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Un plan para atentar contra la vida de 12 personas fue denunciado por Jaime Arellano, presentador del programa de opinión “El 10 en la Nación”.

Arellano, junto a Noel Vidaurre como su representante legal, y el diputado liberal Enrique Quiñónez, se presentó ayer ante la dirección de la Policía Nacional y a la Comisión Permanente para los Derechos Humanos (CPDH), donde interpusieron formal denuncia sobre un supuesto plan que implicaría la muerte tanto de Arellano como de los diputados Jamileth Bonilla, José Pallais, Salvador Talavera y Enrique Quiñónez, entre otros que no identificó.

Los “doce discípulos”

La denuncia menciona que el jueves por la mañana, Arellano fue abordado por dos mujeres, una de ellas se identificó con su cédula y su pasaporte como hija de un comisionado de la Policía, y ella le habló de una supuesta lista denominada “Los doce discípulos”.

“Esa persona comenzó diciendo que sabía de un plan para asesinarme a mí y a otras personas que estaban en una lista”, dijo el presentador de televisión, quien inicialmente no lo tomó muy en serio, hasta que mencionaron que el atentado lo perpetrarían durante un viaje a Chinandega que muy pocas personas sabían que él haría para grabar un programa especial.

Protección especial

“Para que sepa que es verdad sobre lo que estamos hablando, usted tiene planeado un viaje para la semana que viene, y lo único que no han decidido es si lo van a matar en su ida o a su regreso. Eso aún lo están planeado”, citó Arellano, quien al igual que su familia goza de protección policial.

Entre los detalles de la situación, mencionaron que son varias personas las involucradas. Aseguraron que el líder del atentado fue parte de la Seguridad del Estado, y que perteneció a la sección denominada F-5 en los años ochenta, y que entre sus acompañantes había miembros de organizaciones de la sociedad civil. Además, sus reuniones las realizaban en los barrios “Hugo Chávez” y “Bertha Díaz”. El plan supuestamente es matar a Arellano como un ejemplo, para hacer recapacitar a los políticos de la lista.

“No puedo decir los nombres de los implicados para no entorpecer las investigaciones, sin embargo, la entrevista fue grabada y entregada a la primera comisionada Aminta Granera para que su institución investigue no sólo la procedencia de la información, sino también a las personas señaladas como los organizadores del supuesto atentado”, dijo.

Según investigaciones particulares, las personas mencionadas existen. “Sin embargo, que existan no significa que todo sea verdad, por eso esperaremos a ver qué nos dicen las averiguaciones de las autoridades”, dijo Arellano, quien recordó que no es la primera vez que recibe amenazas, y que en febrero de este año las tuercas de las llantas de su vehículo fueron aflojadas.

Por otra parte, si bien en su programa de opinión y entrevistas hace fuertes críticas de carácter político, rechazó especular sobre quién y por qué están interesados en atentar contra su vida. Agregó que continuará con su vida de forma normal y que el suceso no acallará su criterio.

Quiñónez acusa

Alguien que no retuvo sus pensamientos fue el diputado Quiñónez, y señaló como principal sospechoso al Presidente de la República, Daniel Ortega, comentando que no es casualidad que las personas de la lista sean de la oposición al sandinismo, y que hasta el momento todas las personas ejecutadas por asuntos políticos eran contrarias a su régimen, recordando a Enrique Bermúdez, a Carlos Guadamuz y a varios ex dirigentes de la Resistencia Nicaragüense.

“Como diputados a diario recibimos amenazas por diversos motivos, pero cuando se conoce que vienen de parte de gente de la antigua Seguridad del Estado, no hay que descuidarse. Están jugando con lo más sagrado que es nuestra vida y la de nuestros familiares, en el país de la impunidad”, dijo Quiñónez.

Como asesor legal, el conservador Noel Vidaurre dijo que estarán al tanto de las investigaciones policiales, y que se haga lo necesario para descubrir qué hay detrás de todo el asunto.

Vía telefónica, el diputado independiente Salvador Talavera expresó que no le asustan las amenazas de muerte, y que es lamentable que el siglo XXI existan charlatanes que se valgan de esos métodos para tratar de acallar la crítica opositora.

“En este país se está regresando a la ley de la jungla, pero yo estoy con mi conciencia tranquila, pongo a Dios primero y por eso no le tengo miedo a la muerte. Recientemente, por demandar mejor trato a los ex combatientes y decir que este gobierno debe amarrarse los pantalones, recibí una serie de llamadas amenazantes, pero eso no hará que deje de ser consecuente con mi criterio en pro del bienestar de la población”.

Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la CPDH, dijo que darán acompañamiento a Arellano y están planeando poner la denuncia a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para solicitar medidas cautelares.