Luis Alemán
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Cables combinados
Los familiares de los 15 nicaragüenses asesinados y luego quemados dentro del bus en que se movilizaban el pasado 8 de noviembre en la aldea La Reforma, Zacapa, en Guatemala, tendrán que esperar al menos tres meses hasta que sean repatriados los cadáveres de sus deudos.

El Fiscal General de Guatemala, Amílcar Velásquez Zárate, confirmó que los cadáveres de las víctimas nicaragüenses continuarán en Guatemala al menos tres meses hasta que se pueda establecer plenamente la identidad de cada uno de ellos.

Para el fiscal Velásquez Zárate “todo dependerá de los informes de ADN”, cuyos resultados pueden durar un lapso de dos a tres meses en parte por la cantidad de cadáveres. “Eso va a complicar que los informes sean remitidos en el menor tiempo posible”, afirmó.

Ese período podrían permanecer en Guatemala los fiscales especiales que envió el Ministerio Público de Nicaragua para coadyuvar en las investigaciones.

Inmediatamente después de su llegada a Guatemala, el pasado martes, los fiscales Luden Montenegro y Manuel Reyes solicitaron una visita a la escena del crimen para realizar sus propios peritajes.

Mientras tanto, se conoció que aún no se ha definido si la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala se hará cargo de la investigación del crimen de los nicaragüenses y un holandés.

“Se supone que prestará asistencia técnica, como en todos los demás casos que ya se están dando”, indicó Carlos Catresana, el jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. El Fiscal General propuso que el ente internacional se encargue de las pesquisas sobre el caso.

Participaron policías
El Ministerio Público confirmó que aún no están listos los resultados de los análisis que se están haciendo a los GPS (Sistemas de Posicionamiento Global) de las patrullas de la Policía de Chiquimula, Jutiapa y Zacapa, esto con el objetivo de establecer qué patrulla estuvo cerca de la escena del crimen.

Versiones no confirmadas señalaron que el bus fue interceptado por una patrulla binacional poco después de su ingreso a territorio guatemalteco. S
upuestamente esta misma patrulla los habría llevado hasta el lugar donde fueron ejecutados.

Un último informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala determinó que sólo Carlos Paiz Castillo, quien conducía el bus, fue primero ejecutado a balazos.

Las fuerzas policiales presumen que los pasajeros fueron degollados antes de que los sicarios los incineraran con todo y bus.