Heberto Jarquín
  •  |
  •  |
  • END

Tasbapounie / RAAS
Sicarios al servicio de narcotraficantes internacionales descuartizaron a tres indígenas de la comunidad caribeña de Tasbapounie que cuidaban una finca cuyo dueño, Jacinto Felipe Hayman, fue capturado a fines de octubre con 190 mil dólares, los cuales, según las autoridades, serían utilizados para comprar droga y apoyar logísticamente a redes de la mafia que operan en la zona.
El jefe del Distrito Naval del Atlántico (DNA), capitán de navío Francisco Vallejos Parajón, informó que el asesinato múltiple se produjo al mediodía del sábado, y que las víctimas fueron identificadas como Andrea Panting Maybeth, de 68 años, originaria de Kisalaya, RAAN; Alfredo Velásquez, de 58 años (marido de Panting), vecino del barrio El Cocal, de Bilwi, y Daniel Clarens, de 26 años, originario de Tuapí, Puerto Cabezas, y sobrino de la señora Panting.
Vendetta
“Informes de Inteligencia del DNA indican que el 20 de octubre unos narcotraficantes a bordo de una panga llegaron a la finca de Jacinto Hayman, donde comunitarios del lugar les quitaron un cargamento de droga y dólares, incluso al señor Hayman lo capturamos con un bulto de esa divisa estadounidense”, informó Vallejos.
Un testigo de la masacre, que omitió su nombre por razones obvias, informó que observó cuando cuatro hombres fuertemente armados, vestidos de negro y con los rostros cubiertos por pasamontañas, llegaron en una panga negra a la finca de Hayman, donde descuartizaron a los tres indígenas que cuidaban el inmueble.
“Es evidente que se trata de una pasada de cuentas, y una señal que mandan los narcos al señor Hayman”, explicó Vallejos, quien anunció un incremento de la vigilancia en el sector porque se conoce de planes de pasadas de cuentas a mayor escala.
En tanto, otro habitante de Tasbapounie señaló que supuestamente los sicarios que masacraron a los tres indígenas son de origen hondureño y se esconden en el sector de Sandy Bay Sirpy.
Petición
El concejal Delvin Prudo agradeció la beligerancia de la Fuerza Naval en Tasbapounie. “La presencia del Ejército en nuestra comunidad nos da tranquilidad y ahuyenta a los delincuentes.
Prudo lamentó que algunas personas estén utilizando esa zona como escala para el trasiego de droga que es trasportada desde Colombia hacia Estados Unidos.
“Estamos preocupados por el incremento del consumo de piedras de crack, ya que causa mucho daño a los jóvenes”, comentó Prudo.
La tarde de ayer, domingo, oficiales y peritos de la Policía, apoyados por la Fuerza Naval, se movilizaron al sector donde ultimaron a los tres indígenas con el fin de profundizar las investigaciones.