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La presión económica que implican los requisitos para la titulación, y la desmotivación ante la poca probabilidad de encontrar trabajo, inciden para que cada año miles de jóvenes abandonen los estudios superiores, consideró el especialista en educación y rector de la Universidad Americana, UAM, Ernesto Medina.

Su explicación coincide con la de Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, y la de José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, ante el III Informe de Coyuntura Económica de Funides, el cual revela que el 58% de quienes ingresan a la universidad, finalizan sus carreras.

Por un lado, Chamorro afirmó que los problemas familiares, económicos, emocionales y vocacionales juegan un papel fundamental en dicha tasa de deserción, mientras que Aguerri aseguró que el problema es que los jóvenes ingresan a estudiar carreras que no tienen demanda en el sector privado y por eso se desmotivan para finalizarlas.

Sin esperanzas

Medina indicó que en el sistema de educación superior también hay una serie de elementos que influyen para que los jóvenes desistan, siendo uno de ellos, los requisitos de graduación, por los cuales los años de estudio, que en promedio son 5, se alargan a 6 e incluso a 7 años.

“Otro problema que es más social y tiene que ver con la inseguridad respecto al mundo del trabajo (es decir que) a lo largo de la carrera ven que la probabilidad de encontrar un trabajo digno, acorde al esfuerzo que hacen, es muy baja”, apuntó.

Sin embargo, el presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, Telémaco Talavera, aseguró que el nivel de retención en la educación superior es del 80%, pues dice que quien decide entrar a la universidad concluye sus estudios “contra viento y marea”.

“En el caso de las universidades públicas se están ampliando los programas de becas y las mismas van orientadas a los estudiantes con buen desempeño académico y de escasos recursos”, añadió, tras resaltar que el porcentaje de deserción en Nicaragua es uno de los más bajos de la región.

Medina reconoció que la retención en Nicaragua es mayor al promedio de América Latina y el Caribe, pero recordó que así como hay carreras donde se registra una alta tasa de retención, hay otras donde es muy baja, sobre todo aquellas a las que los jóvenes ingresan como segunda opción.

 

58 por ciento de quienes ingresan a la universidad en Nicaragua no concluyen su ciclo de formación, según estudio del Funides.

 

El Informe sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe, señala que anualmente se gradúa el 43% de los que ingresan a la universidad. Registra la mayor eficiencia de titulación en áreas de Salud, Educación, Derecho, Administración y Comercio, y las más bajas corresponden a Humanidades e Ingeniería.