar”, aseguró Tuncar.

Actualmente B2Gold, en la Mina El Limón, está apostando a incrementar la participación de la mujer en el proceso minero.

“No se trata de reducir personal ni sacar a personal antiguo, sino que nuestra operación está creciendo y va a requerir más personal capacitado. Actualmente hay diez jóvenes que están siendo capacitados por Autostar, de los cuales cuatro son mujeres”, expresó el ingeniero Tuncar.

 

2 MUJERES manejan camiones de 30 toneladas que sacan mineral del subterráneo.

 

4 MUJERES laboran en el subterráneo, en la zona llamada polvorín.

 

12 MUJERES en total en los últimos 4 años ocupan puestos claves del proceso minero.

 

“No me asusta trabajar en el subterráneo. Trabajo en el polvorín. Mi trabajo es despachar barrenos, válvulas, herramientas y todos los equipos que se usan. Son más de 400 items”.

Alicia Medina

Trabaja en el polvorín

 

“Traje mis papeles y al ver que sabía conducir me dijeron del proyecto de capacitar mujeres para trabajar en el subterráneo, dije sí sin conocer el lugar, pero al entrar no me asusté”.

Cinthya Cruz

Conduce un camión

 

“Trabajé un tiempo en el subterráneo. Si una se da a respetar, la respetan. Estudio tercer año de ingeniería industrial. Si me dan la oportunidad, me gustaría trabajar aquí como ingeniera”.

Jennifer Cruz

Despacha combustible

 

“Trabajo en la implementación de normas ISO de la empresa sobre aspectos del medio ambiente, la salud y seguridad laboral. Esto hará más eficiente y competitiva a la compañía”.

Shirley Castillo

Monitoreo ambiental

 

"Vengo de Perú, un país minero, y debemos admitir que los hombres somos muy desordenados e indiscipli-nados, entonces sentir la competencia de las mujeres en una actividad reservada históricamente para hombres, ha hecho que el hombre también se discipline y se esfuerce".

Salvador Tuncar,

Gerente de operaciones B2Gold

Mina El Limón.

 

Trabajar en la mina no es para cualquiera

DISCIPLINA lSin duda, el mayor impacto de B2Gold en la Mina El Limón es que da trabajo a 1,200 personas. Sin embargo, entrar a trabajar en la mina no es nada fácil. El proceso de selección es muy riguroso y selectivo.

“A través de relaciones comunitarias se nos entrega un listado de candidatos bajo ciertos requisitos, y en función de los resultados seleccionamos un grupo, posteriormente son enviados a chequeo médico, necesitamos a personas sanas, no es que discriminemos, pero lamentablemente la operación minera necesita personas física y mentalmente sanas”, considera Salvador Tuncar, gerente de operaciones de B2Gold.

Sin embargo, no todo termina con el chequeo médico. Posteriormente los seleccionados deben pasar un curso teórico práctico, en el cual ya empiezan a devengar salario, sin embargo, el objetivo final es que aprueben el curso para que sean contratados por la empresa.

“Lamentablemente algunos van quedando en el camino porque la minería es una actividad de mucha disciplina. Si alguien por ahí se nos sale de las normas establecidas, simplemente deja de pertenecer al grupo, ya que por experiencia, al ser una actividad de alto riesgo, cada una de la vida de nosotros de los que trabajamos en la mina está en constante peligro, entonces necesitamos gente muy preparada y muy consciente del trabajo que va a realizar”, explicó Tuncar.

Desde el 2009 al 2012, B2Gold promueve diferentes proyectos sociales dirigidos a la creación de nuevas capacidades, al desarrollo de fuentes económicas en las zonas de influencia de sus operaciones y apuesta por la inversión con la participación activa de la comunidad.

En estos programas, B2Gold ha ejecutado más de 20 millones de dólares para proyectos de inversión social enfocados en el desarrollo local, apoyo a emprendedores, así como en las áreas de salud y educación.