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El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, dijo observar con dolor a una población triste por las tensiones políticas que actualmente se desarrollan, ese señalamiento lo realizó luego de oficiar la misa de ayer en la Catedral Metropolitana, donde la procesión del Santísimo se realizó con alguna tensión, pero sin ningún incidente, a pesar de las amenazas profesados por políticos y funcionarios públicos del gobierno que tildaban la actividad de estar politizada.

“Veo una población triste. Sobre todo para mí, como obispo, padre y pastor, me duele que después de unas elecciones que antes siempre se catalogaban como una fiesta cívica, quedaran tensiones. Seguiremos orando para que todo siga normal”, dijo el representante de la Iglesia, refiriéndose a las criticadas elecciones municipales en que el partido de gobierno obtuvo el triunfo bajo muchas dudas.

La violencia no lleva a nada
Ya dados a conocer los resultados finales de los comicios, expresó que los políticos deben usar todos los cauces constitucionales, jurídicos y democráticos para hacer sus reclamos, porque la violencia no nos lleva a nada.

La Conferencia Episcopal, después de sus consideraciones sobre el proceso electoral, y de pedir a cada templo que efectuara la procesión de Cristo Rey para este domingo, cuando se oraría por la paz del país, fue muy criticada por adeptos del partido de gobierno, quienes alegaron que la cúpula eclesiástica estaba apoyando al Partido Liberal. Fue entonces que amenazantes señalaron que era “peligroso” participar en la procesión después de la violencia en las calles tomadas por los pro sandinistas Consejos del Poder Ciudadano, que propiciaron choques callejeros contra las protestas liberales que intentaban denunciar fraude electoral en los comicios municipales.

Procesión
A pesar de las amenazas dadas a conocer durante la semana pasada, poco a poco los fieles se sumaron tanto a Catedral como a otras iglesias: El Carmen, la Centroamérica, Santo Domingo, donde la actividad se efectuó exitosa y solemnemente alrededor de los templos.

En otras iglesias de Managua, aunque las procesiones a Cristo Rey del Universo --a través de la cual los católicos pedirían por la paz en el país, que vivió momentos de tensión en el período post electoral-- se celebraron con algunos coros y música de guitarras, estuvieron poco concurridas.

Los feligreses de la Iglesia San Sebastián, en el barrio del mismo nombre, siguieron a su párroco unas cuadras, para después celebrar la misa dominical, sin embargo, hubo otras iglesias donde los feligreses y curas decidieron no arriesgarse a salir a la calle con su procesión, ante la amenaza de posibles agresiones, y realizaron la misma a lo interno de la iglesia.

Nicaragua es un país mayoritariamente católico, y es la primera vez que la celebración de Cristo Rey del Universo, que se realiza en todo el mundo católico, se limita a los espacios de las parroquias.

“La única bandera que vamos a ondear es la bandera de la Iglesia”, dijo el vicario Bismark Conde, en una breve introducción antes de iniciar la misa en la Catedral. Indicó que en la procesión no habría presencia de mantas ni banderas, porque éste era un acto religioso sin colores políticos. Efectivamente, en Catedral no hizo presencia ninguna personalidad partidaria notoria, y únicamente alguien antes de entrar a la Catedral sacó una pequeña cartulina que decía: “Oremos para que en Nicaragua no se plante una dictadura”.

El vocero oficial del movimiento “Vamos con Eduardo” explicó a EL NUEVO DIARIO que habían decidido que cada uno fuera a la iglesia que le correspondía o a la más cercana a su domicilio, para evitar hacer del acto religioso un acto político, que era lo que el partido de gobierno esperaba.

Arzobispo confirma amenazas
“La verdadera salvación está en el corazón. Aquí sólo están los verdaderos católicos porque ésta es la fiesta de Cristo”, agregó el vicario, que, según denuncia pública del padre Juan de Dios García, también él ha recibido amenazas. Situación que monseñor Brenes confirmó diciendo que varios padres han externado su preocupación por haber recibido amenazas telefónicas anónimas. Por su parte, el arzobispo Brenes recalcó que la Iglesia está en contra de la violencia, y se dedica a lo que es propio de todo líder religioso: orar por paz, por la reconciliación y la armonía del pueblo nicaragüense. “Condenamos la violencia venga de donde venga. Ninguno de nosotros somos violentos. Yo no uso navaja y mucho menos una pistola para defenderme”.

Procesión no fue premeditada
Explicando que la procesión no fue algo premeditado y que orar por la tranquilidad y la paz no tenía nada de parcialidad, dijo: “Nosotros ahora (ayer) clausuramos el año litúrgico con la fiesta de Cristo Rey. La Conferencia Episcopal nos pidió que clausuráramos nuestro año litúrgico celebrándolo con la solemnidad que es propia”.

Sobre la ausencia de una homilía que abordara la situación nacional, indicó que para eso la Conferencia Episcopal se pronunció y dio su mensaje. Comenta que generalmente no utilizaba homilías para tocar otros temas, y que en la misa su deseo es celebrar y hacer sentir que Cristo es el Rey del mundo, que habita en nuestros corazones, e insta para que nos abramos a su grandeza.

En el caso de la presencia policial en la Catedral, dijo que la Policía Nacional siempre hace presencia, en especial los jueves y domingos, porque “amigos de la ajeno” han efectuado robos, hurto de llantas y destrucción de vidrios, “entonces hoy, igual que otras veces, se pidió la protección policial”.

El Arzobispo de Managua viajará esta semana a El Salvador para participar en la reunión ordinaria de los obispos de Centroamérica que se efectúa anualmente en la última semana de noviembre. La reunión tendrá como tema central la misión continental.

Colaboración de María Haydée Brenes y Axel Úbeda.