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Al futbolista Óscar Esaú Duarte, sus familiares en Nicaragua lo recuerdan por tres cosas: le gustan los chicheros y la marimba, desde niño andaba de arriba-abajo con un balón, y porque, pelando un coco, se lesionó el dedo índice de su mano izquierda, que le quedo “raro” y “encorvado”.

El jugador de la Selección de fútbol de Costa Rica, pero nacido en Catarina, Masaya, se convirtió en el primer nicaragüense que anota un gol en un Mundial de la FIFA, el sábado pasado.

La noticia recorrió el mundo y en Nicaragua generó alegría.

“Desde pequeño, sin mamá, sin papá y solo con una tía, andaba con una pelota de arriba para abajo con sus primos, con montones de chavalos de su edad”, recuerda su tío político Alex Navarrete Latino.

Para que naciera el Óscar Duarte futbolista, primero debió existir el Óscar Duarte migrante.

La niñez

El futbolista, de 24 años, nació el 3 de junio en el municipio de Catarina. Es el segundo hijo de Walkiria Gaitán Muñoz y de Óscar Duarte.

Los familiares de Duarte recuerdan que Gaitán Muñoz tuvo que emigrar a Costa Rica en busca de mejores condiciones de vida, por lo que dejó en manos de su hermana, Marlen, a sus dos hijos, Cinthya y a la futura estrella del fútbol, Óscar.

“Un día tuvo un accidente. Estaba pelando un coco y en vez de darle al coco, se dio en el dedo. Todos lloraban, lo llevaron al hospital de Masaya y el dedo le quedó raro, encorvado, porque le afectó el tendón”, dice Navarrete Latino.

Humilde

Según sus familiares, Duarte es “humilde, sencillo y tímido”.

Cuando logró viajar a Costa Rica, Óscar siguió con la inquietud del fútbol y su mamá hizo el sacrificio de matricularlo en una escuela para que desarrollara sus habilidades.

De acuerdo con Navarrete Latino, esa decisión de la mamá es lo que llevó a su sobrino político al lugar en el que está ahora.

“Se dice que la disciplina vence a la inteligencia, porque hay personas inteligentes, pero por falta de disciplina no alcanzan sus metas”, comenta.

Siempre vuelve

Los familiares del protagonista del segundo gol de Costa Rica en el Mundial 2014, coinciden en que Óscar visita Nicaragua dos veces al año y algunos se han molestado por los comentarios que describen al futbolista como no nicaragüense.

“Él no ha dejado de ser nicaragüense, eso lo lleva en la sangre, aunque ya no resida en el país por su trabajo. Sin embargo, cuando le dan vacaciones, él prefiere pasarlas con su familia acá en Nicaragua, aunque sea por tres días, porque le dan una semana, pero dos días se van en viaje de venida e ida”, comentó otro familiar, Hércules Salomón Gaitán.

Los familiares afirman que el futbolista es tan nicaragüense que cuando viene al país disfruta de la música contagiosa de los chicheros, de la marimba y de la gastronomía.

“A ese muchacho también le gusta escuchar los estruendos de la pólvora, no escatima en gastar. Recuerdo que en diciembre, una vez no había juegos pirotécnicos, no sé cómo llegó a un lugar de la casa y encontró una carga cerrada, la dio a quemar. Ese día parecía un niño a quien le habían obsequiado un regalo”, afirma Dania Gaitán, tía del joven.

La naturaleza

Asimismo, los familiares manifestaron que al llegar a Catarina, Óscar gusta salir con su primo Edwin, con quien recorre bosques para revivir su infancia, cuando se iba con una honda, de “caza”.

También es amante de las motocicletas, pero le prohibieron subirse a una, previendo una fractura en cualquier miembro inferior o superior de su cuerpo.

Sufrió un golpe en 2012

Una cosa que es segura en Óscar Duarte es que en cualquier partido su primer gol lo dedica a su abuelita, Vilma Muñoz Quintanilla, con quien creció y a quien considera su propia madre.

Muñoz Quintanilla murió a finales de diciembre de 2012.

Alex Navarrete Latino, tío político del futbolista, rememoró que el día en que falleció Muñoz Quintanilla, Duarte estaba de visita en Catarina.

Cuando la señora comenzó a sentirse mal de salud, Duarte la trasladó en su vehículo al hospital, pero la mujer expiró en el trayecto.

“El lloró, fue un golpe duro. Después de eso, Dios le dio la oportunidad de ir a Europa, donde firmó un contrato. Su abuela ya no pudo disfrutar de esos triunfos”, dijo Navarrete Latino.