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Maribel Isabel Sinclair García tiene tres cicatrices en el cuerpo y una en el alma.

Ella sufrió el asesinato de su hijo de siete meses de gestación por mano y cuchillo del padre de la criatura, Elmer Cuadra Valverde, el 4 de mayo pasado, en Villa Reconciliación.

Para salvar a Sinclair, los médicos que la atendieron tuvieron que sacarle el útero y la matriz, por lo que ahora no puede tener más hijos.

28 sobrevivientes

Sinclair es una de las 28 mujeres que han sobrevivido a un intento de femicidio este año. Su recomendación es “poner un alto a la primera ofensa”, porque eso marca la diferencia entre la vida y la muerte.

¿Quién la ha ayudado después de la tragedia?

Mis vecinos. Me traen la leche de mi niño (de año y medio de edad) y los ‘pampers’ que necesita, comida y verduras. No es a diario, sino cuando ellos pueden; como tengo que pagar alquiler, me tuve que ir a trabajar antes de completar los tres meses de descanso (subsidio) que me dieron.

¿Está recibiendo tratamiento psicológico?

No, porque yo no sé nada de eso y para movilizarse hay que tener reales, aunque sea para el bus; y si uno no tiene, ¿de dónde va a agarrar?

¿Dónde conoció a su agresor?

Yo trabajaba como doméstica aquí en Villa Reconciliación (Managua). Tenía 14 años. Él llegaba a esa casa, porque tenía amistad con mi primo. Nos enamoramos, pero en ese tiempo no era violento, ni bebía, ni fumaba, ni tenía vicio. Vendía sorbetes. Nunca me maltrató, fue después de que nos separamos y nos juntamos otra vez.

¿Cuánto tiempo estuvieron separados?

Diez años, porque la primera vez estuvimos juntos unos dos años, luego nos reencontramos cuando yo trabajaba en un bar del (Mercado) Mayoreo. Nos dimos otra oportunidad, porque para mí era un buen hombre.

Después de que se juntaron, ¿usted no vio signos de violencia?

Sí, ya no era el mismo: tomaba, se volvía agresivo y era ofensivo.

Cuando usted vio eso, ¿decidió irse o le dio otra oportunidad?

Yo me fui, pero después, a los 15 días, él me llamó y me dijo que iba a cambiar, que le diera otra oportunidad porque estaba embarazada, para que no anduviera ‘rodando’. Regresé, alquilamos un cuarto, pero siguieron los pleitos. Me decía “no, perdóname, no lo vuelvo a hacer, es que no me acuerdo, porque estaba bien bolo”. Y por andar dando oportunidades y querer tener un hogar, me llevó a esta desgracia de la que hoy me arrepiento.

¿Qué les aconseja a las víctimas del maltrato?

Es verdad que uno tiene que querer, pero también tiene que poner un alto a la primera ofensa, al primer empujón o golpe, porque si ya el hombre le da uno, va con el segundo y el tercero. Uno no debe permitir eso, por mucho que quiera a un hombre o porque es el padre de su hijo, o porque le dé apoyo económico. Una puede salir adelante sola.

¿Qué piensa ahora de los hombres?

Que no hay hombre que valga la pena, porque todos dicen querer, que no te van a volver a pegar, que no te van a tratar, y es mentira; entonces no vale la pena dar la vida por uno.

Vive en Managua, pero es de Bluefields

Maribel Isabel Sinclair García

EDAD: 27 AÑOS

Es de Bluefields, pero vive en Managua desde que tenía cuatro años de edad. Actualmente se gana la vida como mesera, pero ha trabajado como doméstica y vendedora.

Tiene tres hijos: un niño de año y medio, y dos niñas, de 6 y 12 años.

Víctimas

Generalmente, son las parejas o conocidos de las mujeres quienes cometen el crimen.

Se salvaron

Las Católicas por el Derecho a Decidir, CDD, han registrado 28 femicidios frustrados en lo que va de 2014.

Subregistro

Magali Quintana, miembro de la CDD, explicó que el registro apenas representa el 10% de la cifra real.

Magnitud

La activista opina que al sumar los femicidios frustrados con los consumados (47), se confirma que la magnitud del mal es letal.

Atacantes

Ocho de los atacantes eran parejas de las damas; seis, exparejas; tres, conocidos; y hermanos, yernos y primos, con un caso cada uno; y el resto eran desconocidos.