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“Yo no puedo estar en contra de lo que ya estaba planeado hace muchos años, esto es algo histórico. No podemos retrasar la cultura y el futuro”, comenta Omar Mora, un pescador nativo de la Isla de Ometepe sobre el Canal Interoceánico.

Sentado al borde de su pequeña embarcación, cerca del muelle de Moyogalpa, continúa diciendo que él piensa en su descendencia.

“No lo veo por mí, estoy viendo por los que vienen, por los jóvenes. Con el Canal, ellos verán el progreso de la isla”, sostiene.

Mora dice que el Lago Cocibolca, por donde se tiene trazada la ruta del Canal Interoceánico, le ha dado mucho. A la edad de siete años su padre le enseñó “el arte de pescar”.

Hoy, a sus 48 años, conoce la mayoría de peces que caen en su red: la machaca, mojarra, sábalo, guapote, roncador y róbalo.

Esperanzas

Este isleño asegura estar al tanto de las zonas que son “buenas para pescar” y manifiesta que no le preocupa que el Canal pase muy cerca de la isla.

“Yo lo veo como pescador, vendrán otras especies de peces y tendremos más variedad. En este lago tenemos peces marinos que se han adaptado muy bien al agua dulce, como el pez sierra y el tiburón”, señala.

En Ometepe, los pobladores viven de la pesca, la agricultura y el turismo. Alrededor de unos 400 pescadores organizados en 10 cooperativas se dedican a la pesca artesanal. Los volcanes Madera y Concepción se imponen en la isla y le dan ese toque pintoresco, pero según Marco Herrera, un habitante de Altagracia, el mayor recurso que tienen es el agua del lago.

“Aquí lo cuidamos mucho, porque ese puede ser el lugar de donde todos tomaremos agua cuando ya no tengamos. En esas aguas está nuestro futuro. Ojalá que el Canal no lo contamine y que sean más los beneficios que los perjuicios”, manifiesta Herrera.

Más turismo

Horacio Obregón vive en la comunidad San José Sur, trabaja en la reserva Charco Verde y al hablar del Canal expresa que mientras más grandes son las obras de un proyecto, mayor será el impacto.

“Para mí, esta mega obra tiene dos connotaciones: una económicamente positiva y otra ambiental, probablemente negativa”, puntualiza Obregón y continúa diciendo que de pasar el proyecto en el lago, este se podría ver afectado.

“Sin embargo, si con este Canal tenemos una alternativa que pueda darnos los ingresos necesarios para mejorar nuestra economía, veámosla; y si no la tenemos, asumamos un costo social, político y ambiental. Veamos qué alternativas hay. Tenemos una posición geográfica envidiable y nunca le hemos sacado provecho”, reflexiona Horacio.

En el kilómetro 12, sobre la calle adoquinada que conduce a Altagracia, se encuentra la pulpería de Enrique Cruz. Al ser consultado sobre el Canal, contesta inmediatamente que ve con mucho optimismo el proyecto. “Por aquí pasan bastantes turistas, mi negocio podría crecer más”.

Para Ivania Potoy, una pobladora de Altagracia, este proyecto impulsaría más el turismo y generaría más fuentes de empleo. “En la isla tenemos muchos atractivos turísticos y al tener esa obra cerca vendrían más extranjeros, aunque da un poco de miedo que se meta el agua del mar al lago”, expresa con preocupación Potoy.

“Sería maravilloso”

Fátima Fonseca vive en Managua, pero cualquier noticia en la que se mencione a Ometepe le interesa. Hace unos años adquirió una propiedad en la isla y según la ruta presentada por el consorcio HKND, dueño de la concesión del proyecto, el canal pasaría cerca de la comarca en donde ella tiene sus tierras.

Fonseca dice que le parece bien que el canal pase cerca de la isla porque sería novedoso. “Yo conozco el canal de Panamá y es una cosa espectacular, la gente paga por ir a ver la pasada de esos barcos, sería maravilloso. Por supuesto que traerá más desarrollo, eso ni dudarlo”, opina.

Una postura similar tiene el pequeño empresario Manuel Román, posee un hostal cerca del volcán Maderas y señala que así como el Canal de Panamá permitió el crecimiento de ese país, Nicaragua podría experimentar una situación parecida. “Miremos cómo ha mejorado Panamá. El de nuestro país tiene que ser mejor, soy muy positivo”, comenta.

Carlos Coronel tampoco es isleño, pero tiene propiedades en Ometepe y afirma no estar preocupado por la construcción del canal y que “si se hacen las cosas bien”, este solo podría traer beneficios.

“El lugar tendrá más visitantes, lo creo exponencialmente, siempre que sea viable técnica, financiera y ambientalmente”, sostiene.

Expectativa

Hace siete años, Elmer Ortiz Cerda no imaginaba que llegaría a tener su propio negocio: una tour operadora. En aquellos años, por el 2007, trabajaba como guía local en un hotel de Moyogalpa y en temporada baja, cuando no llegaban muchos turistas, se dedicaba a cultivar plátano, maíz y frijoles.

Hoy, con 34 años, es propietario de Elmer Tours Ometepe Island. Su local se encuentra a dos cuadras del muelle principal del pueblo. Renta bicicletas, motos, ofrece paseos a caballo y caminatas a los volcanes.

Son las 5:30 de la tarde y hay mucho movimiento en la calle, un ferry acaba de llegar y Ortiz aprovecha para decir que con el canal vendrán más turistas, pero le preocupa que su pequeño negocio pueda desaparecer.

“Van a venir inversionistas fuertes a instalar proyectos grandes y puede ser que nos hagan a un lado”, se lamenta.

Según el Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur, Ometepe es uno de los principales atractivos turísticos que tiene Nicaragua y más del 60% de sus visitantes son extranjeros.

Ortiz, en tanto, teme que al ser un empresario “tan pequeño”, podría quedarse sin la oportunidad de seguir creciendo, en caso de que empresarios con mayores recursos económicos instalen sus negocios en la paradisíaca isla.

Temores

Negocios. Rómulo Amoretty también tiene una tour operadora en la entrada de la isla y le inquieta su futuro y el de su familia. “Aquí podría pasar como en San Juan del Sur, se llenó de tantos negocios extranjeros que los pobladores de la zona ya no pueden competir con los grandes”, manifiesta.

A Amoretty le preocupa lo que podría pasar con el lago. “Creo que el impacto ambiental va a ser bastante grande, tenemos una gran riqueza en el lago y no sabemos qué va a pasar con todo eso”, expresa.

Dudas continúan

Las opiniones de los habitantes de Ometepe en torno a la construcción del Gran Canal Interoceánico siguen siendo encontradas, unos están en contra y otros a favor de que se construya. En los dos grupos las preguntas en torno a este proyecto canalero continúan siendo las mismas.

“¿Los barcos pasarán remolcados o con sus motores prendidos? ¿Si dinamitan el lago, cómo le harán para no destruir el hábitat marino y las variedades de peces que tenemos? ¿Con qué agua serán abastecidas las esclusas? ¿Qué pasará con el complejo turístico y en qué consiste exactamente?”, y la lista sigue.

También es posible encontrarse con isleños que no saben nada del canal, como Aminelis Rodríguez, quien se reserva su opinión por desconocer los detalles de esta mega obra.

“Todavía no sé muy bien qué es eso, entonces no puedo decir mucho”, expresa.

2 volcanes tiene la isla, el Concepción (activo) y el Maderas.

275 Kilómetros cuadrados mide la isla.

40 mil personas habitaban en la isla hasta mediados del año pasado.

Seguí a la autora en Twitter: @Irmaelipalacios