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Reducir las emisiones de dióxido de carbono, CO2, a través de proyectos de reforestación o de energías renovables puede representar una oportunidad para entrar al llamado mercado de carbono, que surgió como resultado del Protocolo de Kioto.

Carlos Bueso, asesor en energía renovable y cambio climático para el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo, SNV, explica en esta entrevista cómo acceder a ese mercado, que paga aproximadamente a 6 euros la tonelada de CO2.

Bueso explica cómo el SNV en Nicaragua inscribió el programa de producción de biogás en el mercado de carbono, con lo cual pretende hacer sostenible ese programa.

¿Cómo funciona el mercado de carbono?

Lo del mercado de carbono nace precisamente porque los países industrializados se dan cuenta de la problemática que existe con el cambio climático. Los gases de efecto invernadero están ocasionando que aumente la capa de gases en la Tierra y se aumente la temperatura. Debido a ello comienzan a surgir diferentes tipos de mecanismos para combatir el cambio climático. Dentro del marco del Protocolo de Kioto se puede hablar por ejemplo de los bonos de carbono.

Hay diferentes mercados de carbono: uno voluntario y uno obligatorio. Para países como los nuestros, de Centroamérica, hay un mecanismo que se llama Mecanismo de Desarrollo Limpio, MDL, que son proyectos para absorber o dejar de emitir gases de efecto invernadero. Ese tipo de proyectos, a través de ese mecanismo (es un mecanismo o una metodología) uno puede llegar a ese mercado de carbono y ver de qué manera puede vender el hecho de que uno ya no está contaminando o el hecho de estar absorbiendo dióxido de carbono.

Si hay un proyecto de reforestación, tienes un nuevo bosque y va a absorber CO2, entonces de esa forma se puede entrar al mercado de carbono, y hay metodología para calcular cuánto CO2 se está absorbiendo. Ahora precisamente el mercado de carbono es voluntario, en el que no hay un precio específico de la tonelada de CO2, como en un mercado obligatorio. En el mercado voluntario el precio fluctúa.

¿Cómo se puede entrar al mercado de carbono?

Para entrar al mercado de carbono, primero tienes que trabajar en un proyecto. ¿Cómo pueden ser los proyectos? Como te explicaba, de reforestación de un área degradada; proyectos de producción de energía eléctrica, a través de energía renovable, como una planta hidroeléctrica o un proyecto de biogás a gran escala.

Con respecto al biogás, si hablamos de nuestro proyecto acá, ya estamos inscritos por adelantado. Si bien es cierto que tenemos una meta de instalar 6,000 biodigestores con este programa, apoyado por el BID Fomin y organismos holandeses, como Hivos y el fondo nórdico, se tienen que hacer varios documentos para entrar a ese mercado, sea voluntario u obligatorio, que tienen que ser validados o certificados.

Por ejemplo, si continuamos con nuestro proyecto de biogás, hicimos un estudio de factibilidad y nos dimos cuenta de que en Nicaragua hay un gran potencial para nivel doméstico. Con ese estudio empezamos a verificar cómo podemos entrar al mercado de carbono voluntario y ellos te ponen normas: “Yo te compro tu CO2, porque ya no vas a emitir CO2, porque vas a dejar de consumir leña, siempre y cuando el tipo de tecnología esté validada”. Y así te ponen una serie de lineamientos.

¿Quiere decir que actualmente no están vendiendo?

Por ahora el programa está inscrito en el mercado de carbono, no significa que estamos vendiendo, y una vez que logremos instalar un número significativo de biodigestores, tenemos que llevar medio de certificación de que eso es real.

El mercado de carbono hace la verificación. Hacen visitas de campo, para ver si realmente existen esas plantas de biogás, y una vez que hacen esa evaluación técnica en campo, emiten un certificado.

En el caso del programa de biogás, la gestión de inscripción no la realiza propiamente SNV, sino que hay un ente con su propia personería jurídica llamado Probiogás.

¿Qué hace específicamente Probiogás?

Te hacen una especie de auditoría, para ver si realmente están las plantas de biogás instaladas y una vez que hacen esa evaluación ya hacen efectivo el pago por las toneladas de CO2 que se han dejado de emitir.

En este caso, nuestro programa, ¿cuál es el uso que se le pretenden dar a esos fondos? Se le da un incentivo económico al productor para que tenga acceso a un sistema de biogás (biodigestor). Si este tiene un costo de US$1,000, le das el 30% de ese costo, con la idea de que luego, con la sustitución de leña, con la captura de CO2, la puedas ir a vender para tener un retorno de ese incentivo inicial que se le dio al productor. Al recuperar ese incentivo tendremos nuevos fondos para financiar a nuevos productores, de modo que el programa tenga sostenibilidad en el mercado de biogás.

¿Cuáles son las proyecciones en el mercado de carbono con ese programa de biogás?

En términos económicos sería complicado decírtelo, porque al ser un mercado, los precios fluctúan. Eso se puede conseguir en las páginas web de Gold Standard, y se puede saber el precio de la tonelada en una fecha específica.

Así como al programa de biogás le hacen un proceso de validación, así también podría entrar un proyecto de reforestación, y de igual forma, para poder inscribirse en ese mercado, tiene que preparar una serie de documentos técnicos para que le den el visto bueno de que es un proyecto bajo MDL que puede vender luego sus Certificados de Reducción de Emisiones, CER por sus siglas en inglés.

Acerca del mercado de carbono, hay diferentes opiniones. Ahorita, como está en el Protocolo de Kioto, se habla de un mercado voluntario, pero yo espero que se rectifique. No es el mismo precio por tonelada que tendría en un mercado obligatorio, en el que vale más, pero es más riguroso inscribirse.

Por ejemplo, en Honduras tenemos un proyecto de reforestación con un cultivo que se llama tempate, con aproximadamente 289 pequeños productores, para recuperar al menos 600 hectáreas degradadas, y lastimosamente solo 42 hectáreas aplicaban o cumplían con los requisitos del mercado de carbono. Entonces ahí a veces te puedes echar un poquito para atrás.

En el caso de los biodigestores, un productor podría decir que va a entrar al mercado de carbono, pero como es un biodigestor tan chico, es mayor la inversión de todos los estudios que se tienen que hacer.

En el programa de biogás nuestro sí es factible, porque estamos hablando de un volumen de biodigestores atractivos, para un mercado de ese tipo.

 

¿Como SNV tienen otros proyectos de biogás en el mercado de carbono?

Sí. Como SNV sí. Tenemos diferentes programas de biogás en el mundo. En Vietnam, Ruanda, Etiopía, Laos, y en todos los países buscan su sostenibilidad por medio del mercado de carbono. Toda esa experiencia se está desarrollando aquí.

 

Experto

Carlos Bueso

Profesión: Ingeniero ambiental

País: Honduras

 

Trabaja como asesor en energía renovable y cambio climático para el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo, SNV.

En su país de origen, antes de trabajar para SNV laboró en diagnósticos cualitativos ambientales de proyectos para empresas privadas.

 

 

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