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El paisaje natural se mezcla con modernas edificaciones construidas con fines turísticos en la playa Marsella. Hoteles, condominios, apartamentos, residencias y lotificaciones son parte del desarrollo que ha surgido en este rincón del Pacífico sur de Nicaragua.

Playa Marsella está ubicada a nueve kilómetros en dirección norte de la ciudad turística de San Juan del Sur, en el departamento de Rivas.

Si buscan una playa para disfrutar en familia, lejos del bullicio y de la multitud, entre sus opciones debe estar playa Marsella, ubicada a nueve kilómetros en dirección norte de la ciudad turística de San Juan del Sur.

Dexter Ramírez, administrador de “Mango Rosa Resort”, que está a unos 800 metros antes de llegar a la costa, describe esta playa como el destino perfecto para pasarla en familia, aprender a surfear y disfrutar de toda la oferta turística existente, incluyendo su variada gastronomía nacional e internacional.

Encanta a turistas

La belleza escénica de este rincón de San Juan del Sur ha atraído a muchos inversionistas, sobre todo extranjeros, los que poco a poco han ido edificando modernas instalaciones frente a las áreas costeras y sus alrededores.

“Mango Rosa Resort” es uno de estos establecimientos, el cual, según Dexter, tiene capacidad para alojar a 65 turistas, entre sus seis “bungalows”, seis ranchos y una casa grande que se encuentran “escondidos” en medio de una vistosa vegetación.

“El bar y restaurante está en medio del resort, y los visitantes pueden disfrutar de servicios de piscina y de internet, hacer uso de cancha de voleybol, o bien optar por realizar actividades recreativas como canopy, paseos en velero, recibir clases de surf, ir de pesca deportiva, montar a caballo, andar en bicicletas, entre otras”, señaló.

Gary Pérez, administrador del “Hotel Marsella Beach Front”, de capital nacional, aseguró que este establecimiento inició operaciones a finales del 2013 con 10 habitaciones y con servicio de bar y restaurante, donde se ofrece comida a la carta; entre sus ofertas está el alquiler de kayak.

Importantes inversiones

Entre las modernas edificaciones que evidencian el desarrollo que ha experimentado Playa Marsella en los últimos años, se encuentra “Casa Bahía Hotel”, propiedad del matrimonio estadounidense Ronaldo y Marcia de Torres.

“El hotel de cinco plantas, estilo mediterráneo, fue construido hace 10 años en una colina, con una inversión aproximada a los US$800,000, sin incluir el terreno y el amueblado”, señaló Ronaldo, de 71 años y de origen mexicano.

La construcción tardó 18 meses y generó más de 25 empleos durante ella.

Torres afirmó que a él lo invitaron a que viniera a Nicaragua a conocer unas propiedades que estaban en venta, “y de esta fue de la que me enamoré. Es linda, y ahora desde hace tres años estoy con mi esposa por acá y tengo también a dos de mis seis hijos”.

Este hotel, ubicado a 150 metros de la playa, dispone de 11 habitaciones, área de bar y restaurante, un balcón, sala de conferencias, bodega, área de billar, mesa de tenis, gimnasio, piscina, área de parqueo y los precios de alojamiento oscilan entre los US$55 y los US$90 e incluyen internet y desayuno.

Desarrollo acelerado

De acuerdo con Torres, cuando llegó en 2004 a Marsella, solo existían tres casas, y con el boom del turismo, el desarrollo de la zona fue acelerado.

“Entre mis principales clientes están canadienses, estadounidenses, europeos, y un 10% es nacional”, señaló Torres, tras agregar que la temporada alta es de noviembre al 31 de mayo.

Cerca de la costa y a la par de un manglar hay otra opción para alojarse. Se trata de los condominios de lujo “Tres Tortugas”, construidos en 2011 por la sociedad de capital canadiense Tocamar S.A., con un monto aproximado de US$350,000.

El inversionista canadiense Thomas McGrail, socio de Tocamar S.A., detalló que los lujosos condominios fueron diseñados para alojar cómodamente a tres parejas, “y esto es lo mejor de Marsella; disponen de piscina, parqueo, lavandería, televisión, internet, balcón con vista al mar, seguridad, pero es para turistas de mayor poder adquisitivo, porque el turismo en Nicaragua está creciendo”.

Condominios para parejas

Thomas y su esposa Lois Anne, que es la presidenta de la sociedad, están entre los extranjeros que se han quedado a invertir en Marsella, y además de adquirir el terreno donde construyeron los condominios, compraron una propiedad de 3.8 manzanas para impulsar una lotificación.

“Aquí ya hemos construido dos casas. La lotificación se llama Lazy Lyzard; en español es lagarto flojo, y dispone de agua y luz. Ya hemos construido dos casas y la inversión de este proyecto es de aproximadamente otros US$350,000: la idea es vender los lotes y construir las casas”, señaló Thomas.

Explicó que los condominios, únicamente se rentan a parejas por el precio de US$800 la semana, y precisó que además de invertir en Marsella, también se dedica a la protección de las tortugas paslama.

“Yo llegué a Nicaragua en 1996, como parte de un proyecto de una empresa de minería, y al año siguiente conocí Marsella. No había nada (en el lugar en ese entonces), y en 1999 compré el lote donde construí mi casa frente al mar, y desde el 2000 tengo, con autorización del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), un área de protección de tortugas en la costa, y en todos estos años calculo que de estos nidos han eclosionado unos 40,000 tortuguillos”, señaló.

Onedia Véliz, vicecoordinadora del Gabinete de Turismo de San Juan del Sur, y propietaria del Hotel Villa Mar, dijo que en la década de los 90 en las costas de Marsella solo existían Rancho Marsella “y el restaurante de mi mamá, Urbana Cascante”.

“Hoy Marsella, con amaneceres y atardeceres inolvidables, tiene muchas condiciones en infraestructura, y florece como uno de los principales destinos de sol y playa, y tiene otras ofertas turísticas en San Juan del Sur, como por ejemplo una travesía por el manglar, que es una reserva natural, donde habitan una variedad de aves y lagartos, y lo importante es que es una de las playas más seguras”, precisó

Al consultarle qué le hacía falta a Playa Marsella, la empresaria turística respondió que necesitan promoción, inversión en caminos, alumbrado público, y estar conectados a la red del servicio de agua potable, que está a tres kilómetros del lugar.