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Con pocas esperanzas de que la Policía Nacional dé con los responsables de la agresión que sufrió, el periodista del semanario Confidencial, Iván Olivares interpuso ayer una denuncia en el Distrito Cinco de Policía por el bayonetazo que recibió el pasado martes a manos de un sujeto que integraba un grupo de simpatizantes orteguistas en el reparto Los Robles.

Olivares recibió primero un “cinchonazo” y luego una herida en el abdomen a manos de un sujeto, que con el rostro cubierto con una pañoleta roja y negra, descargó su arma contra el periodista, a quien le impidieron dar cobertura a la marcha que para esa fecha había programado el ex candidato a alcalde de Managua por la Alianza Liberal Constitucionalista, Eduardo Montealegre, con la que pretendía protestar por el supuesto fraude electoral que dio como ganador de las votaciones municipales al gobernante Frente Sandinista.

“Vengo a continuar con la parte legal de interponer la denuncia ante la Policía”, declaró Olivares, quien se presentó al Distrito Cinco acompañado por el director del semanario, el también periodista Carlos Fernando Chamorro.

La agresión
Según el relató de Olivares, la tarde del pasado martes después de salir de la sede del medio para quien trabaja, se dirigió hacia el lugar donde iniciaría la marcha liberal pero en una primera barrera ubicada cerca del Club Elite, fue impedido de continuar avanzando por un grupo de sandinistas que “amablemente” le pidieron que no continuara porque su vida podría correr peligro.

“Me persuaden para que no pase”, relató Olivares, quien detalló que un grupo de vagos “con machetes, palos y piedras me amenaza”, en su mayoría con pasamontañas y pañoletas rojinegras, lo detuvieron y uno de ellos lo identificó como periodistas después de sacar el carné que portaba en la bolsa de su camisa.

Otro sujeto pretendió robarle la cámara fotográfica que tenía en su mano izquierda, mientras otro hombre con máscara cubriéndole el rostro y un machete que descargó sobre sus espaldas. En ese instante, un elemento con una pañoleta roja y negra y camiseta a rayas, descargó un bayonetazo que afortunadamente no logró impactar provocando sólo una leve herida en el abdomen.

“El tipo del machete intentó darme de nuevo, pero se lo impidieron”, relató Olivares, quien explicó que en su retirada otro sujeto disparó morteros hacia arriba, como diciendo “que nosotros somos los poderosos, los que hacemos lo que nos da la gana”.

“Sabían que era periodista, pero igual me hubieran agredido, la razón es porque no soy uno de ellos y desde su punto de vista soy su enemigo, la agresión se da precisamente porque no soy uno de ellos”, relató.

Sin libertad no hay democracia
Gonzalo Carrión, funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, prometió el acompañamiento del Cenidh en las gestiones del periodista Olivares por lograr que quienes lo agredieron sean procesados judicialmente.

Según Carrión, la “violencia generalizada” que sufre el país de parte de los grupos en disputa por los resultados de las elecciones municipales, no ha discriminado a los periodistas e igual han sufrido lesiones periodistas que laboran en medios pro gubernamentales como en los que adversan al gobierno. “No hay medio que esté exento de las agresiones”, señaló.

Carrión censuró los ataques contra periodistas y medios de comunicación como ocurrió en la ciudad de León, donde fue destruida Radio Darío, cuya acción calificó como “la expresión clásica del paramilitarismo”.

“Sin los medios de comunicación, sin libertad de prensa, no es posible hablar de democracia”, sentenció Carrión.

Culpan a Ortega
Carlos Fernando Chamorro, director del semanario Confidencial para el que labora Olivares, culpó de la agresión contra el periodista al presidente Daniel Ortega, a quien responsabilizó de crear un clima de animadversión a la labor que realiza el periodismo.

Chamorro acusó al gobierno de estar organizando a pandilleros “para sustituir a la Policía y establecer la anarquía”. Según el periodista, la organización de pandillas desde el poder del Estado para sembrar el terror, “es gravísimo”.

Chamorro también calificó como intolerante que existan periodistas “que instiguen para que agredan a otros periodistas”.