Jorge Eduardo Arellano
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Las diferencias entre la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica de Nicaragua y el gobierno del presidente Daniel Ortega, se profundizaron ayer luego que funcionarios gubernamentales calificaran a los obispos de opositores, y amenazaran con boicotear e impedir la procesión anunciada para el próximo domingo.

“Dicen que el domingo hay una manifestación en busca de la paz, invito a todos los sandinistas, invito al partido sandinista a que llame a todos sus militantes a la procesión, 300 mil, 400 mil nicaragüenses”, dijo a Canal 8, Edén Pastora, delegado de la Presidencia en Río San Juan
“Yo no iría a fortalecer a los obispos, iría a fortalecer mi fe cristiana, a pedirle a Dios en esa manifestación que los sandinistas queremos la paz, sin pañuelos rojinegros, sin caras cubiertas ni nada, a gritarle a Dios: ¡Señor, ilumina a tus obispos! Que no tomen partido y que todos gritemos queremos la paz…”, dijo Pastora.

Recuerdos de aquellos años
La consigna “Queremos la paz” es la misma que repitieron incansablemente las masas sandinistas en marzo de 1983, durante la misa del papa Juan Pablo II en su primera visita a Nicaragua. Hastiado de la interrupción del acto religioso, el máximo líder de la Iglesia Católica alzó la voz: “La primera que quiere la paz es la Iglesia Católica”.

Esa frase es la misma con que los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua titularon su segundo comunicado, donde llaman a la procesión, condenan el uso de símbolos católicos en los eventos políticos, lamentan la violencia política y llaman a la transparencia a las autoridades electorales.

Tales mensajes, emitidos en el comunicado del miércoles 19, y firmado por nueve obispos que componen la estructura nacional de la Iglesia, no fueron del agrado de sectores del gobierno que ayer se manifestaron con dureza contra los firmantes del citado documento.

Aparte de Pastora, también el procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, criticó a los religiosos y les instó a no realizar las procesiones anunciadas “por prudencia”, ya que a su juicio, podría verse como una provocación política que podría desembocar en actos violentos.


“Imprudencia”, advierte Cabezas
Cabezas acusó a la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica de ser parte de lo que denominó “terrorismo mediático”, diciendo que son seguidores del juego político de la “derecha”, que reclama mayor transparencia en los recién pasados comicios electorales municipales.

“Hermanos de la Conferencia Episcopal, empezando por monseñor Leopoldo Brenes tienen que actuar pensando en Dios, con serenidad y con responsabilidad. Por lo tanto, me parece que no es lo más prudente sacar una procesión con las aguas tan agitadas, diciendo que es para que Dios ilumine a los nicaragüenses”, dijo Cabezas.

Para el procurador de Derechos Humanos, los llamados de la Conferencia Episcopal a detener la violencia exhortando a una solución a la crisis y a no usar los símbolos religiosos para fines políticos como lo hace el partido de gobierno, no es más que parte de la trama contra el mandato de Ortega y considera que la mencionada marcha es una provocación.

“Que vayan los que quieran. Pero si hacen esa marcha, lo que suceda será culpa de quienes la convocaron”, advirtió alzando la voz.


“Cómplices de robo”, insinúa Artola
Otro que de igual manera se manifestó contra los actos religiosos anunciados para el domingo 23 de noviembre, fue el presidente ejecutivo del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), Nelson Artola.

En entrevista concedida al Canal 2 de televisión, el funcionario Artola acusó a la cúpula católica de ser parte de un plan de desestabilización orquestado por Estados Unidos y la oposición local, para desestabilizar y derrocar al gobierno del presidente Ortega.

Según Artola, el pronunciamiento del episcopado, segundo que emite en menos de dos semanas, se aleja del papel conciliador y de guía espiritual de los pastores.

“Ellos están jugando su papel en esta agenda política, pero una pregunta que hay que hacer es: ¿Dónde está la emergencia nacional de la que habla la Iglesia y la derecha amamantada por el imperio yanqui, encabezada por un delincuente que es Eduardo Montealegre?”, preguntó Artola.

El presidente del FISE criticó a los obispos y les insinuó complicidad con el robo de millones de dólares que el gobierno achaca a Eduardo Montealegre, candidato a alcalde por el PLC, en el escándalo de los Cenis.

No faltaría Rivas
Otro de los que criticaron la comunicación oficial de la Iglesia Católica fue el propio presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, un histórico protegido del cardenal Miguel Obando y Bravo, ahora plegado abiertamente al gobierno en el poder, al frente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Justicia y Paz.

Según Rivas, la postura de los obispos es abiertamente partidaria a favor de los liberales, y como prueba de ello, dijo haber visto a varios sacerdotes participando en actos y manifestaciones de apoyo al banquero aspirante a alcalde de Managua.

“Lo que he visto son sacerdotes que ya están militando abiertamente en un partido político”, dijo Rivas, señalando a obispos de varias parroquias presuntamente tomando bando partidario.

Procesiones van en 300 parroquias
Periodistas, funcionarios y comentaristas afines al gobierno, hablaron ampliamente sobre el tema en los medios oficialistas y consideraron, casi en coro, que la convocatoria católica es una manera subliminal de darle oxígeno político a Montealegre, y ofrecerle la oportunidad de marchar por las calles de Managua bajo la figura de una procesión por la paz con el Santísimo Sacramento.

El vocero de la Curia Arzobispal, padre Rolando Álvarez, ratificó la decisión de los obispos de llamar a sus feligreses a participar en los actos religiosos del próximo domingo, y anunció que “aunque a muchos no les agrade la idea”, las procesiones se realizarán en 300 parroquias de todo Nicaragua, en distintas horas del día.

Según Álvarez, a los eventos pueden asistir todos los nicaragüenses creyentes de la fe católica, y condenó de antemano “que en aras de luchas y pugnas políticas, se usen las acciones religiosas para favorecer a cualquier partido político”.

Ignorancia religiosa, dice el vocero
Del mismo modo, el sacerdote calificó como ignorancia interpretar el llamado de la Iglesia a la procesión como darle la oportunidad de una marcha a candidato alguno.

“He estado oyendo a ciertos funcionarios del gobierno que critican el llamado de la Iglesia, a realizar esta jornada eucarística el próximo domingo, y tengo que decir que esto deja en evidencia desconocimiento e ignorancia de estas personas sobre la doctrina católica, la liturgia y la fe cristiana”, dijo Álvarez,
El sacerdote explicó que en toda la Iglesia Católica Universal se celebra el domingo de Cristo Rey. “De manera que Cristo Rey se expresa en Jesús Sacramentado, donde los católicos creemos que el Señor está presente en alma, cuerpo, sangre y divinidad, por esta razón es que los obispos nos han llamado a realizar la procesión en cada parroquia, no se trata de que solo en Nicaragua se va a realizar, sino en todo el mundo, y se acostumbra desde tiempos milenarios a realizarse el último domingo del tiempo ordinario, que es precisamente el próximo domingo”, explicó.