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Reyna Isabel Rodríguez, enlace de la Red de Mujeres contra la Violencia, RMCV, analiza en esta entrevista las causas de ese padecimiento social, lo que ha fallado en la aplicación de la Ley Integral contra la Violencia hacia la Mujer, y marca el camino sobre lo que debe hacer el Estado para prevenir y parar la ola femicida que hay en el país. En lo que va del año, la violencia contra la mujer se ha cobrado 43 vidas.

Mucho se ha dicho sobre las causas de la violencia hacia la mujer: ¿machismo o falta de educación?

El machismo mata, y eso tiene que ver con la cultura patriarcal que hemos vivido desde nuestros ancestros, y esa cultura tiene como una cadena: los abuelos maltratan a los hijos, los hijos maltratan a las hijas, o sea, es una cadena que va cada día engrosando y esto ha sido como un proceso. Recuerdo que en los 80 no se hablaba del tema de la violencia, fue hasta el año 92 que se comenzó a hablar.

¿Cómo cambiar de cultura?

Se tiene que hacer una campaña educativa, de prevención. Tenemos que empezar en los colegios con los niños de primaria, de secundaria, con las universidades. Ayer vinieron unas jóvenes y nos impactó lo que nos dijeron: “Compañeras, estamos preocupadas, porque nuestras madres son asesinadas, nuestros padres se vuelven asesinos, violan, y entonces ¿dónde estamos viviendo?”. Esto nos demuestra que ya hay como una bomba que está estallando en la juventud, un efecto rebote.

Pero se ha visto que hombres “educados”, en términos de nivel de escolaridad, han incurrido en este tipo de delito…

Claro, porque vos sabés que la violencia machista derivada de esa cultura patriarcal que se le ha dado al hombre influye, las propias madres le damos ese poder al hijo al decirle vos sos el hombre, vas al campo, o vas a aprender una carrera técnica; y la mujer va a limpiar la casa o va a ir a la escuela si queda tiempo (…). Desmontar esa cultura cuesta, pero es una responsabilidad de todos.

La Iglesia católica este año se pronunció contra los femicidios.

Nos parece que es muy importante que lo hayan hecho, y claro, tuvo que ver con el hecho de que hubo un sacerdote involucrado, o sea, a la Iglesia le tocaron el Yo personal, ellos han visto cómo los asesinatos están afectando a todos, no solo a las mujeres.

¿Qué pasa con aquella mujer que empieza a ser maltratada de a poco, luego el maltrato crece y ella no reacciona?

La cultura en la que nos criaron fue que la mujer debe aguantar… la mujer puede tener 15 o 20 años con su relación de pareja, pero ella ya no aguanta y dice “hasta aquí”… va a denunciar, pero no es que ella quiera aguantar, viene la familia y el entorno se mete y le dice: “aguantá, porque es tu marido, es el padre de tus hijos”.

¿La mujer tiene que reconocerse como víctima?

Parte del proceso es en primer lugar reconocer que soy mujer; en segundo lugar, que soy víctima de una tortura, porque que te saquen el pan de cada día, que te digan que sos una bruta, una inútil, como hacen muchos hombres, es una tortura.

¿Qué avances ha supuesto la aplicación de la Ley 779 para la mujer maltratada?

Ha tenido su efecto y su misma aplicación es parte del mismo. En algún momento muchos de los hombres (maltratadores) han sido castigados, en segundo lugar las mujeres saben que existe una ley, por eso van a hacer la denuncia a la Policía, y en tercer lugar muchas de ellas demandan que se aplique.

¿Qué falta entonces, por qué tantos femicidios?

Existe una política de Estado, pero está escondida, porque hasta el día de hoy el Estado de Nicaragua no la ha dado a conocer. Tampoco ha designado un presupuesto, porque si hacés un estudio en cualquier Comisaría de la Mujer y leés la ley, te das cuenta de que dice que la mujer tiene una puerta de entrada y es la entrevista, pero no están teniendo una, sino varias: la entrevista la oficial operativa, después va donde la psicóloga, y la mujer al final termina contándole su rollo a todo mundo. Terminan revictimizándola.

Casi la mitad de los femicidas están prófugos y hay impunidad. ¿Esto no estará abonando para que haya más crímenes?

Claro, desde el mismo momento de que los datos estadísticos son bien bajos en cuanto a los hombres que están presos, seis, ¿y qué pasó con el resto? Andan huyendo… Entonces el tema de impunidad sigue siendo cada día igual.

¿Cuál es el reto en este contexto?

Romper el silencio, estar conscientes de que el machismo mata, que las mujeres sigan denunciando. La Red de Mujeres contra la Violencia va a seguir denunciando las atrocidades que se viven a nivel de los departamentos, el tipo de asesinatos, y vamos a seguir demandando la participación en la Comisión Interinstitucional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer, desde el nivel nacional, departamental y municipal.

¿Falta dinero para darle seguimiento a las mujeres a quienes se les ha dictado medidas de protección?

Sí, lo que pasa es que se toman medidas de protección y se aplican medidas de seguridad, pero las Comisarías no les dan seguimiento… Tendría que contratarse más personal, para asegurar que esas medidas se cumplan y ver si el hombre sigue o no molestando a la mujer.

La tasa de femicidios en Nicaragua es más baja en comparación con la del resto de países del área. ¿Cómo valoran este hecho?

No nos alegra, más bien nos preocupa, porque los Gobiernos siguen armándose, pidiendo presupuesto para enfrentar las drogas y el tema social; pero no piden presupuesto para garantizar la seguridad de las mujeres.

¿La seguridad de las mujeres debe convertirse en un tema de seguridad y gobernabilidad?

En la reciente reunión de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) expusimos que el tema de las drogas era muy preocupante para nosotras, porque están usando a las mujeres como mulas; pero el tema de violencia también es preocupante, porque ambos problemas se transversalizan y de alguna manera está afectando a la región, porque los femicidios se están cometiendo con armas de fuego y ocurren por la misma droga, porque muchos hombres llegan bien drogados a sus casas y exigiéndole a la mujer, y la asesinan.

Trayectoria

Reyna Rodríguez Palacios fundadora de la RMCV

PROFESIÓN: ABOGADA

Comenzó a trabajar por los derechos de las mujeres en Ciudad Sandino desde la Asociación de Mujeres para la Integración de la Familia en Nicaragua, Amifamic.

Por su destacada labor en septiembre de 2013, las 80 organizaciones que conforman la RMCV, nombraron a Rodríguez oficial enlace de la red con la sociedad, cargo que desempeñará por 3 años. En esa organización “milita”, desde hace 20 años.

"Vamos a seguir batallando para que el Estado designe presupuesto y se creen condiciones para atender a las mujeres en las Comisarías".

Reyna Isabel Rodríguez

oficial enlace de la RMCV.