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En la primera sesión de juicio contra Álvaro Ramón Leiva López, quien desde la cárcel, haciéndose pasar como el magistrado Marvin Aguilar, lideró una estafa en perjuicio de las familias de cinco reos declarados culpables en el juicio conocido como “Operación Sur II”, se reveló que también utilizó el nombre del presidente Daniel Ortega para timar a sus víctimas.

Así lo relató Maribel Arcia Castellón, al testificar en el Juzgado Séptimo de Distrito Penal de Juicio de la capital, contra Leiva López y José Plutarco Hernández, Marlon Acevedo Pérez, Emmanuel Vásquez Leiva y María Teresa Álvarez, esta última, madre del magistrado ficticio.

A los cinco procesados, el Ministerio Público les imputa la presunta autoría de los ilícitos de estafa agravada, crimen organizado y fraude por simulación.

Párroco recibió dinero

Maribel Arcia expresó haber entregado US$5,800 al párroco de Tola, Rivas, Johnny Vicente Sevilla, quien a su vez le aseguró habérselos entregado a un emisario del falso magistrado.

Arcia aseguró haber creído en la palabra del hombre que se le identificaba como el magistrado Aguilar, porque el padre Sevilla le dijo que tuviera confianza “porque él no se iba a prestar a nada malo”.

La testigo manifestó ante el juez Séptimo de Distrito Penal de Juicio de la capital, Octavio Rothschuh, que al percatarse de que había sido timada, y reclamar la devolución de su dinero al sacerdote, él también se declaró estafado por el falso magistrado.

Ofreció indulto

El magistrado ficticio también utilizó el nombre del alcaide Julio Orozco, quien hasta noviembre de 2013 era el jefe de la Cárcel Modelo de Tipitapa, para hacerles creer que todo era transparente, declaró la víctima.

Antes, Mayra Azucena Bonilla, hermana del reo Rafael Bonilla Mendoza, preso por narcotráfico, señaló a la abogada Magda Urbina como la persona a quien le entregó el dinero para pagar el “indulto” que les mandó a ofrecer con el padre Sevilla, y con la alcaldesa de San Jorge, Rivas, Gilma Canales.

Bonilla dijo que junto a sus familiares le entregaron US$3,000 a la banda de presuntos estafadores jefeados por Álvaro Leiva desde el penal de Cuisalá, Chontales.

“Soy inocente”

Antes que iniciara el juicio, Álvaro Ramón Leiva López dijo a los periodistas no tener nada que ver con los cargos que le son imputados por la Fiscalía, y también habló en defensa de su progenitora María Teresa Álvarez.

“Me duele que digan que mi madre es culpable de esto. Si mi mamá ni siquiera sabe leer”, aseguró, agregando que es imposible que él haya dirigido la estafa desde la cárcel, vía telefónica, “si yo estaba en una celda de máxima seguridad”, insistió.

 

7 testigos de cargo ofreció el Ministerio Público para declarar en el primer día de juicio.