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Con su estructura fracturada y desolado. Así conmemora sus seis décadas de existencia el Estadio Nacional. Una estatua a Sandino y una fuente saltarina en su frontis, es lo único nuevo que exhibe el coloso, desde que en abril pasado autoridades deportivas señalaran que el mal estado en que se encontraba podría convertirlo en una trampa mortal.

Ya en el Estadio no se juega béisbol, y la última actividad que se llevó a cabo fue el pasado nueve de noviembre, cuando se estableció en el lugar el Centro Nacional de Cómputos durante las elecciones municipales, donde se pudo observar el total abandono de la estructura y del pasto en el diamante mejor conocido por los nicaragüenses.

Ni vendedoras
El cierre del Estadio y de las oficinas que en él se ubicaban, hicieron migrar no sólo a los fanáticos en los últimos meses, sino también a las vendedoras y cuida carros que se ubicaban en el sector.

“Ésta es una zona muerta, no hay actividad de ningún tipo, y para sobrevivir lo que uno hace es buscar un nuevo lugar”, dice la única vendedora que permanece fiel al coloso, que se niega a dar su nombre porque dice que no sabe cuánto tiempo más soportará con ventas malas.

Continúan estudios
El arquitecto Marlon Torres, Director del Instituto Nicaragüense de Deportes, dijo a EL NUEVO DIARIO que será hasta el viernes cuando se comience a vislumbrar qué pasará con el Estadio Nacional.

Y es que el viernes 21 de noviembre, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), institución que estuvo a cargo de los estudios geológicos, dará a conocer el resultado de los estudios de resonancia, pero éstos no serán determinantes para la toma de una decisión, pues hasta en marzo de 2009, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), encargada de los estudios estructurales del coloso, dará su diagnóstico.

“Lo que nos diga la UNAN el viernes será determinante para los estudios que realiza la UNI, los escenarios que siguen aguardando son los mismos que cuando se mandó a cancelar actividades, en abril: sí se puede continuar usando tal como está; sí se puede usar, pero hay que mejorar algunas cosas, o si no puede usarse más”, expresó el arquitecto Torres.

Torres reconoció que hay muchas expectativas sobre el futuro del Estadio Nacional. “El Estadio es un referente para todos los nicaragüenses, es un asunto deportivo, social y hasta político, pero existe el compromiso de tomar una decisión con base en estudios para seguridad de todos, y estaremos informando sobre lo que nos informen”, concluyó.