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Elda Hidalgo es una sicóloga y asegurada que debe tener mucha paciencia cada vez que asiste a consulta externa. Afirma que en promedio pasa dos horas esperando que la atiendan, pero ella no reprocha que su estadía en el centro asistencial se alargue tanto, pues está consciente de que hay mucha demanda.

Según el Anuario Estadístico del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, el año 2013 cerró con 687,804 asegurados, de los cuales 396,954 son hombres y 290,850 son mujeres.

A diferencia de Hidalgo, para otros la paciencia se acaba cuando el tiempo de espera se alarga más de lo normal debido a que el personal de enfermería no encuentra sus expedientes.

“Juegan con la salud de las personas, de la primera cita de mi hija no hay ninguna información”, asegura una señora que pide no ser identificada.

Explica que esta es la tercera vez que su hija asiste a la Institución Prestadora de Servicios de Salud, IPSS, donde está asegurada y que en las dos últimas citas han reportado su expediente como perdido. Para ella eso es inconcebible, sobre todo porque en el historial clínico estaban los resultados de unos exámenes de laboratorio que se realizó la joven.

Otros pacientes esperan dos meses o más por una cita con un especialista o reciben una prescripción de medicamentos de baja calidad. Esas son de las principales quejas que se escuchan en los pasillos de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, IPSS, por parte de los asegurados y sus beneficiarios.

Ningún representante de las IPSS ofreció declaraciones sobre este tema, a pesar de que se les solicitó entrevistas.

¿Y la historia clínica?

Urania Vindell, quien asiste a una IPSS en Managua por su hija de año y medio, da fe de esa situación. Dice que en una ocasión entró a la consulta y se fijó que el doctor solo tenía una hoja vacía donde iba tomando notas.

“Pero otro día yo les dije que quería explicarle bien al doctor todo sobre mi hija, que quería ver el expediente y lo encontraron, aunque esperé bastante tiempo”, cuenta.

Por su parte, Cony Brenes afirma que siempre debe esperar dos horas o más al ortopedista que ve a su hija y que las citas son cada dos o tres meses. En vista de eso, el personal de la IPSS le ha explicado que se debe a que el doctor también atiende en la parte privada.

“No dan abasto, tienen que ampliar su personal”, indica Brenes.

Su observación se suma a la de otra usuaria que no quiere ser identificada, pero que se queja porque en el centro donde está asegurada atienden dos médicos en un mismo consultorio y sin ninguna división para garantizar privacidad a los pacientes.

Problemas

Una pareja de adultos mayores, por su parte, apunta que su mayor problema es que muchos medicamentos que requieren no se los dan en la IPSS, por lo que tienen que ir a buscarlos a la farmacia del INSS “Simón Bolívar”, donde tienen que esperar varias horas y la mayoría de las veces les dicen que no hay, que regresen en un semana o quince días.

“Pero cuando regresamos nos dicen que se acabaron y que no saben hasta cuándo va a haber otra vez”, dice un señor, quien tampoco quiso ser identificado. Alega que si su nombre sale en este artículo, podría afectar la atención que le dan en la IPSS.

Asimismo, indica que, aunque a sus 84 años está decidido a someterse a una intervención quirúrgica para sacar los cálculos que tiene en sus riñones, ni siquiera ha podido ser valorado por un cirujano, porque para ello necesita una aprobación que tiene que salir de la farmacia “Simón Bolívar” y hasta el momento no ha recibido ninguna respuesta a su solicitud.

El experto en Seguridad Social, Manuel Israel Ruiz, explica que la discrecionalidad en la atención que prestan las IPSS a los asegurados y sus beneficiarios se debe a que no existe una ley que regule tal servicio.

Acuerdo mercantil

Ruiz señala que la única base que tiene la atención en salud de los asegurados es un contrato de tipo mercantil suscrito entre el INSS y las IPSS, donde el primero establece un monto fijo que paga por cada trabajador y las segundas los servicios (consulta, exámenes, cirugía, medicamentos, etcétera) que les presta.

Detalla que independientemente del salario que devengan los trabajadores, el INSS paga cada mes a las IPSS un monto per cápita de C$350, es decir, el año pasado el INSS desembolsó alrededor de C$2,888 millones para atender a los 687,804 cotizantes.

“Las IPSS son empresas privadas que se han dedicado únicamente a la venta de servicios médicos”, sostiene el experto.

A su juicio, la prestación de servicios médicos a los asegurados debe perfeccionarse en dos sentidos a través de una ley. Primero, dice, para que no haya discrecionalidad por parte del INSS a la hora de decidir cerrar o abrir una IPSS.

Y segundo, para establecer los derechos y obligaciones de los usuarios, porque afirma que actualmente “si le dan una cita con un especialista dentro de seis meses, el INSS no va a hacer las gestiones para que se la hagan en un mes, y si los medicamentos que le dan son de última calidad o si son de mala calidad, el INSS tampoco va a hacer grandes esfuerzos para regular esta situación”.

Agregó que es necesario que se cree un órgano externo para que analice la calidad y la oportunidad de la atención médica, así como la eficiencia y eficacia de los medicamentos.

Sin reacciones

El Nuevo Diario buscó la versión del doctor Álvaro Guerra, director del Hospital Central Managua “César Amador Khül”, una de las ocho IPSS que hay en Managua, pero dijo que lo más conveniente era consultar al doctor Elías Guevara, ya que él es presidente de Servicios Médicos S.A., empresa que aglutina a varias IPSS.

Se solicitó una entrevista con Guevara en las oficinas de Sermesa, ubicadas en el edificio “Armando Guido”, en Carretera Norte, la cual fue programada para el próximo 30 de julio; no obstante, un día antes su asistente llamó para notificar que no se iba a poder, porque Guevara tenía otros compromisos e iba a salir del país el 1 de agosto pasado.

 

350 CÓRDOBAS per cápita al mes paga el INSS a las IPSS por atender a los asegurados y sus beneficiarios.

 

688 MIL ASEGURADOS había en Nicaragua a fines del 2013, según el INSS.

 

Servicios

La diputada sandinista y directiva del Frente Nacional de Trabajadores, Maritza Espinales, aseguró que las IPSS no están dando los servicios que merecen los trabajadores.

Interés

Consultada por El Nuevo Diario, Espinales reconoció que las IPSS se preocupan más por percibir el pago per cápita que realiza el INSS a estas empresas.

Sin quejas

Sin embargo, señaló que a la hora de querer analizar esa problemática se encuentran con que no hay denuncias documentadas por parte de los asegurados.

Sin acciones

Para la legisladora, aunque los asegurados se quejan por el mal servicio que reciben, no hacen ninguna protesta formal.