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El Presidente de la República, Daniel Ortega, celebró los resultados electorales favorables a su partido, y mediante decreto presidencial, se adelantó a la propuesta de nulidad de las elecciones que hicieron diputados del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y desde ya rechazó la iniciativa y reconoció los resultados presentados por el Consejo Supremo Electoral, CSE.

En el decreto de cinco artículos, defiende la legitimidad del proceso electoral desde el día de las elecciones el nueve de noviembre, los resultados provisionales y los resultados definitivos presentados el pasado 20 de noviembre. En el artículo dos se reconoce al CSE como el único poder del Estado con jurisdicción en materia electoral, y, por consiguiente, el único órgano capaz de declarar la nulidad de los pasados comicios municipales.

Ortega citó el artículo 129 de la Constitución Política de Nicaragua, en el que se establece que hay separación de Poderes del Estado, por lo que, según el Presidente, incluso de ser aprobada por los 92 diputados no tendría ninguna validez.

Además, rechazó lo que él llama intervención de organismos nacionales e internacionales, en clara alusión a la Organización de Estados Americanos, OEA, donde el gobierno del presidente Ortega tuvo un revés político en sus señalamientos al presidente de esa organización, el chileno José Miguel Insulza.

Aceptar aunque no sea juego limpio
Ortega, sin entrar en detalles del proceso electoral, llamó a los partidos opositores a aceptar los resultados, y consideró que el CSE como árbitro había jugado mal en ocasiones anteriores, y que de igual forma él aceptó los resultados, aun cuando no los consideraba transparentes.

“Siempre es difícil aceptar una pérdida, más cuando uno está convencido de que le han robado las elecciones”, dijo Ortega, tras recordar que es el mismo órgano del Estado el que organizó las elecciones de 1990, 1996, 2001 y ahora en 2008.

Culpa a la oposición por la violencia
El presidente criticó al candidato a alcalde de Managua por el PLC, Eduardo Montealegre por salir a protestar el siguiente día de las elecciones, y aseguró que gracias a él, no hubo baño de sangre.

“Yo di orientaciones a la Policía Nacional para que no disparara ni una bomba lacrimógena o balas de goma, porque sabía que era el pueblo que estaba en contra del pueblo, manipulado por la oligarquía”, señaló Ortega.

En ese sentido, Ortega culpó a la oposición de iniciar los brotes de violencia, por llamar a protestar en las calles y desconocer los resultados de los comicios municipales.

En su primera comparecencia después de las elecciones municipales, Ortega agradeció a los cuadros históricos del FSLN y a quienes estuvieron a cargo de la campaña.

Argüello y la política criolla
Minutos antes, Alexis Argüello, alcalde electo en los pasados comicios, según el CSE, pronunció muy pocas palabras y agradeció al presidente Ortega, a quien no se cansó de decirle “líder”; a la primera dama Rosario Murillo, y en reiteradas ocasiones a Edgardo Cuarezma, su jefe de campaña.

Argüello también reiteró que su estadía en el FSLN se debía a la reconciliación con quienes fueron sus adversarios en el pasado. Reveló que un diario estadounidense le preguntaba por qué estaba en un partido que le había confiscado, a lo que consideró que mejor dejaran en paz a Nicaragua con su política criolla.