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  • AFP

La mayoría de los 34 estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) dio este jueves un claro apoyo a su secretario general, José Miguel Insulza, ante las críticas del gobierno nicaragüense, que tuvo que retirar una moción en su contra por falta de apoyo.

El conflicto en torno a las elecciones municipales nicaragüenses del 9 de noviembre, que siguen generando violencia en el país centroamericano, se trasladó al Consejo Permanente de la OEA.

Nicaragua, secundada principalmente por Venezuela, lanzó duras acusaciones contra los Estados y organizaciones internacionales que han expresado dudas sobre la limpieza de los comicios.

Insulza salvó con relativa comodidad una delicada situación diplomática ante los inusuales ataques de Managua y Caracas, que lo acusaron la semana pasada púbicamente de plegarse a Estados Unidos.

Insulza había expresado su "preocupación" por la situación en el país centroamericano.

"Esa declaracion no reflejaba ningun animo de tener injerencia", aseguró Insulza ante el Consejo Permanente.

"Después de todos estos años en la vida política (...) que nadie piense que a estas alturas me voy a meter en un complot", dijo Insulza, que recordó su lucha contra la dictadura pinochetista en Chile.

Insulza también recordó que la participación de la OEA, con 200 observadores, ayudó en 2006 a convalidar la elección del presidente Daniel Ortega.

El embajador nicaragüense, Denis Moncada, presentó al inicio de la sesión este jueves una moción a sus colegas para que se haga "un llamado al gobierno de los Estados Unidos a que cese en su actitud injerencista" y para "recordarle (...) a no utilizar la presión económica y se abstenga de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza".

La moción tenía también como objetivo "recordarle al secretario general José Miguel Insulza que no se extralimite en sus funciones".

"Es inaudito que el secretario general se invista de una autoridad que ni el Estado, ni el gobierno, ni el puebo de Nicaragua le han otorgado", criticó el embajador en presencia de Insulza.

Pero a medida que la sesión del Consejo avanzaba quedaba más patente que Nicaragua no contaba con el apoyo de los otros miembros, ni tampoco Estados Unidos, que presentó su propia moción de apoyo a la "gobernabilidad democrática de Nicaragua".

"Lo que sucede a la democracia de uno de nuestros miembros nos afecta a todos, y tenemos el derecho a estar legítimamente preocupados cuando la democracia es atacada en cualquier estado miembro", señaló el embajador estadounidense, Héctor Morales.

De la veintena de países que intervinieron en el debate, la mayoría dio apoyo a Insulza o no secundó la moción nicaragüense, aunque tampoco la estadounidense, constató la AFP.

Honduras "no va a respaldar ninguno de los dos proyectos de resolución. Nosotros somos la OEA y la OEA será lo que nosotros decidamos", proclamó el embajador hondureño, Carlos Sosa, tras reiterar "su confianza en el secretario general".

"México lamenta que con motivo del conflicto postelectoral se hayan producido hechos de violencia, confiamos plenamente en que el gobierno y los actores políticos adoptarán las medidas necesarias para poner fin a estos hechos", dijo su representante, Gustavo Albin.

Venezuela mostró un apoyo total a Nicaragua, y calificó a la OEA de organización que "se resiste a morir", en palabras de su embajador, Roy Chaderton.

Nicaragua "es el país americano más martirizado por la intervención extranjera" aseguró.

La OEA, poco antes del inicio del Consejo, anunció que iba a participar como "invitada" en las próximas elecciones regionales y locales en Venezuela.

"Nos reservamos el derecho de presentar en una reunión posterior la propuesta que sometemos a consideración de ustedes", declaró finalmente el embajador nicaragüense.

La OEA podría volver a debatir el asunto el próximo lunes.