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Tras una semana de intensas críticas gubernamentales contra la Iglesia Católica, el clero finalmente realizó sus procesiones por la paz en 300 parroquias de todo el país, en medio de un clima de tranquilidad y homilías llenas de cifrados mensajes críticos contra el gobernante Daniel Ortega y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Por ejemplo, en Granada, monseñor Bernardo Hombach dijo que “hay gente que habla de paz y amor, de reconciliación y unidad, pero la paz no puede ser producto de una represión, ni de aterrorizar al pueblo, tiene que ser una paz unida y abierta que se base en el diálogo”.

Procesión sin morteros
En medio de cantos, consignas religiosas y voces festivas, los granadinos acompañaron al Santísimo Sacramento durante un recorrido que el Obispo de la Diócesis, monseñor Bernardo Hombach, coordinó con los sacerdotes de las ocho parroquias que pertenecen al clero del centro de la ciudad colonial.

Durante su homilía, el Obispo aclaró a los feligreses que la procesión del Santísimo obedecía a la celebración anual que en noviembre se realiza en honor a Cristo Rey, y al deseo de paz y justicia que la Iglesia ha venido manifestando desde mucho antes de las elecciones municipales.

“Esta fiesta fue instituida en 1925, y fue puesta en un contexto histórico muy especial, cuando por todas partes de Europa se levantaron dictaduras: ahí estaba el fascismo en Italia, el nazismo en Alemania y el comunismo en Rusia. Era una época cuando también había mucho anticlericalismo y muchos hostigamiento en contra de la Iglesia”, manifestó.

Reiterando el mensaje de la Conferencia Episcopal, de rezar por la paz y manifestarse en paz y con respeto al prójimo, el Obispo destacó la participación pacífica del evento.

“Venimos sin piedras en las manos, sin morteros y sin nada, solamente caminando por el mismo camino que busca nuestro pueblo, que lleva al reino de la justicia y de la paz”, expresó.

Truenan duro desde Rivas
El Vicario de la Diócesis de Granada, monseñor Alfonso Alvarado Lugo, manifestó ante centenares de feligreses que participaron en la procesión del Santísimo, que se realizó en la ciudad de Rivas, que “los sandinistas orteguistas son el principal enemigo de la Iglesia Católica”.

Monseñor Alvarado Lugo hizo la procesión dentro del santuario de Popoyuapa, y antes de iniciar el recorrido les explicó a los feligreses “que el gobierno del presidente Daniel Ortega, además de ser el enemigo en común del pueblo, les está usurpando sus símbolos”.

El vicario detalló que, desde hace meses, “los sandinistas orteguistas vienen burlándose de los signos que nosotros tenemos, porque hablan de una alianza y reconciliación nacional, hablan de que el amor es más fuerte que el odio, y para burlarse de nosotros pusieron en las rotondas a cierta gente que se llaman “rezadores”, que oraban por la paz, pero esas actividades mostraban todo lo contrario y las obras son la que hacen conocer el fruto”, expresó, ante los calurosos aplausos de sus feligreses.

Matagalpa contra el odio
En Matagalpa la procesión de Cristo Redentor estuvo matizada de fervor religioso y oraciones de amor a Dios; no hubo incidentes durante el recorrido que se realizó desde la Iglesia San José hasta la Catedral.

La procesión fue presidida por monseñor Jorge Solórzano Pérez, quien en su homilía dijo que la celebración a Cristo Redentor se viene realizando desde hace dos mil años, cuando “Cristo murió y resucitó para limpiar de pecado a quienes viven con el odio en sus corazones, por lo que pedía a Dios para que el reino de Cristo venga a la tierra”.

Monseñor Solórzano pidió la conversión de todos los nicaragüenses “para que haya paz, justicia social y se termine el odio, pero para que todo eso suceda tiene que haber transparencia en todo el actuar, para que el mal se termine y haya una verdadera paz”.

En su homilía, el religioso no se refirió a ningún partido político o líder en específico, sino “a todos aquellos que llevan el odio y la maldad en su corazón, que ponen en peligro por su actuar la paz, la justicia social y el amor”.

Destrucción y robo en San Ramón
En el municipio de San Ramón, un grupo de antisociales penetraron a la parroquia y se llevaron un amplificador, una consola y una planta de energía eléctrica. El monto del robo anda por los quince mil córdobas.

En un principio se sospechó de una actividad vandálica de simpatizantes del partido de gobierno, como una provocación contra la Iglesia Católica.

Esta hipótesis se esfumó cuando el coordinador parroquial de San Ramón, Ángel Marín Méndez, señaló que todo se trató de ladrones comunes que arrancaron el candado de una de las puertas de la iglesia para penetrar en su interior y barrer con lo que encontraron a su paso.

“Lo relevante no es el robo ni el monto, sino el sacrilegio que los delincuentes cometieron, debido a que abrieron el sagrario, sacaron el Santísimo y lo dejaron tirado en el piso. Esto es lo más repugnante que pudieron hacer estos delincuentes”, señaló Méndez.

La leyenda del Tirano
En Chinandega se dio una de las homilías más significativas del clero contra las críticas vertidas desde el gobierno.

Durante la Eucaristía en honor a Cristo Rey, representado en la imagen del Santísimo, que fue expuesta a los fieles católicos en la parroquia Santa Ana, el Vicario Episcopal de Chinandega, monseñor Jaime Guillermo Ramos Flores, dijo que Jesucristo “es el Rey Soberano frente al Yo Tirano, que es autoritario y construye grandes murallas a su alrededor”.

Atendiendo al llamado de los obispos para orar por la paz en Nicaragua, después de un convulsionado proceso electoral, el también párroco de Santa Ana dijo a los feligreses que asistieron a la tradicional misa dominical, que “el Yo, es un señor feudal que edifica muros altos para que nadie ponga en peligro su soberanía”.

“El Yo tiene también armas para defender su soberanía y poder. Practica los pecados capitales como el egoísmo, la envidia, la soberbia, la lujuria, la arrogancia. El rey dice hago lo que yo digo, el Yo de la vida conduce por caminos de sombra y de muerte. Por eso Cristo propone alternativas en tu corazón enfrentando el poder, el placer, la riqueza, las satisfacciones personales, el desenfreno y la vanidad”, dijo el prelado.

“Pastores mercenarios”

Expresó que los gobernantes y poderosos llevan su poder “usando armas, violencia, engaño y fuerza. Pretenden echar de un plumazo a Dios de la esfera política, económica y social, quieren llevar su reino de desprendimiento interior que desate todas las cadenas que nuestro mundo y el dinero pone, atentando esa libertad interior”, expresó el eclesiástico.

Dijo que es necesario “suprimir actos y mensajes en nombre de Dios y el amor a los pobres, que pretenden arrebatar la fe católica mediante movimientos esotéricos y paganos llenos de flores y falsas oraciones contra el odio”.

En Carazo, la procesión católica fue tranquila y sin incidentes. Inició en las afueras de la Iglesia el Calvario y culminó con una misa en la parroquia Santiago, en la ciudad de Jinotepe.

El vicario Rafael Bermúdez manifestó que “Jesús llama a los malos pastores mercenarios que se alimentan de las ovejas, los ciudadanos no deben andar peleándose por colores políticos, porque la religión no tiene investidura política”.

“Nubes negras sobre el país”

A pesar de la suspensión inoportuna de energía eléctrica en la Basílica Catedral de León, monseñor Cesar Bosco Vivas, Obispo de la Diócesis de León, desarrolló con toda normalidad la solemne Eucaristía anunciada desde hace varios días, en celebración a Cristo Rey.

Después de la Eucaristía, monseñor Vivas, acompañado de una multitud de feligreses, presidió una pequeña procesión con el Sagrado Santísimo, en el contorno de la Basílica Catedral.

En su mensaje a la población de León y de Chinandega, el obispo Vivas manifestó que “se cierne sobre nuestro país una nube oscura que llena de tristeza a muchos corazones, y de incertidumbre a muchas familias”.

Añadió que en este momento la Iglesia invita a sus feligreses a no fomentar el odio, y a poner la mirada en Jesucristo, “porque es el vencedor del pecado y de la muerte, y es quien nos va a ir dando la paz para que con el corazón sereno podamos reflexionar y hacer lo que tengamos que hacer, confiando que el Señor será quien realizará las maravillas en bien de su Iglesia”.

“La acción del demonio”

El Obispo lamentó que siempre cuando se acercan las fiestas de la Inmaculada Concepción de María, el siete de diciembre, hay situaciones que ponen a los nicaragüenses en conflicto.

“Siempre hay algo que nos pone a unos contra otros, es la acción del demonio. Ojalá llegue el día en que no tengamos que enfrentarnos por política, ni por divisiones sociales ni de ninguna índole, incluso por asuntos de religión”, expresó.

También hizo un llamado de reflexión a los nicaragüenses para que mejoren su comportamiento público y privado. “Si le pedimos a Dios la paz, no nos va a dar la guerra; si le estamos pidiendo la reconciliación verdadera y no la caricatura de la reconciliación, no nos va a dar una división peor de la que ya tenemos”.

“Aquí en Nicaragua, no tenemos un reino de verdad, nos rodea la mentira; no tenemos respeto a la vida, y hay tanta violencia que quita la vida al prójimo. Tampoco tenemos justicia ni amor, porque lo que tenemos es odio, deseos de venganza y resentimiento, prepotencia para destruir a quines no piensan como nosotros, cada vez se habla de paz y cada vez nos alejamos de ella”, exteriorizó.

El que tenga oídos…
Después de la Santa Misa en el templo Nuestra Señora de La Asunción, oficiada por el padre Luis Alonso López, de nacionalidad hondureña, la feligresía católica ocotaleana, cargó con el Santísimo que simboliza a Cristo Rey del Universo y recorrió con cánticos las calles.

El cura López, después de la lectura de Santo Evangelio, recordó que el papa Pío XI instituyó esta celebración de adviento en 1925 “por la descristianización que vivía Europa poco después del fin de la Primera Guerra Mundial”, circunstancias que comparó con las de hoy en Nicaragua.

Añadió que el reino que Cristo ofrece no se rige por categorías humanas, y que “los reyes y los reinos que conocemos suelen buscar el poder, la riqueza, la ambición, el dominio y la fuerza, contrario a Jesús que es un rey humilde que reina desde el servicio, desde la caridad y el amor”.