Heberto Rodríguez
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La Policía no ha determinado el móvil de la matanza que se produjo el pasado primero de diciembre en la comarca San José de Sawawás, ubicada a 50 kilómetros entre El Rama y El Tortuguero, donde fueron degolladas cinco personas y otra se encuentra desaparecida.

“El móvil lo estamos estableciendo”, dijo el jefe de la División de Relaciones Públicas, comisionado mayor Alonso Sevilla.

“Les podemos confirmar los nombres de las personas que fallecieron producto de esta acción, son: Margarito Jarquín Fitoria, de 18 años; Norberto Jarquín Fitoria, de 26 años; Santos Antonio Pérez López, de 35 años; Juan Huete Sequeira, de 29 años, y Carlos Octavio Taleno, edad no determinada todavía”, agregó.

Según Sevilla, los investigadores enviados especialmente a la zona a investigar este caso permanecerán en el lugar hasta esclarecerlo.

Los hechos sangrientos ocurrieron la noche del primero del corriente, cuando un grupo de hombres armados con fusiles de guerra, vestidos de pinto y con el rostro tapado, llegaron a tres viviendas y sacaron a seis hombres, de los cuales cinco fueron degollados a unos 100 metros de sus casas, y un sexto está desaparecido.

Al respecto, Sevilla señaló: “Como lo han enfocado ustedes en EL NUEVO DIARIO, que llegaron elementos desconocidos, que los sacaron y les dieron muerte con un arma blanca, es lo que tenemos ahorita, y la confirmación de los nombres de ellos; estamos todavía en el proceso investigativo”.

Una denuncia interpuesta el tres de octubre del corriente en la Policía, de parte de los miembros de la Unión de Cooperativas Agrícolas, en El Rama, desde 1996 se han registrado 19 asesinatos de desmovilizados, los cuales se produjeron cuando se agudizaron los problemas por la propiedad y, supuestamente, ninguno ha sido esclarecido.

El último crimen ocurrió en enero de 2006, cuando hombres vestidos con uniformes de la Policía Nacional dieron muerte al campesino Socorro Laguna Aguilar, de 20 años.

EL NUEVO DIARIO advirtió hace un mes, aproximadamente, que la situación de El Rama era similar a la de Nueva Guinea, donde el problema de inseguridad era crítico, lo que obligó una visita de la primera comisionada Aminta Granera.

Sin embargo, Sevilla evitó comparar ambas situaciones, aduciendo que mientras no concluya la investigación, no se puede emitir ninguna versión al respecto.