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Es una imagen siniestra: la cara de una estatua de la Virgen María ubicada en el costado sur de la rotonda de la Colonia Centroamérica, tiene el rostro afligido cubierto de rojo. Como sangre.

La mancha se escurre desde la cabeza al cuello, empapa las manos entrelazadas sobre el pecho y atraviesa la túnica hasta casi llegar al pedestal, donde dos querubines retozan entre estrellas y rayos.

Así amaneció ayer. Y desde ayer está el alboroto de la gente católica. Transeúntes que pasaban por el lugar condenaban el hecho, algunos se persignaban ante lo que consideraban una profanación a los símbolos de la Iglesia Católica.

Obispos condenan
Vendedores de las cercanías, conductores y curiosos comentaban el hecho, y en una muestra inequívoca de la profunda división política que afecta al país, echaban la culpa a uno y a otro bando de los dos en confrontación en la calle: al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) por el color rojo de la pintura, que es el color de su bandera, y al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) por la toma de las rotondas de Managua desde hace meses.

La acción fue condenada enérgicamente por la Conferencia Episcopal mediante un comunicado emitido ayer y firmado en pleno, por todos los miembros del clero institucional de la Iglesia Católica.

“No podemos ver impasiblemente que se utilicen signos y se usen lenguajes propios de la religiosidad católica con fines políticos y hasta totalmente contrarios a los valores que en sí mismos significan”, dice parte del comunicado, donde llaman a la población católica a confiarse a la Virgen María para resolver la grave crisis política que divide al país.

¡Resguárdanos, Virgencita!
“Al acercarse la fiesta tan querida de La Purísima, exhortamos a nuestros fieles a celebrar la Gritería y la Navidad de Nuestro Señor Jesucristo con devoción y esperanza cristianas”, dice el comunicado. El evento religioso al que hace referencia la Iglesia Católica se celebra a nivel nacional todos los siete de diciembre, y el día ocho del mismo mes es feriado nacional.

“Nos ponemos bajo la protección de nuestra Madre Santísima, pidiéndole que interceda por todos los nicaragüenses en estos momentos particulares que vive nuestro país”, reza parte del comunicado.

No es la primera vez que los obispos protestan. Ya la semana pasada el vocero de la Curia Arzobispal, padre Rolando Álvarez, advirtió que la colocación de las citadas imágenes de la simbología católica implicaría una “ideologización de los símbolos católicos, en la cual algún partido político pueda usar los símbolos para sus fines políticos”.

Ellos rechazaron la presencia de imágenes sagradas de la religión católica en sitios de disputas políticas.

Virgen “sandinista”

Desde la semana pasada, apenas días después que la misma Conferencia Episcopal protestara y advirtiera de la necesidad de un recuento de votos en las elecciones municipales para darle legitimidad a la elección de alcaldes del país, y borrar con ello la denuncia de fraude que alega el opositor PLC, aparecieron en las rotondas de Managua los monumentos con las formas de la Virgen María.

En Managua, desde agosto del presente año se han apostado en esos sitios permanentemente personas afines al gobierno del presidente Daniel Ortega, que tienen por misión “rezar contra el odio” y proclamar “el amor, la paz y la reconciliación”, lemas oficiales del gobierno.

En otras rotondas, como la ubicada frente a Plaza Inter, el pasado martes 18 de noviembre, durante el sitio oficialista a una marcha de opositores, jóvenes encapuchados colocaron a forma de capa una bandera rojinegra sobre la espalda de la estatua. Estuvo ahí algunos minutos y luego alguien se percató y corrió a quitarla.

María carga una bandera
Al equipo de EL NUEVO DIARIO que intentó tomar la fotografía le impidieron con amenazas de agresión captar la escena.

En la rotonda de Cristo Rey, ayer mismo, otra estatua de la Virgen María “sostenía” una de las banderas azul y blanco que reparte el gobierno a sus empleados públicos para pronunciarse en las calles.

Los “rezadores” vigilaban la figura bajo un toldo con el logo del gubernamental Poder Ciudadano, y vestidos con las ya habituales camisetas con el lema “Programa amor”. Del otro lado de la rotonda, unos señores mayores repartían unas volantes rosadas con la frase: “Cumplirle al pueblo, es cumplirle a Dios”.